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Los eurodiputados del Partido del Brexit se ponen de espaldas al sonar el himno europeo

La formación de Farage, que arrasó en Reino Unido en las elecciones de mayo, se ha girado en la Eurocámara cuando los músicos han tocado la 'Oda a la alegría' de Beethoven

Los eurodiputados del Partido del Brexit se ponen de espaldas este martes en la Eurocámara mientras suena el himno europeo.

Los eurodiputados británicos del Partido del Brexit parecen dispuestos a no desperdiciar ninguna oportunidad para mostrar su desafección hacia la Unión Europea. Menos aún si el golpe de efecto pueden hacerlo en su seno y rodeados de cámaras. Sus miembros demostraron este martes que, lejos de haber cambiado, cinco años después sus obsesiones, como su líder, Nigel Farage, son idénticas a las del UKIP, el partido al que han engullido y reemplazado en el mapa político. Durante la sesión inaugural del Parlamento Europeo, los 29 eurodiputados de la formación más votada de Reino Unido en los últimos comicios, han repetido su gesto de 2014, y se han colocado de espaldas en la Eurocámara cuando los músicos interpretaban el himno europeo, la Oda a la alegría de Beethoven.

La proximidad de la salida británica de la UE, prevista según el poco fiable calendario negociador— para el próximo 31 de octubre, supondrá, si todo sigue el guion previsto, la marcha de la institución de los 73 eurodiputados británicos, pero la cercanía del adiós no ha moderado el hambre de revancha de los euroescépticos, más bien la ha exacerbado ante lo que consideran cesiones inaceptables de la anterior primera ministra, la conservadora Theresa May. Y para escenificar ese malestar han elegido un desplante hacia la melodía extraída de la Novena sinfonía de Beethoven, himno oficial del Consejo Europeo desde 1972 y de la UE a partir de 1985.

Ese mismo año se aprobó en la cumbre de Milán un reglamento que incluía la adopción de la actual bandera oficial de doce estrellas amarillas sobre fondo azul. Y las reacciones al otro lado del canal de la Mancha hacia la idea de que Europa se dotara de simbología propia no fueron, como cabía esperar, entusiastas. "¿Se imagina la reacción de Margaret cuando este documento aterrice como un peso muerto en la esterilla de entrada del 10 de Downing Street?", se quejó por aquel entonces el embajador británico ante un colega, en referencia a la dama de hierro, Margaret Thatcher.

Esta mañana, los eurodiputados del Partido del Brexit, que no se han integrado en esta legislatura de ningún grupo y engrosan la lista de los no inscritos, rechazaron seguir el protocolo a diferencia la gran mayoría, que se mantuvo en posición solemne mientras los músicos tocaban en el centro del hemiciclo. Otro miembro de la Eurocámara se dio la vuelta hacia ellos y grabó la escena. La coreografía del euroescepticismo seguirá, en su versión británica, formando parte de las instituciones europeas al menos durante otros cuatro meses.

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