Ataque yihadista contra la sede de la compañía estatal de petróleo libia

Al menos dos civiles muertos y una decena de heridos en el atentado, que tuvo lugar cerca del centro de Trípoli

Un grupo de hombres armados, presuntamente yihadistas, asaltó la mañana del lunes la sede central de la Compañía Nacional de Petróleo libia, situada cerca del centro de Trípoli. Según un primer balance del Miniserio de Sanidad, dos civiles fallecieron durante el ataque y al menos una decena de personas resultaron heridas, algunas de ellas de gravedad. Además, también habrían muerto dos de los militantes. El jefe de la seguridad de Trípoli, Salah al-Semoui, atribuyó el atentado al autodenominado Estado Islámico (ISIS, por sus siglas en inglés) sin aportar ninguna prueba. El asalto se produjo mientras la capital libia experimentaba un momento de calma tensa tras la firma la semana pasada de una tregua entre milicias rivales patrocinada por la ONU y que puso fin a 10 días de intensos combates.

Bomberos y miemrbos de Protección Civil frente a la sede de la Compañía Nacional de Petróleo de Libia tras el asalto yihadista
Bomberos y miemrbos de Protección Civil frente a la sede de la Compañía Nacional de Petróleo de Libia tras el asalto yihadistaMAHMUD TURKIA / AFP

De acuerdo con el testimonio de varias personas presentes en el edificio, un grupo de hombres armados irrumpió violentamente en la instalación con la cara cubierta a primera hora de la mañana. Tras varias horas de enfrentamientos con las fuerzas leales al Gobierno, estas anunciaron al mediodía haber recuperado el control de la sede de la Compañía Nacional de Petróleo, una institución básica para el país magrebí, pues la venta de crudo representa más de un 90% del presupuesto nacional. "Varias explosiones tuvieron lugar en el interior del edificio, así como disparos", afirmó la petrolera estatal en un comunicado, en el que añadía que varios de sus trabajadores fueron tomados como rehenes de forma temporal. El presidente de la institución, Mustafá Sanallah, fue evacuado y salió ileso del atentado. La misión de la ONU en Libia ha condenado con dureza el atentado, que ha calificado de "terrorista".

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Varios de los asaltantes llevaban adosados al cuerpo cinturones de explosivos, y al menos uno de ellos lo hizo detonar, según explicó el portavoz de la Fuerza Especial de Disuasión (RADA), cuyos hombres fueron los encargados de enfrentarse a los atacantes. La RADA es una de las principales milicias de Trípoli y es aliada del Gobierno de Unidad Nacional apoyado por la comunidad internacional. Aunque ningún grupo ha reivindicado el atentado, todo apunta al ISIS. Hace cuatro meses, la milicia yihadista, que controló una amplica franja de territorio alrededor de la ciudad de Sirte hasta finales de 2016, hizo sentir su sanguinaria presencia con un atentado contra la Junta Electoral que provocó la muerte a 14 personas.

“El hecho de que el ISIS perdiera su bastión de Sirte, no significa que haya dejado de existir en Libia. Era de esperar que, tras la caída de su “califato”, pasara a una estrategia insurgente, como ha hecho también en Siria y en Irak”, sostiene Sergio Altuna, un investigador del Real Instituto Elcano especializado en terrorismo en el norte de África. “Se cree que el ISIS todavía cuenta en Libia con un núcleo no despreciable de combatientes. De hecho, ha demostrado que tiene capacidad de llevar a cabo ataques de envergadura en diversos puntos de la geografía del país, sobre todo en la capital y el sur, así como controles de carretera en la zona de Beni Walid”, añade. Con el objetivo de minar la infraestructura de este grupo, y también de Al Qaeda en el Magreb Islámico en Libia, la CIA ha construido una nueva base militar en Níger desde la que lanzará misiones de bombardeo con drones, informaba el lunes el diario The New York Times.

Después de la guerra civil de 2011, que puso fin al régimen del coronel Gaddafi, Libia cayó en una situación de caos y desgobierno, lo que facilita la empresa desestabilizadora del ISIS. Aunque existen formalmente dos Gobiernos en litigio, el territorio del país magrebí se halla troceado en multitud de piezas, cada una bajo el control de una milicia diferente. Ni tan siquiera Trípoli, sede del Gobierno de Unidad Nacional, se escapa a esta dinámica. Precisamente, la descarnada lucha entre milicias rivales por el control de la capital a finales de agosto se saldó con más de 60 muertos y 130 heridos, en el peor estallido de violencia de los últimos años. Desde entonces, la ONU está intentando reconducir el conflicto, pero el proceso todavía es frágil.

Los combates en la capital han puesto en evidencia que las perspectivas de reconciliación nacional elevadas por el presidente francés Emmanuel Macron son más bien un espejismo. El pasado mes de mayo, Francia auspició un pacto entre los principales actores libios por el que se comprometían a apoyar la celebración de elecciones el próximo mes de diciembre, primer paso en la creación de instituciones nacionales. Actualmente, las únicas que funcionan todavía son el Banco Central y la Compañía Nacional de Petróleo. La producción de petróleo en Libia ha fluctuado de forma ostensible en los últimos años, ya que algunos pozos y puertos petrolíferos han sido escenario de combates. No obstante, la petrolera nacional espera prácticamente doblar sus ingresos este año en comparación con 2017, gracias a un aumento del precio del petróleo y de la producción nacional..

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