La oposición venezolana anuncia una lista de unidad para enfrentarse al chavismo en las elecciones regionales de noviembre

Los partidos que se oponen a Nicolás Maduro abandonan el boicot electoral y resucitan la plataforma que en 2015 obtuvo la mayoría en el Parlamento

Henry Ramos Allup, líder del partido socialdemócrata Acción Democrática, este miércoles en Caracas.
Henry Ramos Allup, líder del partido socialdemócrata Acción Democrática, este miércoles en Caracas.MIGUEL GUTIERREZ (EFE)

La oposición venezolana ha confirmado este martes que participará en las elecciones regionales que se celebrarán el 21 de noviembre, y que lo hará unida en una sola lista. Los partidos que se oponen al Gobierno de Nicolás Maduro han deliberado la estrategia hasta el límite de inscripción de los candidatos para 23 gobernadores, 335 alcaldes y concejales y diputados locales. Según un comunicado leído en la sede en Caracas del partido Un Nuevo Tiempo junto a representantes de todos los partidos de la coalición opositora, el fin del boicot electoral ha sido “un difícil proceso de deliberación interna que contó con la participación de líderes locales, regionales y nacionales”. “Nos mueve la difícil situación que atraviesa nuestro país, el sentido de urgencia para encontrar soluciones permanentes a nuestros padecimientos y el propósito de fortalecer la unidad”, dice el texto.

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La disposición de distintos dirigentes a participar de las elecciones convocadas por el Gobierno era un hecho conocido. Lo que todavía era un dilema era la participación en un solo bloque, lo que sugiere un mejor escenario para la oposición en los comicios. En una rueda de prensa que tuvo varias postergaciones expusieron sus argumentos. “Sabemos que estos comicios no serán unas elecciones justas ni convencionales. La dictadura ha impuesto obstáculos graves que ponen en riesgo la expresión de cambio del pueblo venezolano”, señala el comunicado. “Entendemos que serán un terreno de lucha útil para fortalecer a la ciudadanía e impulsar la verdadera solución a la grave crisis de nuestro país: unas elecciones presidenciales y legislativas libres. Nos organizaremos, nos movilizaremos y nos fortaleceremos en unidad al servicio de la reinstitucionalización democrática de Venezuela”.

El veterano Henri Ramos Allup, secretario general de Acción Democrática, asumió la vocería y señaló que van a participar unidos en la tarjeta de la Mesa de la Unidad Democrática, que fue habilitada nuevamente por el Gobierno como parte de las negociaciones políticas iniciadas este año. Ramos Allup insistió en denunciar que todavía hay partidos políticos que continúan bloqueados judicialmente y con sus directivas intervenidas, como el suyo. Si bien la oposición aún está definiendo los nombres de los candidatos, el dirigente aseguró que se han escogido liderazgos locales y de la sociedad civil, no solo de los partidos. Sobre el cambio en la estrategia, Ramos Allup señaló: “Si en determinado momento la conveniencia nacional es participar, se participa. La política no tiene dogmas, sino que se debe a la interpretación de la realidad en un momento específico”.

La oposición venezolana deja atrás el abstencionismo con el que denunciaba la falta de transparencia en los comicios en Venezuela desde 2017. Lo hace con un nuevo árbitro electoral, que por primera vez incorpora a dos rectores que no son aliados del chavismo, y en medio de una mesa de diálogo instalada en México que ha creado mejores condiciones para la participación.

Los cambios más evidentes, por ahora, son un mayor escrutinio en las auditorías previas al sistema de votación y al registro electoral y —el más importante— el levantamiento del veto a la tarjeta de la Mesa de la Unidad Democrática. Allí confluyen los partidos opositores que ganaron las elecciones parlamentarias de 2015. El Gobierno bloqueó judicialmente la plataforma en 2018, para aplacar la competencia en las presidenciales en las que Nicolás Maduro fue reelegido.

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El chavismo se ha comprometido a revisar ahora algunas inhabilitaciones políticas y a eliminar la figura de los “protectores”, figuras que el Gobierno impuso sobre cargos ganados por la oposición. También está por definirse el posible acompañamiento de una misión de la Unión Europea durante el evento electoral.

Más temprano, Freddy Guevara, dirigente de Voluntad Popular, dio su primera rueda de prensa luego de pasar un mes detenido en la sede del servicio de inteligencia venezolano. Guevara no adelantó la decisión de la Mesa, pero dijo que sería la que “mayor unidad generara y fuera más útil para la lucha”.

El político abogó por la negociación en México, que esta semana tendrá una nueva ronda de encuentros entre las delegaciones. “Salí más convencido de que voy a dedicarme hacer todo lo que esté a mi alcance para encontrar una solución negociada a través del proceso en México”, aseguró.

Guevara hizo un reconocimiento de que la estrategia del quiebre militar y político de Maduro, por la que se apostó a principios de 2019 y 2020, no había dado resultados. “Voluntad Popular asume que muchas de las premisas que teníamos antes con las cuales buscábamos un desplazamiento total e inmediato del sistema, el quiebre militar, no son viables. Hoy buscamos presionar, pero también negociar. Esto no significa ceder en nuestros principios”. Agregó que la transición política a la que tanto aspira la oposición será entonces a largo plazo e implicará concesiones de todas las partes, pero que “se debe poner fin al enfrentamiento político” que ha imperado en el país durante los últimos 20 años.

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