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Cientos de mujeres salen a la calle en Francia para denunciar el acoso sexual

El islamólogo Tariq Ramadan, acusado de violación por dos mujeres

Manifestantes contra el acoso sexual este domingo en París. REUTERS

Algo parece haber cambiado en Francia tras el escándalo Weinstein. La oleada de actrices que han acusado de abusos sexuales al otrora todopoderoso productor estadounidense, incluidas varias francesas, ha abierto las puertas a las denuncias de casos de acoso sexual en este país. Este domingo, centenares de mujeres salieron a la calle en Francia para visibilizar un problema hasta ahora solo desvelado en toda su magnitud en las redes sociales bajo etiquetas como la internacional #MeToo o la francesa #Balancetonporc (denuncia a tu cerdo). Y no se trata solo de palabras, también empieza a haber acciones concretas. La fiscalía de París ha abierto una investigación preliminar contra el islamólogo Tariq Ramadan, al que dos mujeres han acusado de violación.

En la Plaza de la República de París, varios centenares de personas, tanto mujeres como hombres, acudieron el domingo a la concentración organizada desde Facebook bajo el lema “Me Too, en la vida real” que también tuvo réplicas en Marsella, Lyon, Nantes o Toulouse, entre otras. Cada cartel era una escalofriante denuncia. “Agredida a los 17 años por mi ginecólogo”, “Violación conyugal”, “Tenía 15 años”, “9 años, herida de por vida”… Anna, una joven parisina, resumía su tragedia en otro cartel: “Violada a los 7 años, acosada (por un policía) a los 19, humillada por la justicia” que no castigó a sus agresores. Para ella, era importante acudir para hacer visible una lacra que, afirmó, lleva demasiado tiempo acallada.

“Lo importante es tomar conciencia del fenómeno, que somos muchas más de lo que la gente cree”, señaló. “Y saber también que no estamos solas”.

Francia es un país donde el año pasado murieron 123 mujeres víctimas de violencia de género. Es un país también que no se rasgó (demasiado) las vestiduras por un caso como el de Dominique Strauss Kahn, el que fuera jefe del Fondo Monetario Internacional y potencial candidato presidencial, hasta que fue arrestado en Nueva York en 2011 por agredir sexualmente a una trabajadora de hotel e investigado después en Francia por proxenetismo. Puede por tanto sorprender que haya sido un caso externo, como el de Weinstein, el que ha colmado la paciencia de las mujeres.

“Es que no se trata de Weinstein o de Strauss Kahn, se trata de todas esas mujeres que han osado hablar, eso es lo distinto ahora, que hemos salido todas a hablar”, puntualizó Anna.

“El éxito de esta concentración es que las mujeres que hasta ahora se sentían muy aisladas en su sufrimiento, se sienten hoy capaces de salir a la calle con sus pancartas, se sienten rodeadas y protegidas y (…) tienen la necesidad de hablar, están hartas”, explicó a EL PAÍS Carole Galand, organizadora de las manifestaciones.

Dos denuncias contra Tariq Ramadan

Es el caso de las dos mujeres que han presentado sendas denuncias formales por violación contra Tariq Ramadan.

La segunda denuncia contra el islamólogo suizo, nieto del fundador de Hermanos Musulmanes, fue depositada ante la fiscalía de París el jueves, apenas seis días después de que la escritora Henda Ayari, una antigua salafista reconvertida en militante feminista y laica, hiciera la primera acusación formal contra Ramadan, profesor de estudios islámicos contemporáneos en la universidad de Oxford.

Poco después de la denuncia de Ayari, que ha provocado la apertura de una investigación preliminar por “violación, agresión sexual, violencia y amenazas de muerte”, según France Press, Ramadan, que hizo un “desmentido formal” a través de su abogado, presentó a su vez una demanda por “denuncia calumniosa” contra Ayari. Sin embargo, desde que se ha conocido la segunda denuncia formal, Ramadan no se ha vuelto a pronunciar.

Según los diarios Le Monde y Le Parisien, que dicen haber tenido acceso al testimonio de la segunda víctima, el relato de esta es “detallado y abrumador” y revela una “gran brutalidad”. La mujer, que ha querido mantener su anonimato, es una musulmana convertida de 45 años que asegura que Ramadan, de 55, la violó y golpeó brutalmente en un hotel en Lyon en 2009. Su abogado está intentando convencer a otras cinco mujeres para que presenten denuncias por los abusos sexuales a las que también habrían sido presuntamente sometidas por Ramadan, destaca Le Monde, que asegura que hace años que existían sospechas y hasta acusaciones —aunque hasta ahora no ante la justicia— de abuso sexual del islamólogo contra diversas mujeres.

Para Carole Galand, estas denuncias son una consecuencia más del fin del silencio de muchas víctimas. “El hecho de que las mujeres salgan de su silencio va a ejercer un peso sobre los agresores. Hace falta que se deje de proteger a los agresores, hace falta que dejen de ser protegidos y excusados porque son conocidos o tienen poder”.