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La Liga impone a un euroescéptico en Economía

El economista de 81 años Paolo Savona cree que la entrada en el euro de Italia fue un error y propone ir pensando en un plan B

El candidato a ministro de Economía, Paolo Savona.
El candidato a ministro de Economía, Paolo Savona. REUTERS

El nombre del primer ministro no era el único inconveniente que Sergio Mattarella había puesto a los planes del Movimiento 5 Estrellas y La Liga. Ambas formaciones se han repartido las carteras del Gobierno buscando un frágil equilibrio en el que cada nombre compensa al de al lado. Y, más que la figura de Conte, en el Palacio del Quirinal preocupa la cartera del Ministerio de Economía, reservada para el economista y exministro del Gobierno de Carlo Azeglio Ciampi, Paolo Savona. Una exigencia directa de La Liga que, en boca de su líder Matteo Salvini, asegura que no piensa dejarle caer porque es básico para la idea “euroescéptica” de la economía que mantiene su partido.

El candidato a uno de los puestos más delicados de este Gobierno, que tiene 81 años, es un abierto partidario de la salida del euro. Casualmente, esta semana publica un libro autobiográfico en el que deja algunas muestras de su ideario. “¿El euro? Es una jaula alemana. Alemania ha sustituido la voluntad de las potencias militares por la económica. La UE tiene un vicio original de injusticia. Hace falta recurrir a un plan b para salir del euro si fuera necesario”, señala en uno de los pasajes de Como una pesadilla, como un sueño, la obra que estos días reseña la prensa italiana. En el mismo libro, Savona señala una línea de continuidad entre la Alemania de Angela Merkel y la de Hitler y el Kaiser. Berlín, indica el hipotético nuevo ministro de Economía de Italia, “no ha cambiado la visión de su papel en Europa después del final de nazismo, aunque ya no la imponga militarmente”.

La perspectiva de Savona, que considera la entrada de Italia en el Euro como un “error histórico” y no ahorra críticas al presidente del BCE, Mario Draghi, pone los pelos de punta en el Quirinal que, en cambio, sí ve con buenos ojos otras apuestas como la del presunto ministro de Exteriores, que recaería en Giampiero Massolo, experto diplomático, exjefe de los Servicios Secretos y actual presidente de la naviera Fincantieri.

Fuera de discusión están también las carteras que ocuparán los líderes del Movimiento 5 Estrellas y de La Liga. Salvini, como era de prever, se ha asegurado el Ministerio del Interior para imprimir su carácter lepenista a la seguridad y, especialmente, al control de la inmigración. El líder grillino Luigi Di Maio, según fuentes de la formación que preside, se pondría al frente de un superministerio en el que se fusionarían las áreas de Desarrollo Económico y Trabajo.

Un elemento fundamental como contrapeso a Conte —elegido por el M5S, socio mayoritario de la alianza—, será el cargo de subsecretario del Gobierno. En este caso, Salvini quiere que recaiga en Giancarlo Giorgietti, astuto líder del partido en la Cámara de Diputados y candidato a premier de La Liga si fallaba Conte. Su puesto podría cambiar si, finalmente, Savona se cae del Ministerio de Economía.

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