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Moisés Naím: “El pensamiento global lucha contra los excepcionalismos”

El analista venezolano presenta 'Repensar el mundo', una selección de 111 artículos publicados en EL PAÍS

De izquierda a derecha, el director de EL PAÍS, Antonio Caño; el expresidente Felipe González; el analista Moisés Naím, y la subdirectora de EL PAÍS Maite Rico, este martes en Madrid.
De izquierda a derecha, el director de EL PAÍS, Antonio Caño; el expresidente Felipe González; el analista Moisés Naím, y la subdirectora de EL PAÍS Maite Rico, este martes en Madrid.

Global. Esa fue la palabra más pronunciada este  martes en la presentación en Madrid de Repensar el mundo, el último libro del analista venezolano Moisés Naím, una compilación de artículos publicados en este diario. Junto al expresidente del Gobierno Felipe González y al director de EL PAÍS, Antonio Caño, Naím se mostró rotundo al afirmar que “el pensamiento global lucha contra los excepcionalismos”. “Hay pensamientos que parecen únicos y no lo son”, añadió.

La presentación del libro, celebrada en el Espacio Bertelsmann de Madrid, fue moderada por Maite Rico, subdirectora de la edición dominical de EL PAÍS. Repensar el mundo (Debate) reúne 111 artículos del analista publicados en este diario entre 2009 y 2015.

“Nos faltan las palabras. No hay ideas ni conceptos útiles para explicar lo que sucede en el mundo”, aseguró Naím. El analista, que fue director de la revista Foreign Policy entre 1996 y 2010, criticó en profundidad la pasión de los ciudadanos —y de sus gobernantes— por las ideas muertas, lo que bautizó en uno de sus artículos como “necrofilia ideológica” o, en palabras de González parafraseando a Fernando Henrique Cardoso, expresidente de Brasil, “la vuelta de las utopías regresivas”.

Para Naím, pasan en el mundo demasiadas cosas para las que no hay conceptos. Estos pensamientos “necrológicos” —refugiarse en palabras y conceptos antiguos— se encuentran en las universidades, en los partidos y en los periódicos, aseguró, y sirven al poder porque, de cierta forma, son ideas que calman. “Se sabe que no se pueden cumplir, pero no importa”, lamentó. Con la UE sumida en una doble crisis, la del euro y la de los refugiados, aconsejó a los europeos “que se entusiasmen con Europa”, ya que si decrece su presencia en el mundo, es el mundo el que lo va a sufrir. “Es importante que Europa tenga más voz y más peso, los valores que trae Europa no los traen otros”.

Crisis de gobernanza

González abundó en la crisis de gobernanza de la democracia representativa. “La gente cree que la democracia es la mayoría de los votos con o sin respeto a la ley, pero si no se respeta la legalidad esa mayoría no es legítima”, explicó. “Los factores son comunes” en distintas partes del mundo; “Trump podría ser el primo de Marine Le Pen, y lo mismo ocurre con otros populismos”, dijo.

Caño y González reflexionaron acerca de la concepción de lo global en el ámbito del periodismo y de la política, respectivamente. González ha admitido que no son muchos los políticos que él haya conocido que tengan una visión global y, de hecho, no los ha querido nombrar por si se le quedaba alguno en el tintero, según ha explicado. “Estamos interconectados. La revolución es haber roto la barrera del tiempo y el espacio” en cuanto a la información y en cuanto a los acontecimientos históricos, ha señalado el expresidente.

El director de EL PAÍS —la “casa en España” de Naím, según señaló él mismo— puso de relieve que un rotativo global es aquel capaz de interconectar los acontecimientos a uno y otro lado del mundo. “El empobrecimiento de las clases medias se manifiesta en Brasil, España o Inglaterra”, dijo Caño; “lo difícil es identificar los factores”. “Hay que ser capaces de conectar sucesos aparentemente distintos con elementos comunes”, abundó.

Caño consideró que un periódico es uno de los productos más locales que existen y citó al New York Times o a Le Monde para precisar que no venden mucho más allá de Nueva York o Francia. “Ahora, el periodismo tiene la oportunidad de ser global para influir y sobrevivir”, incidió; “EL PAÍS está en ello”.

Para salvar la vaguedad de las palabras que no terminan de definir al 100% muchos acontecimientos de hoy en día, los medios juegan un papel crucial. “Deben informar bien”, subrayó Caño, quien, sin embargo, admitió que en la actualidad “los medios están haciendo un mal papel en España porque no contribuyen a la reflexión y a la comprensión de los problemas”.