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Fidel Castro reaparece en público

El expresidente cubano se deja ver en una escuela y charla con un grupo de venezolanos 14 meses después de su última aparición pública

Fidel Castro durante un encuentro con un grupo de venezolanos
Fidel Castro durante un encuentro con un grupo de venezolanos EFE

Y Fidel Castro reapareció. Han pasado 14 meses sin que el histórico líder cubano se dejara ver en público, lo que como viene sucediendo desde que enfermara y dejara el poder en manos de su hermano Raúl en 2006, desató todo tipo de rumores sobre su muerte, todos ellos puntualmente acallados con la publicación de algunas fotografías suyas —las últimas, en febrero— y artículos de su puño y letra. Pero Castro, de 88 años, no había vuelto a ser visto en público desde su visita, en enero de 2014, a una galería de arte.

Las fotos de su reaparición copan ahora las portadas de la prensa cubana y recorren también el mundo. Todo ello justo una semana antes de la esperada imagen del encuentro de su hermano y presidente, Raúl Castro, con el estadounidense Barack Obama en la Cumbre de las Américas en Panamá, a la que Cuba acude invitada por primera vez.

El “no esperado” pero “inolvidable” encuentro con Fidel, como lo califica Juventud Rebelde, tuvo lugar el 30 de marzo en una escuela en Siboney, La Habana. Además de los niños y maestros del complejo educacional Vilma Espín (nombre de la fallecida esposa de Raúl Castro), Fidel saludó desde el vehículo en el que llegó hasta el centro a un grupo de 33 venezolanos que forman parte de una comitiva que viajó a la isla en un “vuelo de solidaridad” entre La Habana y Caracas.

Hace un año, las fotos de un Fidel Castro caminando encorvado, apoyado en un bastón y con un acompañante que le guardaba el paso provocaron comentarios sobre su estado de salud. Esta vez, las imágenes se limitan a mostrar al expresidente dentro del vehículo, vistiendo su ya tradicional chándal y gorra, saludando a través de la ventanilla a varias personas que le dan la mano efusivamente.

Castro “saludó, uno por uno y sin el más mínimo apuro, a los venezolanos”, reseña la prensa cubana. “Fidel había sido el de siempre, el que tan bien conocemos (…) está lleno de vitalidad”, subraya el artículo replicado en los medios oficiales de la isla.

Le reaparición llega una semana antes del esperado encuentro entre los presidentes de Cuba y EE UU

Según la versión oficial, el centro de interés de Castro fue la “realidad” de Venezuela. El expresidente cubano ”mostró su especial preocupación por la batalla que ahora libra la nación sudamericana para que su soberanía e integridad sean respetadas” tras la decisión de Estados Unidos de declarar una “emergencia nacional” respecto al país sudamericano.

Fidel Castro “habló desde su naturaleza que es intensa y mide el tiempo en su justa medida: hay que trabajar rápido, sumar muchas firmas destinadas al presidente Obama para que Venezuela deje de ser catalogada una amenaza a la seguridad del país norteño”, agrega el artículo en referencia a la meta fijada por el Gobierno de Nicolás Maduro de recoger hasta diez millones de firmas reclamando la derogación de las sanciones estadounidenses que el presidente venezolano pretende entregar a Obama en Panamá.

Mientras su hermano Raúl ha continuado el proceso de normalización de relaciones con EE UU iniciado el 17 de diciembre, Fidel Castro, que ha sancionado el acercamiento a Washington sin gran entusiasmo, ha preferido dirigir buena parte de sus energías a la defensa del país que fue dirigido por su amigo Hugo Chávez.

Un día después de que Obama decretara la “emergencia nacional” y sancionara a siete altos funcionarios venezolanos, Fidel Castro envió, el 10 de marzo, una carta a Maduro felicitándolo por su “brillante y valiente discurso frente a los brutales planes del Gobierno de Estados Unidos”. Una semana más tarde le envió un nuevo mensaje de respaldo frente a Washington, refrendado ahora con sus palabras ante la delegación venezolana que lo saludó en la escuela habanera.

Raúl Castro también ha criticado el paso de EE UU y hasta participó en la cumbre del Alba que se celebró en Caracas para condenar las sanciones norteamericanas. Pero a la par, el presidente cubano ha abogado por continuar las conversaciones bilaterales con Washington iniciadas en enero y que tendrán su máxima expresión cuando, esta misma semana, se siente, en Panamá, en la misma mesa de discusión en la que estará también Obama.