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Un partido neonazi entra en el Parlamento de Eslovaquia

Los socialdemócratas ganan las elecciones al Parlamento, donde las formaciones protesta representan el 30%

Marian Kotleba, el líder del Partido Popular Nuestra Eslovaquia (LSNS) el sábado 6 de marzo en Bratislava.
Marian Kotleba, el líder del Partido Popular Nuestra Eslovaquia (LSNS) el sábado 6 de marzo en Bratislava. AP

El Partido Socialdemócrata (SMER) ganó las elecciones eslovacas celebradas el sábado con el 28,3% de los votos que le otorgarán 49 diputados, frente a los 83 que tenía hasta ahora, en un Parlamento en el que ha entrado una formación de origen neonazi y donde los partidos protesta representan el 30%.

Con el 99,96% del escrutinio ofrecido en vivo por la Oficina Estadística, la permanencia en el poder del primer ministro socialdemócrata, Robert Fico, queda en entredicho. “Tras la situación surgida, debemos mantener la cabeza fría”, afirmó Fico, que recordó que al país le espera el desafío de la crisis de los refugiados y la presidencia de la Unión Europea a partir de julio.

“Formar Gobierno tardará más de lo normal”, admitió el líder izquierdista. Con ocho partidos en el nuevo Parlamento, se esperan ahora unas difíciles negociaciones para formar Gobierno. Fico necesitaría el apoyo de al menos otras dos formaciones y el centroderecha precisaría de una complicada coalición de cinco fuerzas para tener la mayoría suficiente.

“La gente ha decidido. Si bien estamos convencidos de que algunos partidos políticos no deben estar en el Parlamento y es necesario prohibirlos”, dijo Fico sobre el éxito cosechado por el Partido Popular Nuestra Eslovaquia (LSNS), una formación de origen neonazi que ha logrado el 8% de los votos.

El LSNS, que dio la sorpresa al lograr 14 escaños y convertirse en la quinta fuerza más votada, está dirigido por el ultranacionalista Marian Kotleba, gobernador de la región de Banska Bystrica.

“Queremos, en primer lugar, agradecer a Dios, sin el cual no habríamos conseguido nunca este éxito”, dijo el vicepresidente del LSNS, Rastislav Schlosár. El dirigente neonazi atribuyó el éxito de su formación a que la gente “está cansada de los partidos políticos estándar, que durante décadas ah destruido Eslovaquia y sirven a intereses extranjeros que nos dictan desde Bruselas y Washington”.

La retórica antieuropeísta y contra la OTAN es una de las divisas de esta formación, que aboga por “la liberación de Eslovaquia y la renovación de su soberanía”.