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Todos bajo estrés menos Xi. Un vademécum para seguir la política internacional en 2018

Trump afronta legislativas; Putin presidenciales; Merkel debe formar Gobierno; el Brexit hiere a la UE. Estas son las principales citas geopolíticas del año

Donald Trump y Xi Jinping, el pasado mes de noviembre en Pekín.
Donald Trump y Xi Jinping, el pasado mes de noviembre en Pekín. AP

El gran viraje aislacionista y conservador de EE UU bajo la batuta de Trump; el agresivo protagonismo global de la Rusia de Putin; la lenta y procelosa salida de la UE de una década de crisis; el giro conservador de Latinoamérica; el paso de las reformas en Arabia Saudí. Estos y otros de los principales fenómenos geopolíticos contemporáneos serán sometidos a significativas pruebas a lo largo de 2018. A continuación, un cuadro sintético y no exhaustivo de los principales desarrollos de lo que se puede prever en un dominio en gran medida imprevisible como la política internacional.

EE UU, elecciones legislativas

El proyecto trumpista afronta un reto cuasi existencial con las elecciones legislativas previstas para noviembre, en las que se renovarán, como es habitual, la Cámara de Representantes y un tercio del Senado. El primer año del mandato Trump ha estado marcado por una constante incapacidad de tramitar legislación significativa en las Cámaras, con la notable excepción de la reforma fiscal. En el Senado, los republicanos cuentan con una frágil mayoría de 51 a 49. Una serie de derrotas electorales a lo largo de 2017 (destacan la pérdida del Estado de Nueva Jersey y de un escaño senatorial por Alabama por primera vez en 25 años) dejan presagiar el colapso de la mayoría republicana que complica aún más el avance de los planes de Trump.

RUSIA, elecciones presidenciales

Vladímir Putin somete a reválida su mandato presidencial en marzo. No cabe albergar muchas dudas sobre cuál será el resultado de la competición. Pero sí tiene importancia observar algunos factores que influirán en el futuro de su liderazgo. En primer lugar, la capacidad de movilización de los seguidores de Navalni (el único opositor de peso al líder ruso y al que el Kremlin impide competir en los comicios) en términos de protestas que puedan prender la mecha del descontento con un sistema considerado por sus críticos altamente corrupto y endogámico. En segundo lugar, la tasa de participación en las elecciones (en las legislativas de 2016 fue de un 47%, mínimo histórico y 18 puntos inferior que en 2012, un hecho que pareció señalar un fuerte desapego del proyecto putinista, especialmente en las urbes del país).

UE, múltiples frentes

Superada la fase más grave de la policrisis que la ha azotado en la última década, la UE afronta este 2018 pendiente de manera especial de tres asuntos. En primer lugar, la conformación de una nueva coalición de Gobierno en Berlín, donde Merkel preside un Ejecutivo en funciones desde septiembre. Nada significativo puede emprenderse en Europa sin un liderazgo asentado en Alemania. En segundo lugar, el desarrollo de las espinosísimas negociaciones del Brexit. La fecha de salida de Reino Unido del club comunitario es marzo de 2019, pero Bruselas ha indicado octubre como fecha tope para un acuerdo, para así dar tiempo de ratificación a los Parlamentos. En tercer lugar, Italia, tercera economía de la Zona euro, regresa a las urnas con notables perspectivas de inestabilidad y ciertas opciones del Movimiento 5 Stelle (M5S) para convertirse en la formación más votada (aunque difícilmente con posibilidad de gobernar).

GOLFO, las reformas del príncipe

El Golfo Pérsico se halla en plena ebullición con el marcado viraje de Arabia Saudí bajo el nuevo rey, Salman, y el liderazgo de facto del príncipe Mohamed Bin Salman. Su proceso de reformas afrontará un test clave en 2018 con la salida a bolsa del gigante petrolero Saudi Aramco. Sus promotores esperan que la empresa reciba una valoración de mercado de dos billones de dólares, una cifra superior al PIB de Italia. Las reformas y la actitud saudí son un punto central en los desarrollos de la región, desde la guerra en Yemen al bloqueo a Catar. Mientras, el gran rival chií, Irán, empieza el año marcado por unas protestas que parecen dirigirse no ya al ala ultra del régimen, sino contra el régimen en su conjunto.

LATINOAMÉRICA, la cúpula de los titanes

América Latina afronta en 2018 un año electoral de enorme trascendencia tras una serie de votaciones que han empujado hacia la derecha los equilibrios políticos (Macri en Argentina, Piñera en Chile, Kuczinsky en Perú). Los dos gigantes de la región, Brasil y México, celebrarán elecciones presidenciales, igual que Colombia, cuarta economía del área. Venezuela, protagonista de una crisis política en constante escalada, supuestamente también debería convocar comicios presidenciales. Y en Cuba, Raúl Castro ha anunciado para este año su retirada de la jefatura del Estado. Estos procesos marcarán profundamente la vida de la región, junto con las derivadas del caso Odebrecht, un caso de corruptelas cuyas ramificaciones parecen infinitas.

CHINA, el emperador tranquilo

Frente a las pruebas a las que deben someterse Trump, Putin, los europeos y los latinoamericanos, Xi Jinping se perfila, a primera vista, como un líder con el horizonte despejado. Recién superado cum laude el test político del Congreso del Partido Comunista Chino —que le encumbró al mismo nivel que Mao, el presidente chino no afronta riesgos políticos evidentes. En términos económicos, también las perspectivas parecen haberse serenado con respecto a años anteriores.