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Boris Johnson defiende el pacto con Irán en el programa favorito de Trump

El presidente de Estados Unidos informará este martes de su decisión sobre el acuerdo

Boris Johnson y Mike Pompeo en Washington.
Boris Johnson y Mike Pompeo en Washington. AFP

Si de gestos y palabras se trata, el acuerdo nuclear con Irán está ya herido de muerte en lo que a Estados Unidos respecta. Donald Trump ha dado mil señales de que no ha cambiado de opinión y quiere romperlo pese a la presión de sus aliados europeos. Sin embargo, el ministro de Exteriores británico, Boris Johnson, ha acudido este lunes a Fox & Friends, el programa de televisión favorito del magnate, para hacer los últimos alegatos en favor de mantener ese pacto de 2015 que levanta las sanciones al Gobierno de Hasan Rohani a cambio de congelar su programa atómico.

En su aparición en la cadena Fox News, Johnson concedió a Trump que tenía "razón en ver defectos" al trato, pero advirtió de que "el plan B" tras la ruptura de ese acuerdo no parece "particularmente bien desarrollado". "Creemos que se puede ser más duro con Irán", señaló, y "abordar las preocupaciones del presidente", pero sin deshacer el acuerdo. Mientras, el líder estadounidense seguía bramando en Twitter contra lo "mal" que se había negociado el acuerdo. Poco después, anunciaba que el martes informaría de su decisión sobre el pacto.

Los líderes europeos no han tratado de discutirle a Trump si ese acuerdo de hace tres años es mejorable. El debate gira esencialmente sobre si es mejor un mal acuerdo o la ausencia de un acuerdo, lo que reactivaría el programa atómico de Teherán, aunque supusiese volver a la carga con las sanciones.

Aquel marco se cerró en 2015 en Viena bajo el auspicio del presidente demócrata Barack Obama y fue refrendado después por Francia, Reino Unido, Alemania, Rusia y China. Ya en campaña electoral, Trump se refirió a este acuerdo como "el peor del mundo", una crítica en la que coincide Israel, que desde el principio contempló el plan como una trampa por la cual Irán ganaba tiempo para recuperarse económicamente gracias al cese de las sanciones y al cabo de 10 años podría reactivar su carrera nuclear.

La nueva Casa Blanca ha ido renovando el pacto hasta ahora pero la siguiente ratificación debe darse el próximo 12 de mayo como tarde, que es la fecha en que espira la moratoria sobre las sanciones. Trump fijó esta fecha como el momento de la verdad, es decir, para decidir si sigue adelante o liquida el acuerdo. Los aliados han tratado una solución intermedia, que consiste en modificar el pacto de forma que se endurezcan las condiciones a Irán, con la posibilidad de algunas sanciones selectivas. Pero Teherán ya ha advertido de que lo rechaza.

Johnson también ha publicado un artículo en The New York Times en el que recuerda que, fruto del pacto, a los inspectores del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) se les otorgaron poderes adicionales para controlar las instalaciones nucleares iraníes, "aumentando la posibilidad de detección de todo intento de fabricar un arma". "Ahora que esas esposas están colocadas, no veo necesario ponerlas de lado. Solo Irán se beneficiaría renunciando a esas restricciones sobre su programa nuclear", añadió, y recalcó: "Estoy convencido de esto: toda alternativa posible es peor".

Mientras, Trump estalló en su cuenta de Twitter contra otros intentos diplomáticos llevados a cabo por John Kerry, secretario de Estado durante la Administración de Barack Obama, quien hace dos semanas se reunió en secreto con el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Mohamed Javad Zarif, según The Boston Globe. "Estados Unidos no necesita la oscura diplomacia de John Kerry, posiblemente ilegal, en lo que respecta al acuerdo de Irán, que está mal negociado. ¡Fue él quien generó este LÍO!", recriminó el presidente.

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