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“Ortega no actúa con voluntad real de diálogo, sería un error confiar en él”

La exparlamentaria Edipcia Dubón pide a los organismos internacionales que intervengan contra la represión de las protestas en Nicaragua

La exparlamentaria Edipcia Dubón, en el Oslo Freedom Forum.
La exparlamentaria Edipcia Dubón, en el Oslo Freedom Forum.

La economista y exdiputada nicaragüense Edipcia Dubón ha llevado este miércoles la protesta en las calles del país centroamericano al escenario del Oslo Freedom Forum (OFF), que reúne anualmente en la capital noruega a activistas por los derechos humanos y disidentes de numerosos países, y ha pedido a la Unión Europea, la ONU y otros organismos internacionales que “alcen la voz” y acuerden “acciones concretas” para detener la represión de las revueltas por parte del Gobierno de Daniel Ortega. Con las imágenes de las barricadas y manifestaciones en el país de fondo, Dubón ha defendido que Nicaragua no vive “una democracia imperfecta o de baja intensidad, sino un régimen dictatorial” que desde 2007, cuando Ortega regresó a la presidencia, ha supuesto “un proceso sistemático de desmantelamiento de los pilares de la democracia representativa”.

La economista, de 34 años y militante del Movimiento de Renovación Sandinista (escisión del Frente Sandinista de Liberación Nacional de Ortega), se quedó sin escaño en 2016 junto a otros 25 diputados por decisión del Tribunal Electoral nicaragüense, que dejó a la alianza de partidos de oposición más destacada sin representación legal. Los partidos afectados decidieron no presentarse a las elecciones presidenciales de noviembre de ese año por considerarlas un fraude. Ortega, con su esposa, Rosario Murillo, como vicepresidenta, salió reelegido para un tercer mandato consecutivo. “En la medida que el sistema político se iba destruyendo, las libertades y garantías constitucionales también se iban borrando, y la gente empezaba a sentirse en un estado de indefensión”, asegura Dubón en una conversación con este periódico tras su intervención en el Foro de Oslo, clausurado este miércoles.

Una reforma de la Seguridad Social que reducía las pensiones hizo estallar las protestas a mediados de abril. La violenta reacción del Gobierno y grupos afines ha dejado ya cerca de 90 muertos, más de 800 heridos y en torno a 430 detenidos. “La gente se hartó, y esta reforma de la Seguridad Social tiene una naturaleza muy importante, porque el 45% de los hogares nicaragüenses están al cargo de las abuelas. Y si le quitas recursos a los abuelos, se los estás quitando a la familia”, afirma la economista, que acusa a Ortega de encabezar una “gestión corrupta” y de "delitos de lesa humanidad" por las víctimas de las protestas.

Tras la ruptura la semana pasada del diálogo nacional iniciado entre el Gobierno y la llamada Alianza Cívica (representantes de los estudiantes, organizaciones sociales y de los empresarios) con mediación de la Iglesia católica, el Ejecutivo de Ortega ha ofrecido este lunes retomar las negociaciones para dar una salida a la crisis. ¿Qué posibilidades hay de que prospere? Para Dubón, prácticamente ninguna: “Mientras se discutía esa reanudación del diálogo, Ortega estaba agrediendo en la calle a los estudiantes. Se generaron 30 heridos y un muerto en Managua ese día. Ortega no es confiable, no actúa con voluntad real de diálogo. Lo que está haciendo es ganar tiempo. Nosotros estamos demostrando que tenemos una voluntad genuina de diálogo y de encontrar salidas pacíficas. Para mí es un choque de trenes, donde Ortega simplemente quiere quedarse en el poder y los nicaragüenses queremos que se vaya. Yo creo que esto solo se va a resolver en la medida en que la movilización y la acción articulada de los nicaragüenses sea más fuerte, de manera que lo arrinconen. La única salida que tiene Ortega es irse”.

De momento, los bloqueos de vías de comunicación se mantienen, aunque más reducidos, y los manifestantes se preparan para salir de nuevo hoy por el “día de las madres” para “pedir justicia y que las que hoy lloran por los muertos, los heridos y desaparecidos sientan que no están solas”. Dubón destaca que la prioridad debe ser “mantener la lucha pacifica” y perseguir que “se haga justicia y se establezca una junta de transición que permita el restablecimiento de la ruta democrática del país”. “Hablar en este momento de elecciones anticipadas sin tener una infraestructura que asegure elecciones libres y transparentes, no iría a ningún lado”.

El Ejército ha mantenido cierta distancia con el Gobierno en esta crisis, pero en opinión de Dubón, supone “una incógnita importante”. “No debería actuar. Eso será definitorio para esta lucha, de qué lado están. Si están del lado de la justicia, del pueblo, o si van a actuar subordinados a Ortega. Es uno de los escenarios más importantes y está por descubrirse”, añade. Otro pilar del Gobierno, el sector empresarial, también se ha tambaleado con peticiones de dimisión. “El país está en una franca inestabilidad, necesitan que se restablezca el orden y la paz, y Ortega no es garantía de ello porque la mayoría de nicaragüenses ya no le quieren”, opina Dubón.