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Las bases del SPD aprueban por mayoría repetir la Gran Coalición con Merkel

Con un apoyo del 66%, los afiliados ponen fin a más de cinco meses de bloqueo político en la primera economía europea

Dietmar Nietan, a la izquierda, y Olaf Scholz, anuncian este domingo los resultados de la votación del SPD. Atlas

Vía libre para un gobierno de Gran coalición en Alemania y alivio a raudales en las cancillerías europeas. Las bases del partido socialdemócrata alemán (SPD) han dicho “sí” a una reedición de la gran coalición con el bloque conservador de la canciller, Angela Merkel y han evitado el escenario más temido: una crisis aguda en la primera economía europea. Con la aprobación de las bases, Berlín pone fin al bloqueo político que dura ya casi seis meses y el cuarto mandato de Merkel empieza a cobrar cuerpo. El SPD acudía dividido a una consulta considerada crucial para el futuro de Alemania y de Europa, pero también para la socialdemocracia alemana, que atraviesa horas bajas y una monumental crisis de identidad. Al final, un 66% de los afiliados del SPD se pronunció a favor del acuerdo de gran coalición.

La votación de las bases del SPD ha contado con una alta participación. El 78% de los 463.723 censados ha participado en la consulta.“La gran mayoría de los miembros del SPD han seguido la recomendación de la dirección [del partido]”, anunció en torno a las nueve y media de la mañana en la sede del partido socialdemócrata en Berlín, Olaf Scholz, presidente en funciones del SPD. “Ahora está claro: el SPD formará parte del nuevo Gobierno alemán”.

La canciller Merkel se limitó a felicitar al SPD “por el resultado claro” y adelantó su disposición a “trabajar juntos por el bien del futuro de nuestro país”, dijo a través de la cuenta de Twitter del partido. El presidente alemán, Frank-Walter Steinmeier, se alegró de que “el periodos de incertidumbre haya terminado”. La votación del SPD marca también el inicio de una nueva fase en una Europa necesitada de reformas y que esperaba impaciente el impulso de motor franco-alemán.

120 voluntarios del SPD llevaban desde las diez de la noche del sábado contando papeletas de cientos de miles de afiliados, que han acabado por refrendar con la nariz tapada el proyecto de gran coalición, capaz de poner fin al periodo de desgobierno más largo de la historia de la Alemania moderna. Sin el consentimiento de las bases, la crisis, que dura ya más de cinco meses en los que los partidos alemanes han sido incapaces de ponerse de acuerdo para formar gobierno habría entrado en fase aguda.

A partir de ahora en cambio, arranca una hoja de ruta, que deberá culminar con la formación de un Ejecutivo en Berlín a mediados de marzo, cuando Merkel someta su cuarto mandato a la votación del Bundestag. Alternativa por Alemania, (Afd), la extrema derecha, pasará a ser la primera fuerza de la oposición en el Bundestag. Próximamente, el SPD hará pública su lista de ministros que deberán compartir Gabinete con los representantes del bloque conservador (CDU/CSU). Durante los últimos días se ha impuesto la ley del silencio sobre nombres y carteras en las filas socialdemócratas para evitar que se repitiera el bochornoso espectáculo que rodeó a la pugna por la cartera de Exteriores y que acabó con la caída en desgracia del ex jefe del partido, Martin Schulz. De momento, solo han adelantado que tres de ellos serán hombres y los otros tres, mujeres.

Pero más allá del alivio inicial, en Alemania a pocos se les escapa que esta gran coalición III nace torcida. Que es un matrimonio que no desea ninguno de los consortes y que es el mal menor al que ambas formaciones (CDU/ CSU y SPD) se aferran en aras de la gobernabilidad de Alemania. Abundan los políticos y analistas que le otorgan un máximo de dos años de vida a una convivencia entre dos bloques políticos muy debilitados y en busca de una nueva identidad. Los dos grandes partidos alemanes cosecharon sus peores resultados desde 1949 en las pasadas elecciones de septiembre. Ambos buscan ahora regenerarse y reconectar con un electorado, que también en Alemania coquetea con los extremos y que en septiembre dejó claro que la fórmula de gran coalición les resulta cada vez menos atractiva –el apoyo cayó de un 67% al 53%-.

Los afiliados socialdemócratas que han defendido el “no” sostienen que una nueva gran coalición podría suponer el clavo en el ataúd de un partido que desciende sin aparente freno en las encuestas y al que la alianza con el bloque conservador durante ocho de los últimos doce años, le ha pasado una importante factura electoral. Piensan además, que la groko aporta nueva munición a Afd, la extrema derecha que logró un 12,9% de los votos en las elecciones y para la que la gran coalición es la expresión máxima del status quo que aspira a derribar. A partir de ahora, el SPD deberá trabajar para restañar la fractura que ha dividido en dos al partido a raíz del dilema que ha suscitado la participación en una nueva gran coalición.

