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Partidarios del ‘sí’ y del ‘no’ apuran las últimas horas para atraer a indecisos

La mayoría de las encuestas pronostican empate técnico en el referéndum de mañana

Análisis de la enviada especial de EL PAÍS desde Atenas.

Grecia vive las últimas horas antes de enfrentarse al referéndum que marcará su futuro dentro del euro y su relación con los países de la Unión Europea. La legislación griega no permite difundir sondeos y tan solo algunos chiringuitos callejeros reparten propaganda para pedir el voto ya que no se pueden hacer llamamientos públicos desde la televisión.

Dado lo reñido de las encuestas, la mayoría de las cuales pronostican empate técnico, los partidarios de ambas opciones apuran la última horas para convencer a los indecisos que cuyo número podrían oscilar entre el 12% y el 18%. La mayoría de los partidos manejan sus propias encuestas de intención de voto que no ha sido hechas públicas.

La tensión que se vive en las calles es máxima ya que la banca griega está a un paso de quedarse literalmente seca. La patronal bancaria helena advirtió ayer de que la liquidez de las entidades financieras se limita a menos de 1.000 millones de euros. Las sucursales podrían quedarse sin efectivo el lunes. El presidente de la patronal bancaria, Louka Katseli, reveló que el control de capitales, el corralito y la congelación de la liquidez de emergencia del BCE han hecho mella en el maltrecho sistema financiero, que dispone de reservas de efectivo de menos de 1.000 millones. Fuentes de las Cámaras de Comercio reducen esa cifra a solo 500 millones.

El primer ministro griego, Alexis Tsipras, arengó ayer a los suyos en un mitin en Atenas al que asistieron 25.000 personas. Tsipras les instó a votar no en el referéndum sobre las propuestas de los socios. "El pueblo heleno probó varias veces en su historia que sabe responder a los ultimátums. Los ultimátums a veces se convierten en un bumerán. Os llamo a escribir Historia otra vez. Os llamo a decir otra vez no a los ultimátum", proclamó el líder del izquierdista Syriza.

El jefe del Gobierno animó a sus compatriotas "a dar la espalda a quienes os aterrorizan a diario" y recalcó que el domingo se vota no solo "vivir en Europa" sino "vivir con dignidad en Europa. Luchar y vivir como iguales en Europa". Y ha asegurado que el lugar en el que nació la democracia da a Europa la "oportunidad para volver a sus valores originales, estos valores que abandonó hace años en favor de la austeridad". También en la capital miles de personas defendieron el en otro mitin, aparentemente menos concurrido que el del no, según la agencia Reuters. "Prefiero votar sí, tener unos años más de austeridad y dar a mis hijos un futuro", aseguró uno de los asistentes mientras sonaba el Himno de la Alegría.

 

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