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El Kremlin reconoce que cinco rusos murieron en un ataque de la coalición liderada por EE UU en Siria

La portavoz de Exteriores de Rusia asegura que los fallecidos son civiles

Dos aviones de combate estadounidenses Air Force F-22 Raptors sobrevuelan Siria, el 2 de febrero.
Dos aviones de combate estadounidenses Air Force F-22 Raptors sobrevuelan Siria, el 2 de febrero. EFE

El Kremlin ha reconocido que cinco ciudadanos rusos pueden haber muerto en un bombardeo estadounidense en Siria. "No se trata de militares rusos en activo", afirmó este jueves la portavoz del Ministerio de Exteriores, Maria Zajárova, que afirmó que en el ataque, que ahora están investigando, hay también heridos cuya ciudadanía aún no se ha comprobado. La declaración de Moscú llega después de que varios medios informasen de que rusos que trabajaban en Siria para una empresa de seguridad con vínculos con el Kremlin resultaron heridos o muertos en un ataque de la coalición liderada por EE UU el pasado 7 de febrero en la provincia de Deir Ezzor contra las fuerzas leales a Bachar el Asad, al que apoya Moscú.

La portavoz de Exteriores rusa afirmó que las informaciones sobre militares rusos víctimas del ataque son "una clásica desinformación" . "Las fuerzas antigubernamentales de Siria son las que han lanzado esa desinformación", ha recalcado Zajárova.

Según datos provenientes de Siria, el pasado día 7 las fuerzas tribales progubernamentales de la provincia de Deir Ezzor lanzaron un ataque con el fin de apoderarse de yacimientos de gas y petróleo que están en manos de los kurdos. En esta ofensiva, que trataron de repeler las fuerzas de la coalición liderada por EE UU, participaban al parecer los llamados 'ISIS hunters' (cazadores del ISIS), reforzados por combatientes de la brigada rusa de mercenarios Wagner. Una compañía que se hizo famosa en Rusia —donde este tipo de contratistas de formación militar están oficialmente prohibidos— por combatir en el Este de Ucrania, la mayoría motivados por razones ideológicas. El Gobierno ruso, que apoya al régimen de Bachar el Asad, afirma que no tiene datos sobre la presencia de mercenarios de ese país en Siria.

Medios rusos hablan de dos centenares de fallecidos en el ataque (no solo rusos, también sirios). Los heridos han sido evacuados de Siria y enviados a hospitales militares rusos, según han declarado a Reuters cinco fuentes familiares con el caso.

Alexandr Iónov, un ruso que trabaja en Siria ofreciendo servicios de seguridad, declaró al New York Times que, según sus cálculos, unos 200 ciudadanos de países que antes formaban parte de la desaparecida URSS han perecido en ese país árabe; se trata de personas que pertenecían a diversas organizaciones militares privadas y la mayoría son rusos.

Mientras, la coalición internacional, liderada por EE UU, aseguró este jueves que nunca ha tenido como blanco objetivos rusos en Siria, ante las informaciones que apuntan que militares de Rusia fallecieron en un bombardeo de esta alianza hace una semana. "La coalición nunca ha atacado un blanco ruso", dijo a la agencia Efe el responsable de Información Pública de la alianza, Thomas F. Veale.

El incidente aún es confuso. También el número de rusos que perecieron en el bombardeo del 7 de febrero. Exteriores ha reconocido cinco muertos, todos civiles, según el Kremlin. Las fuentes de Nóvaya Gazeta hablan de 13 muertos y 15 heridos; otros dan 11. Según el diario Moskovski Komsomólets, los muertos fueron 40 y los heridos, 72, de acuerdo a una persona cercana a la brigada Wagner; y una fuente del Ministerio de Defesa ruso dijo al periódico Védomosti que esta última estimación sería la más cercana a la realidad. La agencia Reuters, que cita tres fuentes habla de 300 víctimas entre muertos y heridos.

En cualquier caso, el día 7 no hubo ningún peligro de enfrentamiento directo entre las fuerzas de Rusia y EE UU en Siria, ya que, según aseguró un funcionario norteamericano al NYT, "mantuvieron una comunicación constante con la contraparte militar rusa, que no hizo ningún intento de detener el bombardeo".

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