Las dinámicas juventudes socialdemócratas, los Jusos lideraron la campaña de oposición a la Groko, como se conoce a la gran coalición en Alemania, y han perdido, aunque no del todo. La dirección del partido insiste en que han comprendido que va a resultar fundamental el empuje de esa otra alma del partido en la nueva fase que ahora arranca. Y que Kevin Kühnert, el elocuente líder de los Jusos debería participar de lleno en el proyecto de renovación del partido, para evitar que esta gran coalición acabe por reducir al SPD a la sombra de lo que hace no tanto fue. El líder Juso no ha bajado de momento la guardia. “Decepción”, tuiteó ayer Kühnert. “La crítica a la gran coalición se mantiene”, añadió.

El SPD, que marcó su mínimo histórico con un 20,5% de los votos en septiembre rechazó inicialmente reeditar una gran coalición como la que ha gobernado en Alemania ocho de los últimos doce años y a la que culpa de sus desgracias electorales. Pero la falta de alternativas animaron a la dirección del SPD a sentarse a negociar con Merkel un pacto de coalición de 177 páginas en el que quedaban reflejadas muchas de las demandas del SPD. Antes de que el Gobierno viera la luz, el pacto debería ser refrendado por las bases socialdemócratas, 463.723 afiliados, que han votado por correo en los últimos días. El debate interno ha sido muy intenso y ha mantenido durante semanas en vilo a Alemania y a parte de Europa. El domingo por la mañana, en la casa de Willy Brandt, la sede del SPD, las bases han hablado y han dicho “sí”.

Puntos principales de la coalición

PRESUPUESTO

Objetivo presupuesto equilibrado que no aumente la deuda.

INVERSIONES

6.000 millones de euros en educación, investigación y digitalización para 2021

12.000 millones de euros en medidas sociales para familias, como la creación de guarderías.

4.000 millones de euros en vivienda pública e incentivos fiscales a las compra de viviendas.

12.000 millones de euros para Garantizar una conexión rápida a Internet para todas las regiones del país para 2025.

IMPUESTOS

Abolir gradualmente la solidaridad en el pago de impuestos introducida después de la reunificación de Alemania en 1990 para dar apoyo a las regiones más pobres del este, que actualmente se cifra en la exención del pago de 10 billones de euros.

EUROPA

Apoyar la dedicación de fondos a la estabilización económica, la convergencia social y la reforma de la zona euro.

Reformar y fortalecer la zona euro en coalición con Francia para que la moneda sea más resistente a las crisis globales.

Fortalecer el Parlamento Europeo y aumentar el gasto de la Unión Europea, con una Alemania dispuesta a aportar más a los fondos comunitarios.

Aumentar la inversión en Europa.

Apoyar un sistema de impuestos más justo para grandes empresas como Facebook, Google o Amazon.

Trabajar para introducir substanciales impuestos a las transacciones financieras.

Impulsar la cooperación entre Francia y Alemania en proyectos como investigación en Inteligencia Artificial.

Buscar más cooperación con Polonia e intensificar el dialogo entre los dos países.

PENSIONES

Estabilizar las pensiones al 48% del salario medio para 2025 y asegurar que las contribuciones no se elevan por encima del 20% de los salarios brutos

SALUD

Desde el 1 de enero de 2019, empleados y empleadores pagarán la misma contribución a la seguridad social.

Preparar una comisión que examine si es factible una estructura de tarifas conjunta para pacientes de la sanidad privada y pública.

MIGRACIÓN

No dejar que la inmigración (exceptuando las migraciones por trabajo) supere las 180.000 y 220.000 llegadas por año.

Reducir a 1.000 por mes el número de personas que podrán unirse a familiares que ya viven en Alemania como inmigrantes.

Hacer más atractiva Alemania para la llegada de trabajadores cualificados.

Mejorar la integración de los inmigrantes y promover su mayor implicación en la vida pública.

ASUNTOS EXTERIORES

Llevar la iniciativa en el fortalecimiento del mecanismo de creación de políticas europeas, similar a la PESCO que coordina los proyectos militares de la UE.

MEDIO AMBIENTE

Alemania debe reconocer los objetivos climáticos de 2020, 2030 y 2050. Tomar medidas para alcanzar el objetivo 2020 lo más pronto posible (después de esa fecha) y llegar al objetivo de 2030 a tiempo.

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