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Guaidó califica de “golpe al Parlamento” la detención de Zambrano

El presidente de la Asamblea Nacional venezolana convoca nuevas protestas contra el "desmontaje" del poder legislativo

Juan Guaidó saluda a estudiantes de una escuela privada en el Estado Vargas, el miércoles.
Juan Guaidó saluda a estudiantes de una escuela privada en el Estado Vargas, el miércoles. AFP

En el abismo que separa la oposición al chavismo del régimen de Nicolás Maduro el lenguaje tiene una función clave. Y en la disputa política en Venezuela las palabras importan más de lo que parece para tratar de no perder la iniciativa. Juan Guaidó calificó este jueves de "nuevo golpe al Parlamento" la detención del vicepresidente de la Asamblea Nacional, Edgar Zambrano, quien fue arrestado el jueves por el Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin) con la acusación de haber participado en la liberación de Leopoldo López y en el intento de provocar una ruptura del estamento militar, sin conseguirlo.

El jefe del poder legislativo, reconocido como presidente interino por más de 50 países, convocó a los medios de comunicación en la sede de su partido, Voluntad Popular. Habló de "golpe de Estado continuado", en referencia a las decenas de diputados perseguidos, exiliados o en la cárcel. Se refirió al "desmontaje" de la Cámara y convocó nuevas movilizaciones para el sábado. "Vamos a volver a la calle en concentración. No nos van a sacar de las calles", dijo a pesar de que las últimas manifestaciones apenas reunieron a cientos de personas. "Nos persiguen. Porque acompañamos la legítima protesta y porque proponemos soluciones. Por una esperanza que se organiza", continuó. "No va a lograr meter miedo a la gente".

Guaidó asegura que Maduro está solo y que "la única relación [de los venezolanos] con el Estado es el terror y los subsidios". Aun así, el sucesor de Hugo Chávez mantiene el control de las fuerzas de seguridad, como demostró a pesar de las grietas internas la detención de Zambrano, que según el líder de la Asamblea Nacional es un "secuestro". "Yo estoy al frente de la operación libertad", reivindicó al acusar al chavismo precisamente de todo lo que el Gobierno suele atribuir a la oposición, empezando por el extendido uso de la palabra "golpe". "Tratan de construir un Estado paralelo", enfatizó. Estas afirmaciones se apoyan en que el Parlamento, elegido en 2015 y controlado por las fuerzas críticas con Maduro, es hoy, repite sin descanso todo opositor, "la única institución legítima".

El oficialismo lo declaró en desacato y lo sustituyó en 2017 por una Asamblea Nacional Constituyente (ANC) que actúa al servicio del Ejecutivo. Guaidó no reconoce esas instancias, al igual que el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) que en la última semana acusó a una decena de diputados y exigió arrebatarles de inmunidad parlamentaria. Sin embargo, las decisiones de Maduro y sus adláteres siguen repercutiendo en la disputa política interna y en el día a día de Venezuela. En este contexto, su rival recurre a un discurso a todos los efectos propio de un jefe de Estado, haciendo suyas las palabras de quien ya detenta el poder en la práctica. La lectura de la Constitución es a este propósito determinante. El mandato Maduro, según los representantes del poder legislativo y sus seguidores, decayó el pasado 10 de enero, cuando inauguró un segundo período por ganar unas elecciones presidenciales que sus críticos rechazaron.

La detención de Zambrano dejó claro también que el régimen está dispuesto a poner en marcha una contraofensiva. El presidente de la Constituyente, Diosdado Cabello, señaló el miércoles por la noche durante la emisión de su programa, Con el mazo dando. a tres diputados "que participaron activamente en el golpe", sugiriendo que podrían ser los próximos blancos. "Ellos creen que aquí no va a haber justicia. Aquí va a haber justicia", prosiguió. "Estas acciones de justicia son acciones que moralizan a nuestro pueblo", opinó.

Este pulso se produce, además, en un contexto de creciente tensión geopolítica en el que Estados Unidos lleva la batuta de la presión. Su embajada, que dejó de operar formalmente en Caracas, exigió la liberación del vicepresidente del Parlamento y aseguró que si esto no se produce, "habrá consecuencias". "La detención arbitraria del diputado Edgar Zambrano por las fuerzas de seguridad opresoras de Maduro en Venezuela es ilegal e inexcusable. Maduro y sus cómplices son los responsables directos de la seguridad de Zambrano", mantuvo.

El político, que fue arrestado en torno a las siete de la tarde, hora local, relató en directo el operativo de la policía política de Maduro a través de Twitter. "Alertamos a todo el pueblo de Venezuela en este momento 6.35 p.m., estamos rodeados por el Sebin, nos encontramos dentro de nuestro vehículo desde la instalaciones de Acción Democrática [su partido] en La Florida", escribió. Minutos después agregó: "Fuimos sorprendidos por el Sebin. Al negarnos a salir de nuestro vehículo, utilizaron una grúa para trasladarnos de manera forzosa directamente al Helicoide [sede de ese cuerpo]. Los demócratas nos mantenemos en pie de lucha". 

Pompeo exige la "liberación inmediata" de Zambrano

El secretario de Estado de EE UU, Mike Pompeo, ha exigido la "liberación inmediata" del vicepresidente de la Asamblea Nacional, Édgar Zambrano, detenido este miércoles en Caracas.

"Este es un ataque a la independencia de la rama legislativa elegida democráticamente en el país, y forma parte de los constantes ataques del régimen de Maduro para aplastar las discrepancias y el debate libre en Venezuela", ha asegurado Pompeo en un comunicado. 

Además, el secretario de Estado ha defendido que este ataque "debe servir como un llamamiento a la región y al mundo de que la dictadura no está interesada en soluciones constitucionales"  

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