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Cinco Estrellas y el PD, cerca de un pacto para gobernar Italia con Conte al frente

El plazo para alcanzar un pacto entre las dos formaciones concluye este miércoles

El primer ministro italiano, Giuseppe Conte, sale de una tienda de móviles, este martes en Roma. En vídeo, los motivos de la crisis política en Italia.

El Movimiento 5 Estrellas (M5S) y el Partido Democrático (PD), que hasta hace unas semanas eran rivales acérrimos, parecen encaminarse hacia una nueva alianza de Gobierno en Italia después de que el PD negase este martes que exista veto alguno a la continuidad de Giuseppe Conte como primer ministro. Este era el principal escollo entre ambas formaciones para formar un nuevo Ejecutivo que aleje la sombra de unas elecciones anticipadas, algo para lo que tienen de plazo hasta este miércoles, cuando deberán presentar un programa de gobierno al presidente de la República, Sergio Mattarella.

Lo que por la mañana parecía una ruptura prácticamente inminente, por la tarde se tradujo en un matrimonio a la vista. Con el reloj en contra y aprovechando la extrema volatilidad italiana de las últimas horas de negociaciones, los grillinos y los socialdemócratas desplegaron todas sus técnicas de presión. Italia amaneció este martes con un comunicado del M5S en el que anunciaba que interrumpía las conversaciones con el Partido Democrático hasta que este partido aceptara que Giuseppe Conte, el abogado independiente, aunque cercano al M5S, que ha liderado el Ejecutivo saliente entre los antisistema y la ultraderechista Liga de Matteo Salvini, repita como primer ministro y lidere el nuevo Ejecutivo. “En el PD todavía tienen las ideas confusas”, decían los grillinos en su nota. A medida que fue avanzando el día, se fueron despejando las incógnitas, al menos en lo que se refería al nombre del futuro primer ministro. “¿Qué veto? La realidad es que no hay ningún veto”, afirmó el líder del PD en la Cámara de Diputados, Graziano Delrio, en pleno debate por la discrepancia que los dos partidos mantienen sobre el reparto de cargos en un hipotético Ejecutivo de coalición.

Más allá del nombre del primer ministro, otro freno para el PD era el reparto de ministerios y las excesivas peticiones de Luigi Di Maio, líder grillino, que según filtró el partido de centroizquierda habría exigido la vicepresidencia y la cartera de Interior. “Demos todos un paso atrás. Que Di Maio no asuma una responsabilidad tan grande. Sus ambiciones personales ponen en riesgo el acuerdo para dar al país un nuevo Gobierno. Desactivar la subida del IVA vale mucho más que salvar un encargo ministerial”, declaró el jefe del PD en el Senado, Andrea Marcucci. El M5S replicó negando las ambiciones de su líder: “Di Maio nunca ha pedido el Ministerio del Interior para el M5S. Para nosotros antes están los temas”.

El PD, después de abrirse a la continuidad de Conte, cerró la puerta a una repetición de Di Maio como vicepresidente. “Reproduciría el mismo esquema que ha llevado al fin al anterior Ejecutivo”, señalan los medios italianos citando fuentes del PD en referencia al anterior Gobierno, en el que Di Maio y Matteo Salvini, líder de la Liga, la otra pata de la coalición, ocupaban cada uno una vicepresidencia y un ministerio (Trabajo e Interior, respectivamente).

El M5S celebró “las palabras de apertura de algunos miembros autorizados del PD sobre el papel del primer ministro Giuseppe Conte” y volvió a abrir la puerta a continuar dialogando “sobre el programa”. Superado el obstáculo inicial del primer ministro y aparcada para otro momento la cuestión de los nombres del equipo de Gobierno, las dos formaciones se prepararon para poner sobre la mesa los temas del programa de gobierno. Entre ellos destaca la elaboración de los presupuestos para 2020; una reforma de la Justicia y de las leyes de seguridad impulsadas por Matteo Salvini, que el PD pretende eliminar, o la reducción del número de parlamentarios, el histórico caballo de batalla del M5S, que los socialdemócratas han rechazado hasta ahora.

Cambio de marcha

Mientras el PD y los grillinos continuaban negociando un acuerdo de gobierno in extremis, el presidente de la República, Sergio Mattarella, comenzó la segunda ronda de consultas con los partidos políticos para decidir si es posible formar un Ejecutivo o hay que celebrar elecciones. Mattarella recibió a los presidentes de la Cámara de los Diputados, Roberto Fico, y el Senado, Maria Elisabetta Aberti Castellati, y a los grupos minoritarios, y este miércoles será el turno de los grandes partidos.

Si finalmente no cuaja la alianza entre el M5S y el PD la única opción para evitar pasar por las urnas en otoño, en plena tramitación de los presupuestos, sería un cambio de marcha repentino de los grillinos que lleve al restablecimiento de la alianza con la ultraderechista Liga, causante de esta crisis de Gobierno. Salvini, que dinamitó la coalición y presentó una moción de censura contra el primer ministro, sigue insistiendo en que todavía hay margen para recuperar la alianza con el M5S.

El ministro del Interior en funciones desencadenó esta situación animado por las encuestas que le daban en torno a un 36% de intención de voto y confiando en que el país cedería a sus presiones y celebraría elecciones en breve. Pero no contaba con esta posible alianza entre el PD y el M5S, que han demostrado tener mayoría parlamentaria para evitar las urnas al votar en contra de la propuesta de la Liga de debatir la moción de censura a Conte de forma inmediata.

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