Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Netanyahu plantea retomar el diálogo con Palestina tras un año de bloqueo

El primer ministro israelí propone negociar sobre los límites de los asentamientos judíos

La Organización para la Liberación de Palestina se niega a dar "legitimidad" a las colonias

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, este martes en Jerusalén.
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, este martes en Jerusalén. EFE

Más de un año después de que fracasara la última ronda de negociaciones entre israelíes y palestinos, el primer ministro Benjamín Netanyahu ha propuesto reanudar el diálogo, aunque centrándolo en la delimitación de los asentamientos judíos en Cisjordania. Netanyahu planteó esta iniciativa a la jefa de diplomacia de la UE, Federica Mogherini, que visitó Israel y los territorios palestinos la semana pasada, según reconoció este martes el ministro de Seguridad Pública, Gilad Erdan, al confirmar una información que anticipaba en su edición de este martes el diario Haaretz.

Las negociaciones bajo la mediación de Estados Unidos quedaron rotas en abril de 2014, precisamente por el rechazo palestino a la política de expansión de las colonias israelíes en Cisjordania y en Jerusalén Este, y tras la decisión del presidente palestino, Mahmud Abbas, de formar un Gobierno de unidad con Hamás, que controla la franja de Gaza.

Por primera vez desde su elección como jefe de Gobierno en 2009, Netanyahu se ha mostrado dispuesto a fijar el tamaño de los bloques de asentamientos y, por exclusión, a paralizar la construcción de colonias en zonas aisladas. El periódico Haaretz recordaba este martes que el primer ministro israelí se opuso en 2011 a una propuesta similar de delimitación planteada por Estados Unidos.

El responsable de las negociaciones con Israel en la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), Saeb Erekat, rechazó la propuesta de Netanyahu al considerar que sólo pretende dar legitimidad a la ocupación. “No es nada nuevo. Quiere seguir construyendo asentamientos ilegales y contar con el consentimiento de los palestinos”, advirtió Erekat, quien exigió a Israel que reconozca a Palestina como Estado con las fronteras previas a las Guerra de los Seis Días de 1967, paralice los asentamientos y libere a los presos palestinos. “Netanyahu parece hablar de la solución de un Estado con dos sistemas, en lugar de dos Estados soberanos y democráticos”, apuntilló el negociador palestino en un comunicado difundido este martes.

Israel considera que los asentamientos judíos que forman bloques consolidados en las zonas que ocupa desde 1967 deben pasar a formar parte de su territorio internacionalmente reconocido. A cambio, se muestra dispuesto a ceder una superficie equivalente para que se incorpore al nuevo Estado Palestino, así como a desmantelar las colonias judías aisladas.

“Las negociaciones deben reanudarse para definir en qué áreas podemos seguir construyendo”, puntualizó a Reuters un alto cargo israelí. Una fuente diplomática europea precisó a la misma agencia de noticias que el hecho de que Netanyahu “haya empezado a hablar de fronteras significa un cambio sustancial, ya que hasta ahora no había aceptado poner mapas encima de la mesa”.

Según el relato de la reunión elaborado por el diario Haaretz, Mogherini pidió al gobernante israelí que dé pasos sobre el terreno que respalden su propuesta. La exministra de Exteriores y dirigente de la oposición de centroizquierda israelí Tzipi Livni declaró a la radio del Ejército israelí que “mientras Netanyahu siga siendo primer ministro no se van a producir avances [en la negociación]”.

El ministro de Agricultura, Uri Ariel, miembro del partido pro colonos Hogar Judío, advirtió de que la propuesta significaba un “peligroso precedente”, ya que “el primer ministro debe respetar el programa pactado por el Gobierno”. La presencia de partidos conservadores, nacionalistas y ultraortodoxos judíos en la coalición en el poder pone en entredicho la iniciativa de reanudación del diálogo con los palestinos.

Netanyahu, que declaró en público su compromiso con el principio de “dos Estados para dos pueblos” poco antes de reunirse en Jerusalén con Mogherini, parece haber intentado con su propuesta de delimitación de los asentamientos que la Alta Representante para Política Exterior europea no regresara a Bruselas con las manos vacías. El primer ministro israelí teme que se ponga en marcha el plan ya aprobado por la UE para obligar a etiquetar e identificar con su origen todos los productos procedentes de los asentamientos judíos que vayan a ser exportados desde Israel hacia Europa.

Después de visitar a Netanyahu y a Abbas, Mogherini viajó el pasado fin de semana a Doha, donde se reunió con los ministros de Exteriores de los seis países que integran el Consejo de Cooperación del Golfo (Arabia Saudí, Qatar, Omán, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait y Bahréin). “Un compromiso para reactivar la iniciativa de paz árabe [de 2003] puede ser crucial para reanudar, tanto en el marco regional como el internacional, el proceso de paz”, afirmó la jefa de la diplomacia europea en Doha. El propio Netanyahu se ha referido en varias ocasiones tras su última reelección, el pasado 17 de marzo, a una vuelta a las negociaciones con los palestinos en “un marco de colaboración regional”, en una alusión a los países árabes suníes, que se muestran preocupados, al igual que Israel, ante la cercanía de un acuerdo nuclear entre el régimen chií de Irán y las grandes potencias globales, encabezadas por Estados Unidos.