Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Alemania estudia abrir su Ejército a ciudadanos de la UE

El Ministerio de Defensa germano precisa que los puestos vacantes para extranjeros en la institución armada son de especialistas, y no de soldados comunes

La ministra de Defensa alemana, Ursula von der Leyen, visita el pasado 17 de diciembre a las tropas desplegadas en Afganistán.
La ministra de Defensa alemana, Ursula von der Leyen, visita el pasado 17 de diciembre a las tropas desplegadas en Afganistán. AFP

Alemania estudia reclutar a ciudadanos de otros Estados de la UE para formar parte de su Ejército ante la dramática falta de personal. La idea, anunciada este jueves por el jefe del Estado Mayor, Eberhard Zorn, se limitaría, en principio, a cubrir puestos de especialistas como médicos e informáticos. Los detractores argumentan que abrir las puertas de los cuarteles a los extranjeros podría darle nuevos y peligrosos argumentos a una ultraderecha alemana en ascenso.

El oficial de más alta graduación en el Ejército ha admitido que la institución tenía que considerar todas las posibilidades para hacer frente a la escasez de profesionales especializados. “Tenemos que mirar en todas las direcciones en tiempos de escasez de trabajadores cualificados y esforzarnos por encontrar el talento joven adecuado”, ha apuntado el general en unas declaraciones recogidas por el periódico Berliner Morgenpost.

Zorn ha precisado que las vacantes corresponden únicamente a puestos de especialistas, como médicos o expertos informáticos. Los planes de Alemania incluyen también una subida del gasto en Defensa del 1,2% al 1,5% del PIB, acercándose a los compromisos de la OTAN que tanto reclama el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de llegar hasta el 2%.

En un informe interno elaborado por el Ministerio de Defensa para analizar la posibilidad de contratar a ciudadanos de otros países de la Unión Europea se ponen de manifiesto las dificultades que tiene el Gobierno alemán para reclutar y propone buscar candidatos en otros países. “Entre los hombres jóvenes de otros países [Polonia, Grecia, Rumania e Italia] existe un potencial cuantitativo para el Ejército”, señala el informe. El estudio del ministerio recoge que 255.000 polacos, 185.000 italianos y 155.000 rumanos de entre 18 y 40 años viven en Alemania, y que juntos constituyen aproximadamente la mitad de todos los extranjeros comunitarios que residen en el país. Si fuera posible despertar interés en al menos el 10% de este grupo, continúa el documento, el Ejército podría tener 50.000 nuevos candidatos para las tropas.

La idea no es totalmente nueva en Europa. Bélgica, España, Francia, Reino Unido, Dinamarca y Luxemburgo han abierto sus Fuerzas Armadas a los extranjeros de la UE. Aunque el general Zorn ha limitado las posibles contrataciones de ciudadanos comunitarios a puestos de especialistas, el documento apuesta por el modelo belga, es decir, por una apertura total a los ciudadanos de la Unión Europea. En consecuencia, los planes van más allá de las declaraciones del general Zorn que señalaban que únicamente se está valorando la contratación de expertos, y no de soldados comunes.

El diario Der Spiegel ha señalado en su edición digital que uno de los requisitos para los eventuales candidatos será hablar alemán con fluidez y haber residido en Alemania durante un periodo determinado de tiempo. Además de tratar de desterrar los recelos que los planes han suscitado en varios países del Este de Europa, el Ministerio de Defensa alemán quiere impedir el debate sobre un “Ejército extranjero”, planteado en ocasiones como un “reclutamiento de mercenarios”.

Alemania abolió el servicio militar obligatorio en 2011 y su Ejército sólo lo integran nacionales alemanes, según leyes posteriores a la Segunda Guerra Mundial. En los últimos años, el país ha tenido serios problemas para encontrar suficientes reclutas, lo que ha llevado a los diferentes Gobiernos a lanzar campañas publicitarias en las que resalta las bondades de las Fuerzas Armadas. 

Críticas

El general Zorn ha confirmado este jueves que la respuesta de algunos países del Este ha sido mixta, debido a que estos Estados temen que los salarios más altos que puede ofrecer Alemania les hagan perder a sus especialistas militares. Francia también ha expresado reservas hacia el proyecto. La prensa alemana ha señalado que Chequia, Suecia, Bélgica y Dinamarca no se opondrían a la idea. Bulgaria, Rumania, Eslovenia y Grecia expresaron dudas. En todo caso, es ya un tema controvertido. Además de contar con furibundos detractores, algunos críticos con el proyecto consideran que abrir las puertas de los cuarteles a extranjeros podría darle nuevos y peligrosos argumentos a la ultraderecha alemana que, apoyada en un fuerte discurso antinmigración, ya está presente en el Bundestag y en todos los parlamentos regionales del país.

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >

Más información