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El oficialismo en Costa Rica elige a un joven de 37 años como candidato presidencial

Carlos Alvarado Quesada, exministro de Desarrollo Humano y de Trabajo, ha sido ratificado en las primarias del Partido Acción Ciudadana

Carlos Alvarado
Carlos Alvarado, candidato del Partido Acción Ciudadana.

El Partido Acción Ciudadana (PAC, centroizquierda), que actualmente ocupa el Gobierno de Costa Rica encabezado por Luis Guillermo Solís, intentará mantener la presidencia del país en las elecciones de 2018 de la mano de un hombre de 37 años. El periodista y politólogo Carlos Alvarado Quesada, exministro de Desarrollo Humano y de Trabajo en el actual Ejecutivo, ha sido ratificado como el candidato oficialista y representante de la renovación generacional que experimenta una de las democracias más sólidas de América Latina.

Unas primarias sobrias y escuetas que alcanzaron menos del 1,5% del padrón nacional (3,2 millones) permitieron a Alvarado constituirse como la carta de continuidad del Gobierno del académico Solís, cuyo triunfo en 2014 dio el aldabonazo al sistema bipartidista que primó en las últimas cuatro décadas en el país centroamericano. Fue entonces clave el papel de las nuevas generaciones, ya libres de las líneas partidarias enraizadas tras la Guerra Civil de 1948, y se presume que lo será también en los próximos comicios. Alvarado participará en ellos tras vencer en las elecciones internas del pasado domingo al economista Wélmer Ramos, de 56 años, representante de la línea más tradicional de la formación.

Para hallar a un candidato oficialista más joven que Alvarado habría que remontarse a la última década del siglo XIX, cuando el poder aún se heredaba como un bien de familia entre las élites. En la nueva era constitucional, desde 1949, el postulante más joven perteneciente al partido en el Gobierno fue Óscar Arias en 1986, cuando entró en la campaña con 45 años y el poder económico e intelectual que le permitiría materializar su sueño de niño de presidir Costa Rica.

El nuevo candidato del PAC, en cambio, no se imaginaba hace un año como aspirante presidencial. Alvarado ahora se presenta con una alta probabilidad de triunfo en los comicios de 2018 como abanderado del partido cuyo discurso ataca los métodos tradicionales de hacer política en Costa Rica. Con el lema del "cambio", el partido logró triunfar en una campaña en 2014, en la cual Alvarado fue jefe de comunicación, avalado por su formación de periodista y su maestría en ciencias políticas en la Universidad de Costa Rica (UCR), además de un posgrado en estudios del desarrollo en la Universidad de Sussex, en Reino Unido. También ha escrito tres novelas.

Alvarado deberá enfrentar en febrero de 2018 a rivales ya ratificados en las agrupaciones que en otros tiempos conformaban el bipartidismo: el veterano empresario Antonio Álvarez Desanti, en el Partido Liberación Nacional (PLN, la mayor agrupación nacional, de centro derecha), y el abogado de abolengo Rodolfo Piza Rocafort, en el Partido Unidad Social Cristiana (PUSC, de derecha).

Temas sensibles

También, a una lista de al menos cinco aspirantes presidenciales que se preparan para una campaña que es incierta y abundante en temas sensibles para el conservadurismo religioso, como los derechos de minorías sexuales. Alvarado ha incorporado en sus propuestas el apoyo al matrimonio entre personas del mismo sexo, planes de "descarbonización" de la economía y de movilidad urbana, asuntos de interés para las nuevas generaciones que se perfilan como decisivas para la elección, pues la mitad del electorado tiene menos de 40 años.

Además, Alvarado deberá ajustar estrategias para abordar la escalada en la inseguridad ciudadana, el creciente déficit fiscal, el estancamiento en la generación de empleo y el saneamiento del sistema público de pensiones. Alvarado deberá echar mano de su experiencia y del apoyo tácito del equipo de Gobierno, pues la ley electoral en Costa Rica establece parámetros estrictos para la fijación del delito de "beligerancia política". El presidente Solís, por ejemplo, no puede ni siquiera manifestar el nombre del candidato de su preferencia.

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