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Panamá rompe con Taiwán y establece lazos diplomáticos con China

El presidente Juan Carlos Varela asegura que "este paso beneficiará a nuestras naciones". Taiwán denuncia "un acto desleal"

Macarena Vidal Liy

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Los titulares de Exteriores de Panamá y China, en Pekín.
Los titulares de Exteriores de Panamá y China, en Pekín.Pool (Getty Images)

El presidente de Panamá, Juan Carlos Varela, ha anunciado este martes la ruptura de relaciones con Taiwán para establecerlas con China, en lo que representa un duro golpe diplomático para Taipei. “Estoy seguro de que este paso beneficiará a nuestras naciones, a las presentes y futuras generaciones”, ha insistido el jefe de Estado en un discurso televisado y una serie de tuits.

Con este anuncio, Taiwán pierde a uno de sus aliados más importantes, el tercero en cuanto a PIB -por detrás de Guatemala y República Dominicana- y renta per cápita. Ahora tan solo 20 países, la mayoría de ellos en América Latina y el Caribe, reconocen diplomáticamente a la isla.

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“Taiwán ha sido un gran amigo de Panamá, estamos agradecidos por su amistad y cooperación durante las relaciones diplomáticas que mantuvimos”, ha señalado Varela, antes de puntualizar que China “siempre ha jugado un papel relevante en la economía de Panamá”. Es el segundo usuario más importante del Canal interoceánico y el principal proveedor de mercancías de la Zona Libre de Colón, al norte del país centroamericano. En el último año fiscal, la segunda economía del mundo transportó a través del canal 38 millones de toneladas de carga, un 18,9% del total; la semana pasada ha iniciado la construcción de un puerto de carga en la provincia de Colón.

Al tiempo que hablaba el presidente, una delegación panameña, encabezada por la canciller Isabel Saint Malo, firmaba en Pekín junto al ministro chino de Exteriores, Wang Yi, el acuerdo formal para el establecimiento de relaciones diplomáticas.

En el comunicado conjunto, Panamá declara que reconoce la existencia de una sola China, de la que Pekín es el único Gobierno legítimo, y “Taiwán forma parte inalienable del territorio chino”. El país centroamericano “se compromete a dejar toda relación o contacto oficial” con Taipei.

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Los dos nuevos aliados comenzarán a partir de ahora a cooperar en materia turística, comercial, de inversiones y de Defensa, ha indicado el Ministerio de Asuntos Exteriores chino.

Para China, el contar con Panamá representa un éxito doble. Por un lado, establece formalmente relaciones con un país estratégico, el que controla el canal interoceánico por el que pasa un 5% del comercio mundial. Por otro, disminuye el número de apoyos a Taiwán, al que considera una provincia rebelde.

Desde su llegada al poder, según ha admitido, Varela había querido establecer relaciones formales con Pekín, sin éxito. Los lazos entre China y Taiwán, gobernado entonces por el presidente Ma Ying-jeou, eran los más cercanos en 70 años. Después de décadas en las que ambas capitales intentaron “robarse” mutuamente aliados, con frecuencia ofreciendo jugosos paquetes de asistencia económica como incentivo, los dos gobiernos observaban una tregua diplomática tácita.

Ese pacto de no agresión saltó por los aires con la investidura como presidenta de la progresista Tsai Ing-wen, que mantiene posturas mucho más escépticas hacia China que las de su predecesor. En abril del año pasado, tras el triunfo electoral de Tsai y antes incluso de su toma de posesión, Pekín anunciaba el establecimiento de relaciones con Gambia, un país que llevaba tres años en el limbo diplomático tras romper sus lazos con Taipei en 2013 sin conseguir hasta entonces que Pekín lo aceptara como socio. Unos meses más tarde, en diciembre, era el pequeño país africano de Sao Tomé y Príncipe el que daba el giro.

En Taiwán, la reacción inicial ha sido de indignación. Hace apenas unos meses, el viceministro de Exteriores panameño había señalado que no preveía cambios en las alianzas. Pero hace dos semanas, Taipei comenzó a notar cambios en la actitud de su socio, y recibió el aviso oficial este lunes, según ha indicado en una rueda de prensa Joseph Wu, secretario general de la Oficina presidencial, citado por Efe. La ruptura de relaciones, ha asegurado un comunicado oficial, representa un “acto desleal”, que China ha hecho posible “a través de la diplomacia de la intimidación, ofrecimientos y compra de aliados diplomáticos”.

Sobre la firma

Macarena Vidal Liy
Es corresponsal de EL PAÍS en Washington. Previamente, trabajó en la corresponsalía del periódico en Asia, en la delegación de EFE en Pekín, cubriendo la Casa Blanca y en el Reino Unido. Siguió como enviada especial conflictos en Bosnia-Herzegovina y Oriente Medio. Licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense de Madrid.

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