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Abrace a un británico

Un grupo de expatriados europeos defiende la permanencia de Reino Unido en la UE con una campaña de gestos de afecto. No pueden votar en un referéndum que afectará decisivamente a su futuro

En medio de un debate dominado por los mensajes de miedo y los ataques, un grupo de expatriados de otros países europeos ha introducido un arma diferente: el abrazo. “Esto es una bomba de amor lanzada a Reino Unido desde la Unión Europea”, explica Tessa Szyszkowitz, periodista austriaca y fundadora de Hugabrit. En español: “Abraza a un británico”.

Amanda, sueca, abraza a Aaron, británico en Londres.

Hay quien lo esquiva, hay quien lo acepta gustoso, y no falta quien se suma a la causa y se tira la mañana charlando y tomando prosecco, hojaldres y brochetas de pollo en buena compañía. Es sábado por la mañana y, en un concurrido parque del barrio de Hackney, en el este de Londres, los miembros de Hugabrit han montado su particular chiringuito de abrazos.

No teman: nadie es abrazado si no quiere. Esto no es un asalto al pudor típicamente británico, es una invitación a la conversación. Una charla sobre el tema de siempre, pero en un tono más positivo. Y, si la cosa funciona, quizás termine en abrazo.

Reino Unido decide el próximo 23 de junio si permanece o no en la Unión Europea. Y la decisión que tome afectará de manera decisiva a las vidas de los tres millones de ciudadanos de otros países miembros que viven en Gran Bretaña. Un colectivo de personas desprovistas de voto —salvo los irlandeses residentes en suelo británico, que sí pueden votar—, pero que llevan tiempo convertidas en el centro del debate.

Testigos mudos de un debate sobre ellos mismos, un grupo de europeos comprendió que, aunque no podrán votar, nada les impedía hacer oír su voz. Y decidieron participar de una manera diferente: abrazando a sus vecinos británicos.

“Buscábamos una campaña muy simple”, explica Szyszkowitz. “Hugabrit juega con dos cosas por las que los británicos son famosos. Una es que son muy reservados. Y la otra es que tienen un gran sentido del humor. Las dos ideas entran en juego aquí. La gente nos decía: '¿De verdad, abrazarme?’. Pero al final están contentos de abrazarse y de encontrar una campaña positiva en la que pueden participar”.

La migración europea es, de alguna manera, la razón del referéndum. El auge del UKIP, partido que irrumpió en la escena política con un discurso contra la UE y reclamando el control sobre las fronteras, llevó a David Cameron a convocar el referéndum para apaciguar el euroescepticismo que se hacía fuerte en la derecha británica. Limitar el acceso de la inmigración europea a las ayudas públicas fue el eje de las negociaciones sobre el nuevo encaje de Reino Unido en la UE, previas a la convocatoria de la consulta.

La ola de inmigración masiva, la amenaza a la sanidad pública, los usurpadores de ayudas públicas. Ese es el retrato que a menudo realizan los tabloides de un colectivo que, como reconoce la propia Oficina de Responsabilidad Presupuestaria, ha sido clave en la recuperación económica del país y sigue siendo necesario para mantener la tendencia. Un grupo de población que, según la mayoría de análisis económicos, es contribuidor neto a las arcas públicas.

Ni una sola propuesta o cifra aportada por el Gobierno, sin embargo, ha ido dirigida a ese colectivo. Ningún esfuerzo se ha dedicado a explicar a ese 5% de la población cuál sería su futuro después del Brexit.

Hugabrit nació en una cena, cuando un grupo de amigos expatriados se propuso aportar un poco de afecto a un debate que desde el principio se tornó bronco. “Cuando empezamos era algo entre amigos”, asegura la alemana Birgit Maass, otra de las fundadoras. “Pero desde que nos hemos hecho más conocidos, la gente nos manda fotos desde toda Europa. Digamos que ha despegado”.

La idea es que personas de otros países de la UE abracen a “su británico favorito”, fotografíen el momento y compartan la foto en redes sociales con el hashtag de #hugabrit. Miles de personas lo han hecho ya, y algunas de las fotos pueden verse en la página web del proyecto (pleasedontgouk.com).

Hugabrit no está asociado a ningún partido político ni a la campaña oficial del referéndum. Es solo una actividad cívica, un mensaje positivo en una campaña llena de negatividad. Un gesto de afecto a un país cuyos políticos, incluso el propio primer ministro, que lidera la campaña por permanecer en la UE, se han cansado de repetir que no sienten ningún vínculo afectivo con la Unión Europea y que esta, para ellos, es solo un acuerdo comercial.

“Queremos inspirar a toda Europa, decir que debemos permanecer juntos”, concluye Maass. “Los problemas a los que nos enfrentamos como Europa no van a desaparecer si los países se retiran. Europa necesita seguir unida. Y Reino Unido para nosotros es parte de Europa. Por favor seguid con nosotros y ayudadnos a enfrentarnos a todos los retos. Os queremos, no os vayáis”.

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