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Barack Obama: “Esto no es un punto en la historia de América, es una coma”

El expresidente hace un breve discurso de nuevo como ciudadano antes de irse de vacaciones al sur de California

Barack y Michelle Obama saludan antes de subir al Air Force One por última vez, el viernes.

Barack Obama habló en público viernes por la tarde como ciudadano corriente por primera vez en más de una década desde que fue elegido senador. Lo hizo en una despedida improvisada en la base militar de Andrews, desde donde iba a volar con su esposa a sus primeras vacaciones fuera de la Casa Blanca. Frente a unas 2.000 personas que eran el personal más cercano que le ha acompañado como presidente. “Esto no es un punto”, dijo en referencia al relevo de poder que acababa de producirse en Washington, “es una coma en la historia de la construcción de América”.

Nada más terminar la toma de posesión del 45 presidente de Estados Unidos, Donald Trump, el ya expresidente Barack Obama y su esposa, Michelle, fueron directamente desde las escaleras del Capitolio a la base militar de Andrews para su último vuelo en el Air Force One. Este viernes empezaron unas cortas vacaciones en Palm Springs, en el desierto del sur de California, a unos 180 kilómetros de Los Ángeles.

Antes, se despidió de su personal. “Nuestra democracia no son los edificios ni los documentos. Sois vosotros y vuestra voluntad de trabajar y mejorar las cosas. Sois vosotros y la voluntad de escuchar, discutir y unirse para tocar puertas y hacer llamadas y tratar a la gente con respeto. Y eso no se acaba. Esto solo es un alto en el camino”.

El sur de California es uno de los lugares de descanso favoritos de Obama. Cuando ha tenido que ir a la costa Oeste, principalmente a eventos de recaudación de fondos, suele sacar un día extra para jugar al golf en Palm Springs o en San Diego. El año pasado, la prensa local especuló con que los Obama buscaban casa en la zona para su retiro, hasta que confirmaron que se quedarán a vivir en Washington.

La lluvia más intensa que se ha visto en años en la zona, que acumula cinco años de sequía, recibió a los Obama. El avión hizo varios intentos de aterrizar en el aeropuerto de Palm Springs hasta que fue desviado a una base militar cerca de Riverside, donde aterrizó a las 5.45 locales. Las lluvias empaparon todo el sur de California en el día de la inauguración de Trump, con alertas por inundaciones y cortes de carreteras en una zona muy mal preparada para la lluvia. Al menos por el momento, Obama se tiene que olvidar del golf.

Los Obama se dirigieron a una residencia en Thunderbird Heights, una comunidad de alto poder adquisitivo en Rancho Mirage. Cuatro presidentes, según el recuento del diario local Desert Sun, han jugado al golf en Thunderbird: Eisenhower, Richard Nixon (el único presidente californiano de la historia), Gerald Ford y George W. Bush. El diario recuerda que, desde Herbert Hoover en 1929, todos los presidentes han visitado el desierto de Palm Springs menos Roosevelt y Carter.

Según TMZ, los Obama se quedarán estos días en la casa que tienen allí el embajador de Estados Unidos en España, James Costos, y su esposo, Michael Smith. Costos cesará en su puesto junto con Obama. Costos y Smith son amigos muy cercanos de la familia Obama y generosos donantes a sus campañas electorales.

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