Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

“Una persona con diabetes es una falla para el sistema”

El director del seguro público de salud mexicano reconoce que si continúan aumentado los casos la diabetes podría hacer quebrar el IMSS

Diabetes
Mikel Arriola, durante un lance de la entrevista

El tratamiento de la diabetes en México absorbe más de la mitad del presupuesto para gasto médico del seguro público de salud. A casi un año de su llegada al cargo, el director del IMSS Mikel Arriola (Ciudad de México, 1976) define la situación como emergencia sanitaria y una amenaza para la viabilidad financiera de la entidad.

Desde su despacho en la arteria principal de capital mexicana, da cuenta del fenómeno con profusión de cifras y datos: los diabéticos se han multiplicado por tres en una década. Ya es la primera causa de muerte entre pacientes del IMSS. El año pasado provocó 4.000 amputaciones y 2.000 trabajadores diabéticos fueron dados de baja. Su objetivo es invertir la pirámide -de lo curativo a lo preventivo- y el año que viene presentará un plan integral para “atraer a la población que no está enferma y controlar su peso y su alimentación”

Pregunta. ¿Está preparado el IMSS clínica y financieramente para afrontar el desafío?

Respuesta. Estamos preparados pero enfrentamos a un cambio de hábitos –sedentarismo y dieta- que ha provocado que la población con sobrepeso y diabetes haya pasado de un 4,6% en 2000 a un 9,2% en 2012. Estos son los controlados, pero sabemos que hay más población que es diabética y no lo saben.

P. ¿Cuántos mexicanos diabéticos hay y no lo saben?

R. Hasta la encuesta de salud del año que viene no tenemos un dato cierto, pero en los últimos años las consultas por diabetes se incrementaron 64%.

P. ¿Cuánto le cuesta la diabetes al IMSS?

R. Con 3,5 millones de pacientes diabéticos nos gastamos al año 42.700 millones de pesos. El gasto viene de tres efectos secundarios: la hemodiálisis, las incapacidades y las amputaciones. Más de la mitad del gasto médico se va en diabetes y ya es la principal causa de muerte en el IMSS. Además, casi la mitad de los diabéticos están en la franja de los 60 a los 69 años, lo que distorsiona aún más el gasto.

P. ¿Qué se está haciendo para dar la vuelta a esa situación?

La mayoría de pacientes viene ya con la enfermedad avanzada

R. La mayoría de pacientes viene ya con la enfermedad avanzada. Invertimos el 70% en atención curativa. Hay que darle la vuelta a la pirámide y centrar el gasto en la parte preventiva. Una persona con diabetes es una falla para el sistema. Vamos a anunciar el año que viene un plan integral. De momento ya hemos quitado a 200.000 niños el azúcar saturado y el sodio. Y hemos integrado a 6,6 millones de jóvenes de entre 15 y 23 años, que un no son un grupo de riesgo, en un sistema por el que dos veces al año acuden a la cita de prevención de riegos.

P. El 98% de los pacientes son tratados por médicos generales. ¿Están formados?

R. Los médicos son los más formados empíricamente y técnicamente. Son los que viven con los diabéticos y los tratan. Eso no me preocupa. La tarea es atraer, identificar, prevenir y, en su caso, controlar.

P. ¿Como va a implementar ese modelo?

R. Nuestras unidades médicas familiares tienen información muy valiosa para hacer cortes estadísticos y anticiparse. El objetivo es atraer a la población que no está enferma y controlar su peso y su alimentación. Y a los que ya son diabéticos controlarlos para que no vaya a más, evitar la ceguera, las amputaciones. Un diabético en fase inicial se controla con medicamentos y nos cuesta 100 pesos al año. Si entramos en hemodiálisis, sube a 320.

P. ¿Es la diabetes una amenaza para la viabilidad económica del IMSS?

R. Hay dos amenazas: el pasivo de pensiones y las cuatro enfermedades crónicas en las que nos gastamos 80.000 millones de pesos, más tres cuartas partes del gasto en salud. De esas cuatro, la diabetes absorbe más de la mitad. Si no hacemos nada, en 2050 serán 350.000 millones de pesos. Por eso preparamos este programa integral para virar de lo curativo a lo preventivo.

P. ¿Hay planes de una de privatización en el IMSS?

R. El tema de la privatización es un completo mito.

P. Pero sí hay servicios subrogados a empresas privadas

R. El IMSS tiene por mandato de ley prestar un servicio de salud universal. Todos los servicios principales se prestan con personal del IMSS y en su mayoría sindicalizado. Hay otros que conforme a la ley se pueden apoyar en el sector privado. Se pueden contar con los dedos. Uno es la hemodiálisis, que se ha sacado de los hospitales porque es un procedimiento invasivo que pone en riesgo al paciente de infecciones. El otro son los análisis de laboratorio. Son servicios paralelos. En términos de eficiencia, hemos abaratado el costo.

P. La OCDE ha alertado de que México tiene el gasto más bajo en hospitalización y los pacientes pagan más del 50% en medicinas.

R. En el IMSS el diabético tiene el servicio más completo de México. No me atrevo a comparar porque no es mi trabajo, pero tenemos la mejor hemodiálisis, el portafolio de medicamentos más innovador y somos el principal comprador de insulina de América Latina. Todos los derechohabientes reciben gratis sus medicamentos.

P. ¿Y en términos comparativos?

R. Hay que comparar a México con México. Cuando haces comparativas internacionales no te deja ver el crecimiento. En 2000 se gastaban en salud 230 millones menos de lo se gasta hoy.

Más información