Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Pekín, Seúl y Tokio avanzan un paso en el deshielo de sus relaciones

Los ministros de Exteriores celebran en Seúl su primera reunión trilateral en tres años

De izquierda a derecha, los ministros de exteriores de Japón, Corea del Sur y China, este sábado en Seúl.
De izquierda a derecha, los ministros de exteriores de Japón, Corea del Sur y China, este sábado en Seúl. EFE

China, Corea del Sur y Japón dieron hoy un paso adelante en el proceso de deshielo en las relaciones entre Tokio y sus dos vecinos. Sus ministros de Exteriores —Wang Yi, Yun Byung-se y Fumio Kishida, respectivamente— celebraron su primera reunión trilateral en tres años, este sábado en Seúl. El encuentro concluyó con la promesa de promover una cumbre de sus respectivos líderes “en el primer momento que sea conveniente”.

La reunión tenía como objetivo tratar de reencauzar los lazos diplomáticos de tres países muy vinculados económicamente y que juntos acumulan el 20% del PIB mundial. Sus relaciones se han visto enrarecidas por disputas territoriales y cuestiones históricas relacionadas con el comportamiento nipón en la colonización de Corea y la ocupación de territorio chino entre 1937 y 1945.

Tanto Seúl como Pekín consideran que Tokio no ha admitido suficientemente su responsabilidad en lo que respecta a las “mujeres de confort” (un eufemismo para describir a las esclavas sexuales en los burdeles militares nipones) o las matanzas de civiles. Esas diferencias han bloqueado desde 2012 la celebración de una cumbre trilateral, un evento que hasta entonces tenía carácter anual.

“Basándonos en los logros obtenidos en esta reunión, los tres ministros han decidido continuar sus esfuerzos para celebrar la reunión trilateral en el primer momento conveniente para los tres países”, indica un comunicado conjunto. Los tres países también procurarán dar un impulso a las negociaciones para un tratado conjunto de libre comercio.

El cuándo llegará el momento “conveniente” para una reunión de líderes está abierto a la interpretación, aunque en cualquier caso no será de inmediato. En una rueda de prensa de los tres ministros, el representante chino puntualizó que dependerá de lo serio que se muestre Japón a la hora de admitir su responsabilidad, en un año en el que se conmemora el 70 aniversario del final de la II Guerra Mundial. El primer ministro nipón, Shinzo Abe, tiene previsto pronunciar este agosto un discurso que marque la efeméride, y cuyo lenguaje China estudiará muy cuidadosamente. Abe ya motivó la ira de Pekín y Seúl con una visita en 2013 al santuario de Yasukuni, en el centro de Tokio, que ambas capitales consideran un símbolo de la agresión nipona.

“La guerra acabó hace 70 años, pero el problema con la historia es aún un asunto del presente, no del pasado”, declaró Wang Yi, citado por la agencia Reuters.

El encuentro de hoy representa un paso más en un calendario muy cuidadosamente sopesado. Según Gauri Khandekar, del centro de estudios europeo FRIDE en Bruselas, “los tres países quieren buscar una manera (de normalizar sus relaciones), especialmente dados los asuntos en juego y sus economías muy interrelacionadas”. “Son lo suficientemente pragmáticos como para buscar un acuerdo por la vía diplomática, aunque puede ser un proceso lento”, explica.

China y Japón dieron el primer paso el pasado noviembre, cuando Abe y el presidente chino, Xi Jinping, se reunieron brevemente en Pekín durante la cumbre de la APEC. Desde entonces, ambos países han retomado su diálogo en cuestiones de seguridad. Abe y la presidenta surcoreana, Park Geun-Hye, aún no han llegado a reunirse.

Al margen de la trilateral, Wang Yi se reunió también en un encuentro bilateral con su homólogo surcoreano, con el que abordó la posibilidad de que Seúl se sume al Banco Asiático de Inversión en Infraestructuras (AIIB), el proyecto encabezado por China para promover la construcción de infraestructuras en la región. Pese a que EE UU ha criticado el proyecto, en la última semana las cuatro principales economías europeas —Reino Unido, Alemania, Francia e Italia— han anunciado su adhesión. Suiza y Luxemburgo también participarán, según ha publicado este sábado la prensa oficial china, mientras que Corea del Sur y Australia han anunciado una decisión para los próximos días.

Japón también ha apuntado que está revisando la posibilidad de participar y Wang Yi abrió la puerta a Tokio: el AIIB “es un banco asiático, y Japón es parte de Asia”, declaró en la rueda de prensa.

Los ministros surcoreano y nipón también celebraron una bilateral al margen del encuentro principal. En él, según la televisión japonesa NHK, Yun y Kishida acordaron profundizar su comunicación para tratar de mejorar los lazos entre los dos países.