El Parlamento ruso insta a Putin a reconocer la independencia de las regiones separatistas de Ucrania

Kiev advierte del fin de los acuerdos de paz de Minsk si el jefe del Kremlin firma el estatus de “repúblicas” de Donetsk y Lugansk

Soldados ucranios en la línea de frente cerca de Pisky, la región del Donbás (Ucrania), en diciembre.
Soldados ucranios en la línea de frente cerca de Pisky, la región del Donbás (Ucrania), en diciembre.Carlos Rosillo

El Parlamento de Rusia ha aprobado este martes una resolución que insta al presidente Vladímir Putin a que reconozca la independencia de las regiones ucranias de Donetsk y Lugansk, autroproclamadas repúblicas en 2014. La decisión de la Duma estatal (la Cámara baja rusa) del “envío inmediato” a Putin de la iniciativa puede añadir tensión a la actual crisis en torno a Ucrania, donde desde hace casi ocho años se libra la última guerra de Europa entre el Ejército de Kiev y los separatistas prorrusos de estas dos provincias, que reciben el apoyo político y militar del Kremlin. La medida de la Duma, no obstante, no es vinculante, solo el jefe del Kremlin puede dictar que Rusia reconozca la independencia de los territorios, pero ofrece otra señal contradictoria de la postura rusa el mismo día que Moscú ha anunciado la retirada de parte de las tropas desplegadas junto a las fronteras de Ucrania.

Hasta ahora, Putin no ha hecho pública su posición sobre la independencia de Donetsk y Lugansk, en el Donbás, pero reconocerlas como repúblicas sería el final de los acuerdos de paz de Minsk, firmados en 2015 por representantes de Moscú, Kiev y de los líderes separatistas, bajo la mediación de Francia y Alemania. Estos pactos sentaron las bases de un alto el fuego en las regiones ucranias y marcaron la vía para el fin del conflicto. Rusia los presenta como el único canal posible para la paz, además de acusar a Ucrania de incumplir lo acordado.

La presidencia de Ucrania ha advertido este martes de que la decisión de la Duma es la muestra de que, en realidad, Rusia no cree y no cumple los acuerdos de Minsk —congelados por todas las partes desde hace tiempo—. “Incluso el hecho mismo de plantear la cuestión en Rusia”, ha dicho Mikhail Podolyak, asesor anticrisis de la Oficina del Presidente, Volodímir Zelenski, “es un paso hacia la destrucción de los documentos de Minsk”. El Gobierno de Ucrania ha reclamado la reacción de la comunidad internacional al paso dado por el Parlamento ruso, aunque no sea vinculante, al considerarlo como una “acción de escalada”. Además, la Rada Suprema (Parlamento) de Ucrania ha instado a organismos internacionales y gobiernos extranjeros a reforzar las sanciones a Rusia como medida para preservar la arquitectura de seguridad europea.

La Unión Europea ha criticado la resolución del Parlamento ruso. El alto representante para Política Exterior, Josep Borrell, ha tuiteado: “La UE condena enérgicamente la decisión de la Duma estatal rusa de presentar un llamamiento al presidente Putin para que reconozca las zonas no controladas por el Gobierno de las provincias de Donetsk y Lugansk de Ucrania como entidades independientes”

La Duma estatal ha votado este martes dos proyectos de ley: uno propuesto por el partido de Putin, Rusia Unida, que insta a que el borrador fuera revisado antes por el ministro de Exteriores, Serguéi Lavrov. El otro, introducido por el Partido Comunista en enero, solicita acudir directamente al presidente. Esta última iniciativa ha ganado con 351 votos frente a los 310 de la presentada por la formación gubernamental.

El anuncio de la Duma añade una nueva derivada a la escalada. Y en un sistema político fuertemente controlado por el Kremlin, también ofrece otra oportunidad a Putin —que desde hace meses menciona la supuesta discriminación de la población de habla rusa en el este de Ucrania, y ha llegado a calificarla de “genocidio”— de que guarde en el cajón la petición parlamentaria y la saque en el momento que desee, ondeando que es la opinión mayoritaria de los representantes políticos de la ciudadanía rusa.

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Las tropas rusas regresan a sus guarniciones militares.Vídeo: REUTERS

Putin se ha pronunciado sobre la petición de la Duma al finalizar su reunión con Scholz. “Debemos hacer todo lo posible para resolver el problema del Donbás”, ha dicho el mandatario ruso, que ha establecido como vía principal para ello el cumplimiento de los acuerdos de Minsk, y ha instado a Alemania y Francia a obligar a Ucrania a ello.

