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Ecuador eleva a 602 los fallecidos en el terremoto y a más de 4.000 los heridos

Las localidades de Manta, Portoviejo y Pedernales suman el mayor número de fallecidos, con un total de 431 muertos

Terremoto en Ecuador.  Militares ecuatorianos trasladan ayuda a los afectados.

Ecuador afronta su tercer día tras el terremoto de 7,8 grados que ha sacudido el país buscando vida entre los escombros. Ya están llegando los primeros equipos internacionales de rescate especializados en búsqueda de desaparecidos, entre ellos un contingente militar español, y se presta atención urgente a los damnificados. Hasta última hora de la tarde de este martes, la Fiscalía ecuatoriana tenía constancia de 602 víctimas mortales y de 4.027 heridos de diversa consideración. El número de desaparecidos asciende a 1.700 personas.

Una española con doble nacionalidad, española y ecuatoriana, es una de las fallecidas en la ciudad de Manta —una de las más afectadas por el terremoto—, según ha informado este miércoles el consulado español en Guayaquil, donde estaba inscrita, al Ministerio de Asuntos Exteriores, informa Miguel González. Fuentes diplomáticas han recordado que las autoridades ecuatorianas, al tener la doble nacionalidad, no la contabilizan como víctima extranjera del seísmo.

Los trabajos se desarrollan entre réplicas del seísmo. Desde el gran terremoto del sábado se han producido 417 temblores, algunos de ellos —los más fuertes— de entre 6,2 y 5,4 grados. Estas son las últimas novedades relacionadas con el peor seísmo que ha sufrido Ecuador en 67 años:

Ayuda. El contingente militar enviado por España, con medio centenar de efectivos de la Unidad Militar de Emergencia (UME) (44 militares y 12 bomberos) ya está trabajando sobre el terreno en dos localidades al norte de Manta. El Gobierno del país latinoamericano estima que han llegado más de 400 especialistas en rescate procedentes de Venezuela, Colombia, Chile, Perú, El Salvador, Cuba, Bolivia, México, a la que se debe agregar la ayuda española y la argentina y brasileña. De España despegará este miércoles un avión con 12,5 toneladas de ayuda humanitaria: equipos de abastecimiento de agua potable, material de cobijo y grupos electrógenos, material de socorro proporcionado por Cruz Roja Española, equipos de agua y saneamiento aportados por Oxfam Intermón y medicamentos donados por la Xunta de Galicia y por la Generalitat Valenciana. Aterrizará en Quito el jueves a las tres de la tarde hora local.

A la ayuda internacional se ha unido la agencia de la ONU para los Refugiados (Acnur) que prepara un vuelo con asistencia humanitaria que partirá en las próximas horas desde Copenhague. Portará materiales de primera necesidad, entre ellos 900 tiendas de campaña, lonas de plástico, 15.000 esteras para dormir, utensilios de cocina y, dado el riesgo de contraer el virus zika, 18.000 mosquiteras impregnadas con repelente.

Víctimas: Las autoridades ecuatorianas han elevado a 525 la cifra provisional de muertos y a 4.027 el total de heridos. El Ministerio Público ha emitido un documento con los nombres y apellidos de las víctimas mortales ya han sido identificadas en Pedernales, Portoviejo, Manta, y en Sucre (Canoa, Bahía y Rocafuerte), las localidades más afectadas por el seísmo. Del total de fallecidos, 11 son de nacionalidades extranjeras (tres cubanos, tres colombianos, dos canadienses, un dominicano, un inglés y un irlandés).

Desaparecidos: La agencia británica Reuters sitúa en 1.700 el número de personas en paradero desconocido. Entre ellas hay decenas de ciudadanos colombianos, según informa la agencia pública ecuatoriana Andes. En las últimas horas, los equipos de búsqueda y rescate han hallado con vida a cinco personas que permanecían entre los escombros de un centro comercial en la localidad ecuatoriana de Manta, según informa Europa Press.

Necesidades básicas. El reparto de agua, víveres y artículos de primera necesidad se extenderá más allá de la llamada “zona cero”, según el ministro de Defensa, Ricardo Patiño. Hasta ahora se habían cubierto las zonas más destrozadas, pero hay también zonas sin luz ni agua corriente. Ahora se repartirá todo lo necesario en unidades de policía comunitaria, similar a sedes de policía local, a los vecinos del entorno.

Daños económicos y reconstrucción:  El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, ha estimado en unos 3.000 millones de dólares (casi 2.650 millones de euros) las pérdidas ocasionadas. Esta cifra supone el 3% del PIB del país. "Es una lucha larga por eso invito a no desanimarnos", ha declarado. "Habrá que reconstruir Pedernales, Portoviejo, Manta... Eso tomará meses, años y costará centenas, probablemente miles de millones de dólares". Cruz Roja calcula que entre 70.000 y 100.000 personas requerirán algún tipo de asistencia y entre 3.000 y 5.000 requieren alojamiento de emergencia.

Las réplicas: Correa ha pedido a las cientos de personas que permanecen al aire libre por miedo a las más de 300 réplicas que vayan a los refugios. "Entendemos esa situación, pero no puede perdurar en el tiempo", ha sostenido. Según el presidente, los albergues serán "temporales, de mediano plazo", porque "hay que derrumbar esas estructuras que están en mal estado y reconstruir nuevas viviendas, tal vez nuevos barrios, para las familias que perdieron sus casitas".

Inseguridad. Ante las voces que hablan de robos y problemas de seguridad en las zonas afectadas, Patiño ha recordado que hay 10.000 militares y 6.000 policías desplegados para garantizar el bienestar de los ciudadanos. En todo caso, esperan que con el restablecimiento del servicio eléctrico y, con ello, el alumbrado público, aumente la sensación de seguridad.

Localidades pequeñas. Los habitantes de pequeñas poblaciones de la costa norte manabita reclaman que la ayuda no se está canalizando al interior si no, exclusivamente, a las ciudades más grandes. “En La Crespa, no ha venido ni el alcalde. Aquí murió una niña solamente, pero todas las casas se han venido abajo. Los camiones con comida los desvían a Pedernales y no les dejan llegar hasta aquí”, se desespera Nury Moreira, que está junto a su familia en el campo.

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