Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El presidente palestino pide perdón por su discurso tachado de antisemita

Abbas dijo que los judíos no fueron perseguidos por su religión, sino por practicar la usura

El presidente palestino, Mahmud Abbas, en un acto oficial en Ramala (Cisjordania).
El presidente palestino, Mahmud Abbas, en un acto oficial en Ramala (Cisjordania). REUTERS

Cuatro días después de su polémico discurso tachado de antisemita, el presidente palestino, Mahmud Abbas, ha pedido perdón este viernes, “en particular a las personas de confesión judía”. “Si mis palabras ante el Consejo Nacional Palestino han ofendido a alguien, yo presento mis excusas”, asegura en un comunicado de la Autoridad Palestina. El veterano rais desató una oleada de críticas al asegurar el lunes ante asamblea legislativa de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) que los judíos no fueron perseguidos en Europa por su religión, sino por “su función social ligada a la usura y la banca”.

Dirigentes israelíes y de la diáspora judía, así como responsables internacionales condenaron la deriva antisemita de su discurso. El primer ministro Benjamín Netanyahu elevó el tono de las críticas al reclamar su dimisión: “Abbas ha vuelto a recitar de nuevo sus despreciables eslóganes de antisemitismo, y aparentemente sigue negando el Holocausto. Ya es hora de que se vaya”.

“Pido perdón, no fue mi intención, y reitero mi más absoluto respeto a la religión judía así como a las confesiones monoteístas”, ha declarado ahora el presidente palestino. “Reitero nuestra antigua condena al Holocausto, el crimen más atroz de la historia y expreso mi afecto hacia sus víctima”. El ministro de Defensa israelí, Avigdor Lieberman, ha rechazado de inmediato las disculpas de Abbas, a quien tachó de "despreciable negacionista del Holocausto".

Abu Mazen, apodo del presidente, pronunció en Ramala el discurso de cerca de dos horas de duración ante el Consejo Nacional, que fue retransmitido en directo por la televisión pública palestina. Aparentemente, sin leer un texto escrito y en un tono de charla, Abbas citó a historiadores judíos sionistas para argumentar su tesis. “Desde el siglo XI hasta el Holocausto, los judíos europeos fueron objeto de matanzas cada 10 o 15 años. Puedo mencionar a tres autores que sostienen que la enemistad hacia los judíos no se debió a su identidad religiosa”, dijo a los delegados de la OLP, “sino a su función social ligada a la usura y la banca. Los que vivían en países árabes, sin embargo, no fueron perseguidos”.

“Condenamos el antisemitismo en todas sus variantes”, concluía el comunicado difundido ahora por la Autoridad Palestina, “y confirmamos nuestro compromiso con la solución de los dos Estados, para vivir frontera con frontera en paz y seguridad”.

Abbas también había defendido en su discurso la idea de que Adolf Hitler fomentó la emigración de los judíos desde Alemania a Palestina al permitir el traspaso de sus fondos mediante un acuerdo entre del Ministerio de Economía del Tercer Reich y el Banco Anglo-Palestino.

El Ministerio de Asuntos Exteriores español expresó a través de Twitter su “consternación y preocupación por los comentarios del presidente Abbas sobre el Holocausto”. La Alta Representante de Política Exterior de la UE, Federica Mogherini, condenó también las "inaceptables declaraciones" de Abbas, sobre la persecución histórica a los judíos y denunció "cualquier intento de justificar el Holocausto".

El líder palestino ya protagonizó una polémica hace cuatro décadas con un trabajo universitario en el que aludía a una relación secreta entre el nazismo y el sionismo. En un editorial, el diario The New York Times reclamó la salida del poder de Abbas por recurrir a “mitos y teorías de la conspiración” para referirse al Holocauto. “Si ha sucumbido a tan oscuros y corrosivos instintos, ha mostrado que ya es hora de que abandone el poder”.

En las sesiones del Consejo Nacional, el presidente de la Autoridad Palestina acaba de ser reelegido a los 82 años como jefe del Comité Ejecutivo de la OLP. Como muestra de su indiscutida hegemonía sobre la principal organización política, ha renovado el comité en nueve de sus 15 puestos. Sus principales rivales, como el dirigente histórico y exministro Yasir Abed Rabbo y el ex primer ministro Ahmed Qurei, han sido apartados del órgano ejecutivo. La asamblea de la OLP fue boicoteada por el Frente Popular para la Liberación de Palestina y el movimiento islamista Hamás.