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Los baños unisex de la Casa Blanca

Estados Unidos debate si los transexuales pueden usar baños públicos según el género con el que se identifiquen

Casa Blanca
El Executive Office Building de la Casa Blanca.

Los trabajadores y visitantes de la Casa Blanca ya pueden utilizar baños unisex. Uno de los edificios presidenciales cuenta desde este mes con un baño que no distingue de género, coincidiendo con la entrada en vigor del decreto firmado por Obama hace tres meses y que prohíbe a las empresas discriminar en contra de gays, lesbianas, bisexuales y transexuales.

“El presidente está dispuesto a liderar a base de ejemplo”, escribió su asesora Valerie Jarrett en una tribuna de la revista The Advocate en el que defendía el decreto de Obama. “Este es un paso importante que impedirá que ninguna empresa que colabore con el Gobierno despida a un empleado simplemente por la persona a la que aman”.

Obama fue el primer mandatario estadounidense en respaldar el matrimonio entre personas del mismo sexo hace tres años. En 2015, también fue el primero en utilizar la palabra “transgénero” durante un discurso sobre el estado de la Unión. Lo que pocos esperaban es que también se convirtiera en el primero en establecer esta opción para los baños de la Casa Blanca.

La decisión de la Casa Blanca llega en un momento de intenso debate en EE UU acerca de si las personas transgénero tienen derecho a utilizar baños públicos, en escuelas, universidades o centros de trabajo, según el género con el que se identifiquen. La campaña #WeJustNeedToPee -sólo queremos hacer pis, dice la etiqueta en Twitter- consiguió que los usuarios publicaran imágenes de baños separados por género para protestar contra ellos.

En Texas la legislación considera responsable a las personas transgénero de cualquier “angustia mental” que puedan causar a otros usuarios

Frente a ellos, varios Estados norteamericanos han impulsado varias leyes para prohibir precisamente el uso indistinto de los urinarios en función del género con el que se identifique cada persona. Florida, por ejemplo, ha aprobado una normativa que prohíbe a cualquier individuo transgénero que use “consciente y deliberadamente” un baño para personas del otro sexo. Es decir, un hombre que se identifique como mujer, por ejemplo, deberá seguir utilizando baños masculinos. En Texas la legislación va más allá y considera responsable a las personas transgénero de cualquier “angustia mental” que puedan causar a otros usuarios si acceden a un aseo restringido.

“Es alentador ver que, a pesar de que hay legisladores que atacan la dignidad y la humanidad de personas transgénero, por lo menos la Casa Blanca avanza en la dirección del sentido común”, declaró Mara Keisling, directora del Centro Nacional por la Igualdad Transgénero, en una entrevista para Politico.

El primer baño unisex de la Casa Blanca se encuentra en el Executive Office Building, un edificio adjunto al complejo presidencial donde decenas de empleados trabajan y celebran reuniones con visitantes y trabajadores del resto del Gobierno federal. “La Casa Blanca solo quiere actuar de acuerdo con sus propias guías legales en este asunto”, justificó esta semana un portavoz de la Administración, Jeff Tiller.

El estreno de este espacio en el no es anecdótico. El presidente Obama ha pasado en apenas tres años de “evolucionar” en su postura con respecto al matrimonio entre personas del mismo sexo a respaldarlo plenamente. Esta semana, también anunció una nueva forma de liderazgo en esta dirección, al rechazar, en nombre del Gobierno, las terapias para “corregir” la homosexualidad a la que todavía son sometidos jóvenes de todos los rincones del país.

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