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Chile se fortalece para enfrentar la demanda marítima boliviana

Un triunvirato de expertos reforzará la dimensión comunicativa, histórica y diplomática del conflicto radicado en La Haya

El canciller Heraldo Muñoz y la presidenta Bachelet el 5 de octubre. rn
El canciller Heraldo Muñoz y la presidenta Bachelet el 5 de octubre. EFE

Veinte días después del fallo de la Corte Internacional de Justicia (CIJ), que se declaró competente ante la demanda marítima de Bolivia y desestimó la objeción preliminar chilena por 14 votos contra dos, la Cancillería de Michelle Bachelet ha reforzado su equipo con miras a La Haya y ha anunciado un triunvirato de reconocidos expertos que liderará la dimensión comunicacional, histórica y diplomática del conflicto. Al abogado Felipe Bulnes, el agente chileno que tiene en sus manos el enfoque jurísdico, se sumará como coordinador comunicacional el periodista Ascanio Cavallo, reconocido periodista político, investigador y escritor con 30 años de experiencia. Como encargado del relato histórico asume Joaquín Fermandois, experto en relaciones internacionales de Chile y en historia contemporánea, y como embajador en misión especial llega Gabriel Gaspar, politólogo socialista que ocupó diversos cargos políticos y diplomáticos en los gobiernos de la Concertación (1990-2010).

El canciller Heraldo Muñoz, que ha realizado los anuncios en la sede de la Cancillería, destacó que la ampliación del equipo responde a la nueva fase de la demanda ante la Haya. “No nos podíamos desplegar de la misma manera en la etapa anterior, que era eminentemente procesal y preliminar, donde el propósito era no tocar el fondo. Como ahora estamos en una etapa distinta, vamos a desplegar todos los argumentos con la debida proyección comunicacional”, ha señalado el ministro de Relaciones Exteriores en rueda de prensa. “Esto es como sumar a los jugadores Alexis Sánchez, Arturo Vidal y Eduardo Vargas a un equipo muy afiatado y de alta calidad”.

Desde el fallo de La Haya del pasado 24 de septiembre, la opinión pública interna se ha enardecido. Un 86% de los chilenos rechaza que Chile conceda a Bolivia un acceso soberano al mar, de acuerdo a una encuesta realizada por la Universidad Católica y la consultora GfK Adimark. El 49% opina que a Bolivia no se le debe dar ni una salida a Pacífico ni facilidades para exportar sus productos y el 37% está de acuerdo con facilitar el uso de puertos chilenos. Según el mismo estudio, solamente el 10% de los chilenos es favorable a entregar a Bolivia parte de su territorio para que tengan una salida al mar.

El endurecimiento de la postura chilena no sólo incluye a la población, sino que a miembros del Parlamento y actores políticos. Algunos diputados, senadores y excancilleres chilenos han planteado la necesidad de salirse del Pacto de Bogotá de 1948, el instrumento que obliga a someterse a la jurisdicción de la Corte de La Haya. La Cancillería hasta la fecha ha argumentado que dejar el pacto no impediría que el juicio siga su curso, que el retiro solo tendría efecto después de un año de comunicada la decisión y que se abriría la posibilidad de nuevos juicios, como ocurrió con Nicaragua contra Colombia.

Con la ampliación de su equipo de expertos el Gobierno de Bachelet busca, en primer lugar, realizar un completo diagnóstico del escenario y, en segundo término, darles una dimensión de largo plazo al tratamiento del conflicto con Bolivia. Los primeros análisis señalan que al centrarse todo en lo jurídico, sin contemplar los enfoques comunicacionales, históricos y diplomáticos, tanto el pueblo chileno como boliviano polarizan sus posturas y se hace imposible cualquier tipo de diálogo.

El Ministerio de Relaciones Exteriores chileno ha llegado a la conclusión que no es fructífero ni aconsejable tener que responder, casi diariamente, las declaraciones provocativas del presidente boliviano, Evo Morales, que cuenta con el respaldo comunicacional de varios gobernantes de la región, como Nicolás Maduro. En el cierre de la Conferencia Mundial de los Pueblos sobre Cambio Climático y Defensa de la Vida, el venezolano expresó el martes sus deseos de bañarse en “el mar soberano de Bolivia en el Pacífico” junto al mandatario boliviano. El canciller chileno, a las pocas horas, respondió: “Le diría al Presidente de Venezuela que no se compre traje de baño todavía”. Morales reaccionó este miércoles con insultos directos hacia el ministro chileno: “No sé si hay que conseguir un psiquiatra para Muñoz”, señaló el boliviano.

El canciller fue consultado sobre este nuevo episodio en la conferencia de prensa en Santiago: “No voy a responder a esta política del insulto, de la descalificación permanente por parte del Gobierno boliviano hacia Chile y sus autoridades. En cambio nosotros tenemos el mayor respeto por el Presidente Evo Morales, por su Gobierno y, más aún, por el pueblo boliviano (...) Ellos insultan y luego llaman al diálogo y eso es un discurso doble, ¿quién les puede creer? Tomo nota como un incidente más de una cadena de agresividad verbal”, indicó Muñoz.

El triunvirato chileno llegará a ordenar y poner en perspectiva los argumentos chilenos desde diferentes frentes. Desde el punto de vista comunicacional, en manos de Cavallo, se pondrá énfasis en que el discurso no solamente puede tener como argumento principal los tratados firmados en el pasado, lo que necesariamente conduce a la polarización. Un escenario más enardecido sólo provoca mayores problemas, puesto que aunque la política exterior está en manos de la Presidenta, todo pasa necesariamente luego por el Congreso Nacional, donde los ánimos parecen especialmente caldeados. Fermandois, que tendrá a su cargo la coordinación histórica, reconstruirá los hechos en base a documentos y con la ayuda de un equipo especializado. Gaspar tendrá la misión de reforzar el despliegue de parlamentarios y expresidentes: “Tenemos que asistir donde sea necesario para presentar la posición chilena para desvirtuar las distorciones de la campaña comunicacional de Bolivia”, ha indicado el canciller Muñoz.