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Grecia endurece su reforma de pensiones para cerrar un acuerdo

Atenas acepta las metas fiscales hasta 2018, según la propuesta a la que ha accedido EL PAÍS

Tsipras y Juncker, este lunes en Bruselas.
Tsipras y Juncker, este lunes en Bruselas. EFE

El primer ministro griego, Alexis Tsipras, planteó este lunes algunas cesiones en lo que para su Gobierno era intocable: las pensiones. Según un documento al que tuvo acceso EL PAÍS, la oferta helena propone ahora elevar progresivamente —hasta 2025— a 67 años la edad “más temprana posible” para la jubilación, en contraposición a los 62 años de retiro anticipado que proponían las autoridades griegas en su propuesta anterior, fechada en mayo de 2015. Con este plan sobre la mesa, Atenas cree ahora que podrá ahorrar 350 millones de euros de su PIB entre 2015 y 2016, frente a los apenas 70 millones que proponía el Ejecutivo heleno hasta este lunes; es decir, un ahorro cinco veces mayor. La penalización, sin embargo, para aquellos que se jubilen de manera anticipada sigue siendo la misma: hasta un 16% de la propia pensión.

La propuesta de subir la edad mínima de jubilación hasta los 62 años, que fue rechazada duramente por los acreedores —especialmente Alemania— por insuficiente excluía, entre otros colectivos, a las madres con menores de edad bajo su tutela. Tsipras omitió cualquier referencia a este segmento de cotizantes en la propuesta de este lunes.

Una de las principales vías para sanear la caja de las pensiones consiste en aumentar la contribución de empresarios y trabajadores al sistema. Las contribuciones subirán en una horquilla del 0% al 5%, lo que reportará el grueso de la mejora en este capítulo.

El paquete incluye medidas duras, que le granjearán problemas en casa: básicamente, aumentan todas las contribuciones al sistema de Seguridad Social. Y da el visto bueno a una de las medidas más controvertidas: acepta eliminar (eso sí, gradualmente y a partir de 2018) el subsidio para los jubilados (EKAS) y reemplazarlo por pensiones en 2020, y sube del 4% al 5% las contribuciones de los pensionistas al sistema de salud.

Otro de los cambios apreciados por los socios europeos es el calendario. Tsipras proponía antes aplicar sus propuestas el 1 de enero de 2016 pero ahora, tras la presión de los acreedores, se compromete a hacerlo “inmediatamente”.

Tsipras acepta finalmente los objetivos fiscales fijados por los acreedores: un 1% de superávit primario (sin contar los intereses) en 2015 y un 2% el año próximo, el 3% en 2017 y el 3,5% en 2018, según la propuesta —de 11 páginas— remitida a Bruselas. “La respuesta del Gobierno griego a los requerimientos de las instituciones para las metas fiscales es absoluta y completa”, según el documento que firma el propio Tsipras en su primera página. “Las medidas incluidas superan los objetivos previstos por la troika”. El Gobierno griego aprobará medidas que supondrán un incremento de los ingresos fiscales del 1,5% del PIB este año y del 2,9% en 2016. El Eurogrupo ha adelantado que esa oferta ha recibido “una buena acogida”y supone “una buena base de negociación” para lograr un acuerdo político en la cumbre de esta noche y un acuerdo definitivo a finales de esta semana.

Grecia fija finalmente un IVA en tres tramos: un tipo general del 23%, una tasa reducida del 13% para productos básicos (alimentación, energía y hoteles), y fija un tipo superreducido del 6% para material hospitalario y libros: eso supondrá unos ingresos adicionales de 1.400 millones de euros, el 0,74% del PIB, muy cerca de lo que querían los acreedores.

Junto a la reducción del gasto militar (200 millones en 2016, que ya estaba en propuestas anteriores), Tsipras crea un impuesto a la televisión con el que recaudará 100 millones anuales, y pone en marcha otras medidas como una tasa de lujo y para los yates privados.

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