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Kerry allana el camino para una posible visita de Obama a Hiroshima

El secretario acudirá al memorial por el ataque atómico. La Casa Blanca estudia un viaje en mayo

Kerry, en el centro, con otros ministros a las afueras de Hiroshima
Kerry, en el centro, con otros ministros a las afueras de Hiroshima AP

La estrecha relación entre Estados Unidos y Japón entrará el lunes en una nueva fase. El secretario de Estado, John Kerry, será el primer alto cargo del Gobierno estadounidense en visitar en Hiroshima el memorial a las 80.000 víctimas de la bomba atómica lanzada por EE UU en 1945. Kerry no ofrecerá una disculpa, pero su visita tiene un enorme peso simbólico y allana el camino para un posible viaje del presidente Barack Obama a la ciudad japonesa en mayo.

Kerry llegó este domingo a Hiroshima para participar en una reunión de ministros de Exteriores del G7, el grupo de países más industrializados. Todos los ministros visitarán el lunes el Parque de la Paz de la ciudad. Kerry no será el único en hacer historia: también será la primera vez que visitan el lugar sus homólogos de Reino Unido y Francia, otras dos potencias nucleares. Junto a ellos, los ministros de Japón, Canadá, Alemania e Italia harán una ofrenda floral en el cenotafio del parque.

EE UU perpetró el 6 de agosto de 1945 el primer ataque atómico de la historia. A los tres días, lanzó una segunda bomba sobre Nagasaki, donde murieron unas 74.000 personas, y logró el objetivo que buscaba: forzar una capitulación de su enemigo Japón, que llegó seis días después, y poner fin a la Segunda Guerra Mundial. No ha habido ningún ataque similar desde entonces.

“Si lo que preguntas es si el secretario de Estado vino a Hiroshima a pedir perdón, la respuesta es no”, dijo este domingo un funcionario estadounidense a los periodistas que viajan con Kerry. “Si lo que preguntas es si el secretario y, creo, todos los estadounidenses y japoneses están llenos de pena por las tragedias que sufrieron tantos de nuestros compatriotas [de ambos países], la respuesta es sí”, añadió, informa la agencia Reuters.

La visita de Kerry llega en un momento de creciente especulación sobre un hipotético viaje de Obama a Hiroshima a finales de mayo, cuando el presidente estará en Japón para asistir a la cumbre del G7 en el parque natural de Ise-Shima. El diario The Washington Post publicó el sábado que la Casa Blanca está estudiando la posibilidad de una visita de Obama a Hiroshima.

El presidente ha hecho de la lucha contra la proliferación nuclear una de sus prioridades y fue uno de los motivos por los que recibió en 2009 el Premio Nobel de la Paz. En noviembre de ese año, en su primera visita a Japón, Obama defendió la importancia del desmantelamiento nuclear y puso al país nipón de “ejemplo al mundo” de que se puede lograr “una paz y poder verdaderos” al beneficiarse de una energía nuclear pacífica sin desarrollar armas atómicas.

De confirmarse, la visita evidenciaría el deseo de Obama de romper tabúes en su último año de presidencia, como hizo en marzo al visitar Cuba tras más de medio siglo de confrontación diplomática. Al margen de si el mandatario ofrecería o no una disculpa oficial en Hiroshima por el bombardeo atómico, la visita ejemplificaría de por sí la voluntad de pasar página.

En su visita a Cuba, Obama admitió la ineficacia de la política estadounidense de tratar de aislar a la isla comunista. En Argentina, la siguiente parada de ese viaje, el presidente reconoció que EEUU "tardó" en defender los derechos humanos en ese y otros países en los años setenta cuando Washington apoyaba a dictaduras latinoamericanas.

Obama es un presidente que ha estudiado la historia de Estados Unidos: sus aciertos y errores. Eso moldea su pensamiento. “Tenemos una historia en Irán, en Indonesia y Centroamérica. Así que tenemos que ser conscientes de nuestra historia cuando empezamos a hablar de intervenir, y entender el origen de las suspicacias de otra gente”, dijo en una entrevista a la revista The Atlantic publicada en marzo.