Amenazas externas

El presidente de la Cámara baja rusa, Vyacheslav Volodin, ha asegurado que esta iniciativa legislativa permitirá proteger a los habitantes de las regiones de Donetsk y Lugansk de lo que consideró “amenazas externas”. Moscú ha entregado en la zona alrededor de un millón de pasaportes rusos desde que comenzó la guerra en 2014, según estimaciones de altos funcionarios rusos. Esos documentos son otra vía del Kremlin para actuar “en defensa” de los rusos de esos territorios y emprender acciones militares, según apuntan los analistas. Además, pese a los desmentidos de Moscú, envía armas y suministros, como han reconocido las propias milicias separatistas prorrusas y varios informes internacionales.

El portavoz de Putin, Dmitri Peskov, ha evitado ahondar en la iniciativa de la Duma ante la prensa rusa, aunque ha subrayado que el Kremlin, si bien entiende “el dolor de la población con lo que ocurre en el Donbás”, asegura que sigue comprometido con el paquete de medidas de Minsk y está a favor de que se haga realidad “lo más pronto posible”.

Las regiones separatistas de Donetsk y Lugansk se han autoproclamado repúblicas independientes, pero sus líderes han mostrado su cercanía a Rusia. Muchos observadores y expertos señalan que Moscú ya se ha anexionado de facto esos territorios, no solo con la entrega allí de pasaportes, sino a través de decretos que permiten el comercio y la entrada de productos de esas regiones en Rusia con ciertas ventajas. “Sí, nuestros ciudadanos se ven a sí mismos lo más cerca posible de Rusia y aprovechan todas las oportunidades para ello”, afirmó Denis Pushilin, líder separatista de Donetsk, el viernes en una rueda de prensa. “Desde 2014 nuestras aspiraciones relacionadas con Rusia no han cambiado. Es absolutamente obvio aquí que el Donbás siempre ha sido ruso. Para nosotros, el idioma ruso siempre ha sido el nativo: en el que pensamos, hablamos, soñamos, el idioma que hablaban nuestros antepasados”, añadió.

La anexión de Crimea en marzo de 2014 animó aquel mes a miles de ciudadanos de Donetsk y Lugansk a manifestarse con banderas rusas, aunque el Kremlin rechazó su incorporación al país como sí hizo con la península del mar Negro. En mayo de 2014, en los primeros compases de la guerra tras la irrupción de paramilitares rusos en la zona, se realizaron sendos referendos de autodeterminación en ambas regiones pese a que el propio Kremlin pidió posponerlos. Pushilin, entonces uno más de los cabecillas de las protestas, dijo aquel día que no entraba en sus planes otra consulta para su incorporación a Rusia.

Unos ciudadanos recibían ayuda humanitaria de la Cruz Roja, el pasado marzo en la ciudad de Donetsk.
Unos ciudadanos recibían ayuda humanitaria de la Cruz Roja, el pasado marzo en la ciudad de Donetsk.ALEXANDER ERMOCHENKO (REUTERS)

El presidente del Comité de Asuntos Exteriores de la Duma ha quitado importancia al impacto de la resolución de la Duma en los acuerdos de paz firmados en la capital de Bielorrusia. “No creo que los protocolos de Minsk sean revisados por esto”, ha dicho Leonid Slutski. “Simplemente, no hay otro sistema de coordenadas para la normalización de las relaciones entre Kiev y el sudeste de Ucrania”, ha añadido el diputado en declaraciones a la agencia Interfax.

El Kremlin ha intentado que el Gobierno ucranio garantizase varios puntos del acuerdo de Minsk, que implican la concesión de un estatus especial a las zonas separatistas y la convocatoria de elecciones locales en esos territorios. Pero los pactos firmados no señalan un cronograma y también indican que se deben retirar todas las fuerzas y armamento de las regiones de Donetsk y Lugansk (lo que implicaría el repliegue de las tropas separatistas apoyadas por Moscú), la devolución del control de la frontera a las autoridades ucranias y que esos comicios se celebren bajo la legislación de la Comisión Electoral de Ucrania y la observación de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE). Kiev recalca que hasta que esos puntos no se garanticen, no se podrán celebrar elecciones locales libres en Donetsk y Lugansk.

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