Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
EP Global BLOGS CRÓNICAS
INTERNACIONALES

El abogado que evoca a Aylan para recordar sus valores a Europa

El letrado del Tribunal de la UE Paolo Mengozzi ha sido duramente criticado por la derecha alemana por recomendar la entrega de visados a personas amenazadas

Dos niñas sirias tratan de entrar en calor en un campo de refugiados cercano a Damasco, este miércoles.
Dos niñas sirias tratan de entrar en calor en un campo de refugiados cercano a Damasco, este miércoles. AFP

El mensaje podría firmarlo el juez de Seattle que paralizó el veto migratorio de Trump, pero el recado tiene remite de Luxemburgo y sus destinatarios son las cancillerías europeas. "Es crucial que en un momento donde se cierran las fronteras y se levantan muros, los Estados miembros no rehúyan sus responsabilidades", advierte el italiano Paolo Mengozzi, el más veterano de los 11 abogados generales del Tribunal de Justicia de la UE a sus 78 años. El letrado se ha erigido en una suerte de voz de la conciencia para Europa al pronunciarse hace apenas una semana a favor de entregar visados humanitarios a toda persona en riesgo de ser torturada o recibir "tratos inhumanos o degradantes". Abre así un interrogante también latente en el encontronazo del Gobierno estadounidense con los jueces: ¿quién debe decidir sobre la política migratoria cuando esta afecta a derechos fundamentales, el Gobierno, el Congreso o los tribunales?

Organizaciones sociales como Médicos del Mundo han aplaudido las conclusiones de Mengozzi. El abogado evocó la muerte del niño sirio Aylan Kurdi, cuya fotografía tendido muerto sobre la arena de la costa turca se convirtió en símbolo del drama de los refugiados, para pedir que los tribunales europeos faciliten la entrega de visados humanitarios. "El mundo entero, y en particular Europa, se indignó y emocionó profundamente al ver, hace dos años, el cuerpo sin vida del pequeño Aylan arrastrado hasta una playa [...] Es recomendable y saludable indignarse, pero en este asunto la Corte tiene la oportunidad de ir más allá tal y como yo le recomiendo. [...] No es porque lo dicte la emoción, es porque lo ordena el derecho de la Unión".

Mengozzi, un prestigioso catedrático de Derecho Internacional Público de la Universidad de Bolonia, ha pedido en sus conclusiones —el paso previo a la sentencia final de la Corte de Luxemburgo— que los tribunales europeos den la razón a una familia siria a la que el Gobierno belga niega el visado humanitario. El matrimonio y sus tres hijos, originarios de Alepo, solicitó los documentos en la embajada belga de Líbano. Alegaron que temían sufrir persecución religiosa por su condición de cristianos y que sus vidas corrían peligro después de que, según su versión, uno de sus miembros fuera secuestrado, golpeado y liberado tras el pago de un rescate. El relato de su calvario no sirvió para allanarles el camino, por lo que ante la negativa de las autoridades de extranjería, recurrieron la decisión ante la justicia belga, que a su vez elevó la cuestión a los tribunales europeos.

Si los jueces comunitarios dan la razón a la familia, su caso abriría la puerta a que las embajadas de los Veintiocho tengan que tramitar las peticiones de aquellos que escapan de la guerra o la persecución. Los que pudieran demostrar que corren peligro inminente evitarían la larga e insegura travesía hasta Europa y podrían viajar con documentos legales para solicitar asilo personalmente. "Lo que propone Mengozzi no es obligar a los Estados a admitir cada solicitud de asilo cuando existan razones humanitarias, sino a analizarlas una a una teniendo en cuenta los derechos fundamentales de los solicitantes", explica Daniel Sarmiento, profesor de la Universidad Complutense y antiguo letrado del Tribunal de Justicia de la UE.

La postura del abogado italiano no solo lleva la contraria a Bélgica: otros 13 Estados europeos, entre ellos Francia y Alemania, declararon del lado belga en una audiencia previa a su pronunciamiento. Los Estados temen que sus embajadas se colapsen ante un alud de peticiones de visados humanitarios, y países como República Checa o Bélgica se han quejado de que la UE no puede acoger a todos los que corran peligro.

Mengozzi, que se escuda en la Carta de los Derechos Fundamentales de la UE, no ha tenido reparos en afearles su conducta lanzando un duro alegato contra la política de acogida comunitaria. "¿Hay que recordar que la Unión se funda en valores de respeto a la dignidad humana y los derechos del hombre? Es triste constatar que ningún Estado haya recordado esos valores ante la situación de los demandantes". Para Sarmiento: "Los términos en que se pronuncia Mengozzi son particularmente duros. Pero también es cierto que pocas veces la Unión se había enfrentado a una crisis de valores como la que vive actualmente".

El letrado comunitario ha sido agriamente criticado por la CSU alemana, el ala democristiana del partido de Angela Merkel, que ha tachado su opinión de "grotesca". El secretario de Estado de Inmigración belga, Theo Francken, basa sus esperanzas en que la justicia europea contradiga la recomendación de Mengozzi: ha recordado que la sentencia final del Tribunal de Justicia de la UE —que se conocerá previsiblemente en marzo— no siempre coincide con la opinión del abogado general de la UE.

Más información