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Merkel aúpa a una líder regional, considerada su posible sucesora

El nombramiento de Annegret Kramp-Karrenbauer, del ala centrista de la CDU, se interpreta como un movimiento para fortalecer a una sustituta muy parecida a la canciller

La canciller alemana, Angela Merkel (izquierda) y la primera ministra del Estado del Sarre, Annegret Kramp-Karrenbauer, antes de comenzar la reunión de la ejecutiva de la CDU este lunes. rn
La canciller alemana, Angela Merkel (izquierda) y la primera ministra del Estado del Sarre, Annegret Kramp-Karrenbauer, antes de comenzar la reunión de la ejecutiva de la CDU este lunes. AFP

Berlín dio ayer por inaugurada la carrera por la sucesión de Angela Merkel, con un nombramiento que sacudió los cimientos del bloque conservador. AKK, también conocida como Annegret Kramp-Karrenbauer, y considerada la posible sucesora de Merkel fue propuesta por la propia canciller como secretaria general de la Unión Cristianodemócrata (CDU), según anunciaron ambas en una conferencia de prensa conjunta en Berlín. Con este movimiento, Merkel aspira a acallar a las voces que piden a gritos una renovación en el partido y sobre todo exigen un plan de sucesión de la eterna canciller tras 12 años en el poder.

Merkel aseguró que la propuesta de Kramp-Karrenbauer como número dos del partido cuenta con una “gran apoyo” dentro del partido. Kramp-Karrenbauer explicó que acepta el reto que le propone la canciller en “uno de los momentos políticos más difíciles de la historia de la República Federal alemana” y prometió lanzar un debate en profundidad sobre el programa del partido “desde la base hacia la cúpula”. La designada les consciente de que le toca pilotar un partido en plena redefinición de su identidad, tras perder el monopolio de la derecha alemana, con la irrupción de Alternativa por Alemania (AfD) que por primera vez ha entrado en el Parlamento con un 13% de los votos. La fragmentación del sistema político ha impedido además hasta ahora la formación de un Gobierno en Berlín, casi cinco meses después de las elecciones en las que ganó la CDU.

La extrema derecha adelanta al SPD

El temido sondeo para muchos en Alemania ha acabado por llegar. El partido extremista y anti inmigración Alternativa por Alemania (Afd) ha superado por primera vez en intención de voto a la socialdemocracia (SPD) .

La encuesta de Insa publicada por el diario Bild indica que Afd obtendría un 16% de los votos frente al 15,5% del SPD, lo que supone además un mínimo histórico para la socialdemocracia. Según el sondeo, que otorga al bloque conservador de Angela Merkel un 32% de los votos, los dos grandes partidos alemanes no sumarían demás la mayoría suficiente para formar la gran coalición que ahora se negocia.

La socialdemocracia alemana se encuentra en caída libre, después de un batacazo electoral (20,5% de los votos) y de decidir formar una nueva gran coalición con Merkel, después de prometer que no lo haría.

Kramp-Karrenbauer es una política de 55 años, considerada una centrista dentro del boque conservador de Merkel. El año pasado frenó con una victoria regional en el pequeño Estado del Sarre (sur de Alemania) donde gobierna, el llamado efecto Schulz que catapultó al partido socialdemócrtata. Traerla hasta Berlín se interpreta en los círculos políticos de la capital como el movimiento que marca el inicio de la futura sucesión de la canciller. Su nombramiento debe ser aún aprobado en el congreso de la CDU que está previsto que se celebre el próximo lunes, para votar también el acuerdo de gran coalición con los socialdemócratas. De confirmarse su nombramiento, sería la segunda mujer, después de Merkel en ocupar la secretaría general de la CDU.

Por eso, el que a primera vista podría parecer un nombramiento más dentro del aparato de un partido, es uno cargado de significado y de intención política, en un momento clave para el centro-derecha alemán. Merkel ganó las elecciones el pasado septiembre y está previsto que gobierne un cuarto mandato. Pero la sangría de votos que sufrió la CDU en las elecciones, pese a resultar el partido ganador, intensificó las habituales críticas a la canciller procedentes de sus propias filas. A Merkel la acusan de escorar el partido hacia el centro y de vaciar de contenido la formación conservadora, que ha visto cómo casi un millón de sus votantes ha emigrado a la extrema derecha.

Ha terminado de tensar la cuerda que une a un partido tradicionalmente disciplinado, la negociación para formar una nueva gran coalición con los socialdemócratas (SPD) hace doce días. Merkel cedió toneladas de poder y los principales ministerios a los socios minoritarios (el SPD) para lograr que el acuerdo de Gobierno saliera adelante, tras cuatro meses y medio de parálisis política en Berlín. Las circunstancias no han sido sin embargo atenuante para las voces críticas, que en el partido piden renovación de caras y de contenido y un plan de sucesión.

Kramp-Karrenbauer cuenta con amplio apoyo dentro del partido, pero aún así, su nombramiento corre el peligro de irritar al ala más conservadora del partido, que dispone también de candidatos a puestos de responsabilidad en la esperada transición del mayor partido alemán. Está previsto que Merkel haga pública una lista de los candidatos a futuros ministros en el próximo Ejecutivo de coalición. El nuevo Gobierno debería ver la luz antes de Semana Santa, siempre y cuando los militantes del SPD den su visto bueno en una consulta vinculante cuyo resultado se dará a conocer el 4 de marzo. De figurar en esa lista de ministrables algún representante del ala más derechista de la CDU, como por ejemplo Jens Spahn, los ánimos dentro del partido podrían por fin apaciguarse. Si no, el congreso del próximo lunes podría derivar en catarsis.