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La CDU gira a la derecha para recuperar votos conservadores

Merkel se enfrenta a la resolución de su partido de retirar la doble nacionalidad a los hijos de inmigrantes

En tiempos revueltos, retorno a los valores conservadores. Es la idea con la que la Unión Cristianodemócrata (CDU) pretende rearmarse para las elecciones de 2017. Vuelta atrás en la doble nacionalidad a hijos de extranjeros nacidos en Alemania, prohibición del velo integral en las calles, endurecimiento de las ayudas a los refugiados… son iniciativas aprobadas en el congreso de la CDU. Algunas, en contra de la voluntad de Angela Merkel, que solo un día antes había sido reelegida como líder con el 89,5% de los votos.

Merkel en el congreso de la CDU, este miércoles en Essen.
Merkel en el congreso de la CDU, este miércoles en Essen. AP

“Tenéis que ayudarme”, pidió Merkel el martes al millar de delegados reunidos en Essen, al oeste de Alemania. Estos le respondieron con una ovación de 11 minutos. Pero al día siguiente respaldaron algunas mociones en contra de su criterio. Una de ellas reclama a los nacidos en Alemania de parejas extranjeras no comunitarias que elijan una sola nacionalidad. La propuesta, pensada sobre todo para hijos de turcos, no tiene ninguna posibilidad de prosperar en esta legislatura. Supondría dar marcha atrás a una ley aprobada hace solo dos años a iniciativa de los socialdemócratas, algo para lo que no hay ni mayoría parlamentaria ni voluntad política. No se trata de una revuelta contra Merkel, pero sí una muestra de descontento.

Nada más terminar el congreso, la canciller dejó claro su rechazo a la propuesta. “No creo que debamos hacer campaña en torno a la doble nacionalidad, como hacíamos antes”, dijo. Merkel, que en el congreso había endurecido su tono con la esperanza de convencer a los críticos, se enfrenta así abiertamente con los cargos medios del partido.

El debate sobre el doble pasaporte es de alta sensibilidad en Alemania. Los democristianos pata negra defienden que el partido ha estado siempre en contra. E insisten en que una persona que ha nacido y crecido en el país debe sentirse alemán y solo alemán. La oposición ha criticado la propuesta porque crea un problema donde no lo hay. Pero quizás el más fino en su réplica ha sido el vicecanciller y líder socialdemócrata. “O la CDU ha elegido a la líder equivocada para esa política o la señora Merkel se ha equivocado de partido”, dijo Sigmar Gabriel.

Los impulsores de la iniciativa sabían que sus posibilidades de convertirse en ley son cero. Pero, a diez meses de las elecciones, quieren mandar una señal. Miran de reojo al partido derechista antiinmigración Alternativa para Alemania (AfD), que está a punto de hacer historia al convertirse en la primera fuerza a la derecha de la CDU en el Parlamento alemán desde la Segunda Guerra Mundial. Con una estimación de voto en torno al 12%, sería un milagro que AfD no alcanzara el 5% necesario para sentarse en el Bundestag.

Camino a la reconciliación con la CSU

La CDU ya lo tiene todo dispuesto para las elecciones de 2017. Tiene a su candidata, Angela Merkel, que acaba de ser renovada por su partido. Tiene su lema: los democristianos son los únicos capaces de evitar el radicalismo, tanto de derechas (Alternativa para Alemania), como de izquierdas (el tripartito de socialdemócratas, poscomunistas y verdes). Solo falta un elemento: la reconciliación con sus hermanos bávaros de la CSU. Aunque hay señales de acercamiento, queda un gran escollo. Es necesario buscar una solución al conflicto por el número máximo de refugiados al año, que la CSU considera fundamental y la CDU rechaza de plano. Pese a todo, pocos dudan que, tras más de un año de peleas salvajes, los dos partidos acudirán juntos a las elecciones pidiendo el voto para Merkel.

“Queremos ayudar a la gente que huye de la persecución. Pero quienes vean rechazada la solicitud de asilo, deberán abandonar Alemania”, resume en conversación con EL PAÍS Jens Spahn, secretario de Estado de Finanzas y representante del ala dura del partido. La CDU calienta la precampaña electoral con ganas de batalla. El partido propone medidas contra el matrimonio de menores y los crímenes de honor. Rescata una vieja propuesta de levantar en las fronteras centros donde los refugiados tengan que esperar hasta saber si su solicitud ha sido aceptada. La CDU también pide recortar ayudas a quienes den muestras de no querer integrarse, por ejemplo no yendo a cursos de alemán, una idea ya recogida en una ley reciente. Mientras se celebraba el congreso, el ambiente en Alemania se cargaba después de la detención de un iraquí y un afgano por violar a una joven y, en el segundo caso, también asesinarla.