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Narro: “Recibí una institución fuerte y con prestigio y así la entregaré”

El rector de la UNAM presenta los logros de su periodo a dos meses de abandonar su cargo

José Narro este martes en la Sala Miguel Covarrubias de la UNAM. Ampliar foto
José Narro este martes en la Sala Miguel Covarrubias de la UNAM.

José Narro Robles dice un primer adiós. A poco menos de dos meses de que abandone su cargo como rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Narro presentó este martes lo que clasificó como “un primer ejercicio de rendición de cuentas”. En un discurso cargado de sentimiento, datos y corrección política, este doctor en medicina e investigador, de 66 años, afirmó que después de ocho años de estar al frente de la institución educativa más grande de Iberoamérica la entregará como la recibió: “Fuerte, trabajando y con prestigio”.

Entre los logros conseguidos desde que aceptara el cargo en noviembre de 2007, Narro destacó el aumento del número de estudiantes que ingresó a la Universidad. El total de alumnos de primer ingreso ascendió a 710.000 y se titularon 154.000. La superficie construida creció en 493.225 metros cuadrados y se crearon 27 nuevas licenciaturas, hoy existen 115 carreras.

Qué difícil es decir adiós a una tarea tan grata, qué emoción, qué gusto, qué tristeza

Este primer documento, según subrayó, no es el definitivo: “Los informes completos en torno a lo que se logró y a lo que no se consiguió respecto a lo formulado en los dos planes de desarrollo de mi administración serán públicos”. Hace tres días el rector ya había reconocido que entre los pendientes que deja está la actualización de los planes de estudio de bachilleratos de la Escuela Nacional Preparatoria y del Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH).

Dos días antes de que la Junta de Gobierno, el órgano integrado por 15 académicos encargado de elegir al rector, publique la convocatoria para elegir al nuevo director de la UNAM, Narro convocó a estudiantes, académicos, exrectores y medios para, además de rendir cuentas, dejar claro su respeto hacia el proceso que está a punto de comenzar. “Que no les quepa duda que estoy preparado para ser un buen exrector y seré absolutamente cuidadoso de los tiempos, las formas y las normas”, aseveró. Cada cuatro años, cuando comienza el proceso de votación de un nuevo rector, los miembros de la comunidad universitaria protestan de forma recurrente por el actual procedimiento de elección y reivindican uno más democrático. Narro, sin embargo, confirmó su confianza ante la Junta de Gobierno como garantía para designar a su sucesor.

La educación rompe el paradigma de que origen es destino

Como jefe de la Máxima Casa de Estudios de México, no dejó pasar la oportunidad para abordar la importancia del tema que le compete: la educación. “En un mundo atrapado por las crisis más diversas, la financiera, política, social y de valores, por mencionar algunas, la educación adopta la condición de insustituible. Ella no ofrece todas las respuestas pero sin su intervención no hay respuesta alguna”. Subrayó además su convicción en la educación como uno de los grandes igualadores de la sociedad: “La labor de la universidad supera a la de transmitir y generar conocimiento, el objetivo mayor tiene que ver con la formación de ciudadanos libres, con principios éticos y compromiso social. La educación rompe el paradigma de que origen es destino”.

Narro llamó a la comunidad universitaria a hacer la valoración correspondiente a sus ocho años al frente de la UNAM. “Qué difícil es decir adiós a una tarea tan grata, qué emoción, qué gusto, qué tristeza”, concluyó el rector, no sin antes pronunciar el lema de la Universidad: “Por mi raza hablará el espíritu”.