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La OEA debatirá el 23 de junio si le aplica la Carta Democrática a Venezuela

La cita tendrá lugar después de la reunión de cancilleres en República Dominicana la semana próxima

El próximo paso en el proceso de invocación de la Carta Democrática Interamericana para Venezuela ya tiene fecha: será el 23 de junio, día en el que se ha fijado la sesión extraordinaria de la Organización de Estados Americanos (OEA) solicitada por su secretario general, Luis Almagro, que es el impulsor de la medida que el Gobierno de Nicolás Maduro rechaza tajantemente y que reclama con igual insistencia la oposición que controla el parlamento.

Sesión del Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA)
Sesión del Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA) EFE

En la cita, los 34 miembros de la OEA deberán decidir si consideran, como hace Almagro, que la “alteración del orden constitucional” en Venezuela es lo suficientemente grave como para que los países de la región busquen formas de mediar en el país. Aunque en último término cabe la posibilidad de suspender a Venezuela de la OEA, antes se prevén numerosas gestiones diplomáticas, incluidas misiones de buenos oficios, para intentar hallar una solución. Fuentes diplomáticas señalan sin embargo que también podrían surgir nuevas iniciativas de diálogo o mediación que aplacen una votación que obligue a los países a revelar sus cartas.

De hecho, la fecha es aún relativamente lejana. Almagro había pedido la celebración de esta reunión “entre el 10 y el 20 de junio”. El margen ya era de por sí amplio por un motivo clave: la mayor parte de los países, incluido Estados Unidos, han dejado claro que quieren dar todavía espacio a la iniciativa de diálogo entre gobierno y oposición apoyada por Unasur y que realizan los expresidentes José Luis Rodríguez Zapatero, Leonel Fernández y Martín Torrijos.

Además, el próximo lunes comenzará en Santo Domingo la Asamblea General de la OEA que, hasta el miércoles, reunirá a todos los cancilleres del hemisferio. La cita permitirá que los máximos responsables de la diplomacia regional discutan, en los plenos o a puerta cerrada, la situación de Venezuela que, aunque no figura oficialmente en el programa de la reunión, se da por sentado que dominará el encuentro anual del organismo. De hecho, la canciller venezolana, Delcy Rodríguez, afirmó el jueves que los países miembro de la Alternativa Bolivariana para los Pueblos de América (ALBA-TCP) acudirán a Santo Domingo para rechazar la activación de la Carta Democrática a Venezuela.

“Nosotros estaremos presentes con una fuerza única y unidos la semana que viene en la Asamblea General de la OEA, ahí estaremos, unidos preservando nuestro modelo de autonomía política, de autonomía económica, de soberanía financiera”, dijo Rodríguez, según la Agencia EFE.

El Departamento de Estado norteamericano confirmó entretanto este viernes que también el jefe de la diplomacia estadounidense, John Kerry, participará en el encuentro dominicano.

El jefe de la OEA manifestó pese a todo su “satisfacción” por el cierre de la cita y su “confianza” en las “discusiones y decisiones” que emanen de la misma, según dijo en un mensaje de Twitter.

Almagro decidió dar el inédito paso de activar el documento que sirve para proteger la democracia en la región el 31 de mayo, cuando publicó un informe de 132 páginas criticando duramente la situación político-económica del país. No está claro aún si tendrá los suficientes apoyos para continuar implementando la Carta. Su entorno ya considera de todos modos un éxito su estrategia, puesto que aunque se arriesga a quedarse muy solo si se llega a una votación, ya habría conseguido lo que pretendía: aumentar la presión para que Venezuela sea un tema que discutan todos los países de la región.