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Los laboristas suspenden al exalcalde de Londres en una polémica sobre antisemitismo

Livingstone dijo que Hitler era un sionista hasta que enloqueció y exterminó a seis millones de judíos

El exalcalde de Londres Livingstone este jueves en Londres.
El exalcalde de Londres Livingstone este jueves en Londres. Getty Images

El ex alcalde de Londres Ken Livingstone ha sido suspendido de militancia en el Partido Laborista, "y será investigado, por desprestigiar al partido" tras alegar ante los micrófonos radiofónicos que Adolf Hitler fue “un sionista que, después de enloquecer, acabó exterminando a seis millones de judíos”. Livingstone pronunció estas palabras al salir en defensa de una diputada de su formación, Naz Shah, musulmana, suspendida la víspera tras haber abogado  por "la reubicación de Israel en Estados Unidos” en Facebook en 2014.

La polémica que han arrastrado las declaraciones del otrora apodado Ken,el rojo amenaza con contaminar las elecciones a la alcaldía de la capital británica del próximo 5 de mayo, en las que el conservador Zac Goldsmith se enfrenta al laborista Sadiq Khan, musulmán y hasta ahora favorito en las encuestas.

La diatriba de Livingstone puede restar muchos votos a su coompañero Khan, serio aspirante a arrebatar a los tories la vara de mando de la gran metrópoli londinense, que en la última legislatura viene detentando Boris Johnson. Pero sobre todo abre una brecha en el reciente liderazgo laborista de Jeremy Corbyn, su antiguo aliado desde las posiciones más izquierdistas del principal partido de la oposición, y ahora obligado a abrir una investigación para dirimir si procede la expulsión definitiva de Livingstone.

El propio Khan ha sido el primero en exigir responsabilidades sobre el posicionamiento público de  Livingstone, acuciado él mismo por las sugerencias desde el bando conservador de sus pasados vínculos con clérigos musulmanes radicales, e incluso “terroristas”. Ninguna prueba ha sido aportada en ese sentido por su rival Goldsmith o por el primer ministro, David Cameron, quien también decidió sumarse a la carta de la sospecha para desacreditar el auge en las encuestas de Khan.

El grueso del público no ha entrado al trapo en las acusaciones sin fundamento contra Khan, tal y como revelan los últimos sondeos, pero en cambio se toma muy en serio el tinte antisemita que viene atribuyéndose a Livingstone desde hace largo tiempo. Alcalde de Londres entre 2000 y 2008, el político laborista ya fue suspendido provisionalmente de sus funciones después de comparar a un periodista judío con el guarda de un campo de concentración. La popularidad de la que gozara durante aquellos años de gestión de la capital le procuró una carta blanca que hoy parece agotada.

Jeremy Corbyn, elegido sorprendentemente como líder del Labour el pasado septiembre, coincide con Livingstone en sus críticas a la política del Gobierno israelí con respecto a los palestinos, pero de ningún modo puede permitirse avalar declaraciones como las de la diputada Shah. Al poco de que la parlamentaria fuera suspendida esta semana por el Labour, Livingstone salía en su defensa pública. Ese gesto, acopañado por unas reflexiones harto polémicas sobre Hitler, pueden acabar liquidando su antigua aureola en el Partido Laborista.

Porque Jeremy Corbyn parece dispuesto a desprenderse de los antiguos aliados más incómodos en aras a afianzar su contestado liderazgo y, a corto plazo, de conquistar lla alcaldia de Londres para un laborista apedeillado Khan, con todo el bagaje multicultural pero hoy tan discutido que comporta.