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Cae la ministra de Salud de Bachelet por una polémica sobre el aborto

Helia Molina dimite tras señalar que en las clínicas de clase alta las familias conservadoras hacen abortar a sus hijas

Manifestación a favor del aborto en Santiago de Chile.
Manifestación a favor del aborto en Santiago de Chile. EFE

El gabinete de la socialista Michelle Bachelet ha sufrido su primera baja desde que asumió en marzo pasado, justamente cuando la Presidenta evalúa un cambio mayor en su equipo de Gobierno. La médico Helia Molina ha debido renunciar esta tarde a la titularidad del ministerio de Salud, apenas unas horas después de la publicación de una entrevista en el vespertino La Segunda donde señalaba que “en todas las clínicas cuicas [de clase alta], muchas familias conservadoras han hecho abortar a sus hijas. Las personas con más dinero no requieren de leyes, porque tienen los recursos”. El anuncio sobre su salida lo ha hecho esta noche el portavoz del Ejecutivo, Álvaro Elizalde, que ha señalado que Bachelet “ha aceptado la renuncia” de su colaboradora “para evitar polémicas artificiales que puedan distraer al Gobierno de la tarea de mejorar la salud de todos y todas”.

Luego de la entrevista de Molina, en la que la exministra anunciaba que el proyecto de ley de aborto será enviado al Parlamento a mediados de enero, el Ejecutivo había ordenado al propio ministerio de Salud que confeccionara un comunicado para señalar que las opiniones de la secretaria de Estado correspondían a “una opinión personal que no representa el pensamiento del Gobierno de Chile”. Además, en el mismo escrito, La Moneda había determinado que la médico lamentara lo sucedido y expresara “públicamente sus excusas por estas declaraciones que pudieran ofender o estigmatizar a ciertos grupos de la población o establecimientos de salud”. La oposición había reaccionado con fuerza pidiendo su salida y la Asociación de Clínicas de Chile había calificado sus dichos como “de extrema gravedad”, pidiendo que hiciera llegar los antecedentes a los tribunales. 

Grupos proderechos de las mujeres consideran que desveló una verdad que ninguna autoridad se había atrevido a reconocer en Chile

La médico también había recibido importantes apoyos públicos de determinados grupos oficialistas y proderechos de las mujeres que consideran que desveló una verdad que ninguna autoridad se había atrevido a reconocer en Chile: "Todos sabemos que la prohibición legal no impide que las mujeres con recursos tengan abortos seguros. Me gusta la actitud de Helia Molina ante la desigualdad", ha escrito en su cuenta de Twitter la alcalde de Santiago, Carolina Tohá. La propia Molina, entrevistada por Canal 13 de televisión luego de su dimisión, ha reiterado en sus dichos: "No me arrepiento de nada de lo que digo. Si perjudico al Gobierno me preocupa, pero no me desdigo de nada".

Las palabras de la exministra no llegaron en un buen momento para la Administración de Bachelet. No solamente el respaldo a su gestión ha caído a su menor nivel con un 38%, sino que tiene demasiados flancos abiertos con su complejo programa de reformas estructurales que lleva adelante. En 2014 el Ejecutivo aprobó la tributaria, arrancó con la educacional y hace menos de 24 horas presentó el proyecto de ley en materias laborales, mientras que para el próximo año se esperan reformas en asuntos como la descentralización, financiamiento de la política y salud, entre otras transformaciones. Los debates han polarizado las posturas en los últimos meses y la propia Jefa de Estado ha llamado a cuidar el lenguaje y el clima político, por lo que las palabras de Molina se alejaban de la línea fijada por la mandataria. La nueva polémica por el aborto, además, se produce justamente cuando Bachelet parece decidida a realizar un primer cambio de gabinete antes de marzo, cuando se cumple un año desde que regresó a La Moneda.

La Moneda exigió que la médico lamentara lo sucedido y expresara públicamente sus excusas 

Como nuevo ministro de Salud, según ha informado Elizalde, ha asumido de forma interina el subsecretario Jaime Burrows. Con probabilidad, quien ocupe el cargo en definitivamente se conocerá cuando Bachelet mueva todas las piezas de su equipo de ministros, posiblemente en enero.

Chile es uno de los cinco países de la región donde el aborto está penalizado en todos sus supuestos, junto con El Salvador, Honduras, República Dominicana y Nicaragua. No siempre tuvo esta legislación restrictiva: desde 1931 existía el derecho al aborto terapéutico, pero seis meses antes de que terminara la dictadura de Augusto Pinochet, en septiembre de 1989, se dictaminó su prohibición. Actualmente, se estima que cada año se producen 70.000 abortos provocados, según un informe de Derechos Humanos de la Universidad Diego Portales (UDP). Por su parte, Ramiro Molina, académico de la Universidad de Chile y fundador del Centro de Medicina Reproductiva y Desarrollo Integral del Adolescente, calcula que estos podrían llegar a los 140.000. Como está tipificado como un delito, sin embargo, no existen cifras confiables ni del sector público ni del privado, sólo estimaciones. El objetivo de Bachelet es despenalizarlo en tres supuestos: cuando peligra la vida de la madre, en caso de malformación fetal y de violación.

Cada cierto tiempo se abre el debate ante casos de alta connotación pública como el que se destapó en octubre pasado: una niña de 13 años del sur de Chile fue víctima de abuso sexual, presentó un embarazo inviable y tuvo que dar a luz a un bebé que vivió cuatro días

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