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Corea del Norte continúa las mejoras de su reactor nuclear

Las obras no tienen que ver con las conversaciones de desarme, según los expertos que analizaron las imágenes por satélite

Vista satelital del reactor nuclear de Yongbyon.rn
Vista satelital del reactor nuclear de Yongbyon.

Corea del Norte continúa las obras de mejora de su único reactor nuclear conocido hasta la fecha, el de Yongbyon, pese a las conversaciones con Estados Unidos para deshacerse de su programa atómico. Es la conclusión de los expertos de la página web especializada 38 North tras analizar imágenes por satélite de las instalaciones tomadas en los últimos días. No obstante, añaden que los trabajos pueden estarse desarrollando con independencia de las negociaciones sobre la desnuclearización del país.

“Las imágenes de los satélites comerciales del día 21 indican que las mejoras en la infraestructura del Centro de Investigación de Ciencia Nuclear de Yongbyon (a unos 80 kilómetros al norte de Pyongyang) continúan a ritmo veloz”, apuntan los analistas en un comentario que publica este miércoles la página web.

Hace apenas 15 días, el presidente de EE UU, Donald Trump, y el líder supremo norcoreano, Kim Jong-un, se reunieron en Singapur para la primera cumbre de la Historia entre dirigentes de los dos países. De aquella reunión resultó una declaración conjunta en la que, entre otras cosas, Corea del Norte reiteraba su compromiso con la “desnuclearización completa” de la península coreana. Una declaración que Trump acogió como un primer paso significativo para el desarme del Norte.

Al día siguiente de la cumbre, tuiteaba que “ya no hay una Amenaza Nuclear desde Corea del Norte”. Pero la declaración carece de una hoja de ruta o medidas concretas para alcanzar ese objetivo, por lo que numerosos expertos han apuntado que puede quedar en papel mojado. Sobre todo cuando Pyongyang y Washington entienden cosas muy diferentes por “desnuclearización completa de la península”: para el Norte, significa la retirada también de la protección militar estadounidense a Corea del Sur; para Washington, la eliminación completa, irreversible y verificable del programa atómico norcoreano.

Según explica 38 North, entre las novedades que han detectado en Yongbyon se encuentra la remodelación externa de un edificio de oficinas y la construcción de dos pabellones de uso indefinido, pero que podrían utilizarse para recibir visitas de dirigentes. En la planta de enriquecimiento de uranio continúa la actividad, algo que los expertos constatan por un aumento del oscurecimiento del tejado en el área cercana a la chimenea de enfriamiento. También se han encontrado modificaciones en el sistema de refrigeración del reactor.

Los analistas, no obstante, restan importancia al desarrollo de los trabajos en la central nuclear. “Que continúen los trabajos no debería relacionarse con la promesa de Corea del Norte de desnuclearizarse. Cabe esperar que los funcionarios al frente del programa nuclear sigan con las actividades que tenían previstas hasta ahora, en tanto que no reciban órdenes específicas de Pyongyang”, señala la página especializada.

El secretario de Estado de EE UU, Mike Pompeo —de quien medios surcoreanos apuntan que podría viajar a Pyongyang la semana próxima, declaró el domingo pasado a la cadena de televisión CNN que su Gobierno evaluará periódicamente la voluntad y los gestos de Pyongyang hacia la desnuclearización, pero no fijará unos plazos exactos para el desarme. “No voy a fijar un calendario, sean dos meses, seis meses, estamos comprometidos con el logro de avances en un momento rápido para ver si podemos conseguir lo que ambos líderes se marcaron” en la cumbre de Singapur, declaró el alto funcionario.

El desarme nuclear norcoreano es uno de los grandes asuntos que trata el secretario de Defensa de EE UU, Jim Mattis, en la primera visita a Pekín de un responsable del Pentágono desde la investidura de Trump en enero de 2017. Mattis también trata sobre las reclamaciones de soberanía de Pekín en el mar del Sur de China, que chocan con las de otros cinco países vecinos y que han llevado a tensiones con EE UU cuando este país ha ordenado patrullas en aguas en disputa.

Mientras en Pekín se desarrollaban contactos militares, en Panmunjom, en la frontera entre ambas, las dos Coreas mantenían conversaciones económicas. Delegaciones de ambos países se comprometieron este miércoles a estudiar la posibilidad de conectar sus respectivas redes ferroviarias, si en el futuro el levantamiento de las sanciones internacionales lo permite.

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