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El Kremlin recurre a una amnistía fiscal para paliar la huida de capitales

Moscú opta por recortes de gasto y aprovechar un fondo de reserva social

Putin se dirige este jueves a la Asamblea Federal rusa Ampliar foto
Putin se dirige este jueves a la Asamblea Federal rusa REUTERS

Para afrontar las circunstancias económicas adversas, el presidente Vladímir Putin propuso este jueves medidas, entre las que se incluyen una amnistía para los capitales que regresen a Rusia, congelar impuestos cuatro años al empresariado, exenciones fiscales temporales para las nuevas compañías, reducción de gastos del Estado y limitación de las inspecciones que amenazan la propia existencia de los negocios con un “control total e interminable”.

El presidente defendió nuevos gastos a partir del Fondo del Bienestar Social (FBS), una reserva que fue creada con los ingresos de los hidrocarburos y a la que aspiran hoy numerosas empresas que, por las sanciones, no pueden acudir los mercados de capital occidentales, desde las petroleras a los ferrocarriles. Putin quiere que el FBS invierta en capitalizar los principales bancos rusos para que éstos, a su vez, concedan créditos asequibles a proyectos importantes de la economía real.

Los recursos del FBS disminuyen a ojos vistas y, según el servicio económico RBK, representan el 60% del volumen que tenían en enero de 2014. En el Ejecutivo hay diversas ideas sobre cuál es el porcentaje que se puede gastar y en qué conceptos. También hay diferentes ideas sobre la magnitud de los recortes presupuestarios estatales, que deben ser de un mínimo del 5% en los próximos tres años, según Putin, pero que pueden llegar al 10%, según los pronósticos del ministerio de Desarrollo Económico citados por RBK y hasta un 15%, según informaba este servicio, remitiéndose a una fuente en el Gobierno.

En cuanto a la congelación de los impuestos para el empresariado, se trata de una promesa que llega tras una gravosa subida fiscal a los pequeños emprendedores, debido a una reciente ley que permite a las regiones incrementar las contribuciones locales. El presidente dijo que Rusia estará abierta a la “cooperación y la captación de inversiones extranjeras para proyectos conjuntos”.

Putin describió una realidad económica en la que las obras por cuenta del Estado tienen costes dispares de una región a otra y en la que los precios de los encargos en la industria de Defensa se multiplican hasta por 11 desde la contratación. Dijo Putin que las empresas estatales deberán contar obligatoriamente con las pequeñas empresas a la hora de hacer pedidos y que sus dirigentes deberán moderar sus sueldos en función de “los resultados obtenidos y las realidades económicas”.

Los empresarios que decidan repatriar su capital deberán recibir “sólidas garantías legales” de que no afrontarán responsabilidades administrativas o penales, señaló el presidente, que expresó su esperanza de que la situación de los bancos en Chipre hubiera convencido a los empresarios rusos que la mejor garantía de seguridad es la “jurisdicción nacional, con todos sus problemas”. Según un proyecto de ley para amnistiar a los capitales repatriados, la medida puede suponer una inyección de 2.000 millones de dólares para el presupuesto nacional. El desarrollo del Extremo Oriente ruso y del puerto de Vladivostok, en el Pacífico, las inversiones de hasta un 25% del PIB para 2018 y la construcción de carreteras son otras medidas contempladas.

Según el mandatario, “la única manera de incrementar la participación del país en la economía global” es que Rusia tenga crecimientos económicos superiores a la media mundial “en el plazo de tres a cuatro años”. La inflación rondará el 10% este año y la economía sufrirá una contracción del 0,8 para el año que viene, según los pronósticos oficiales.

El dirigente advirtió que el haber dejado el rublo en libre flotación no significa que el Banco Central se desentienda de influir en el cambio ni que ese cambio pueda ser “objeto de especulación financiera impunemente”. “Las autoridades saben quiénes son los especuladores y tienen instrumentos para influir sobre ellos, ha llegado la hora de usar estos instrumentos”, señaló, y advirtió que para evitar el efecto negativo de la devaluación del rublo sobre los ciudadanos con pocos ingresos el Gobierno y las regiones deberán controlar la situación en los mercados de productos alimenticios, medicamentos y otras mercancías de primera necesidad. La debilidad de la moneda nacional debe ser utilizada para promover exportaciones y acelerar la sustitución de las importaciones “donde es adecuado y necesario”, dijo. El euro y el dólar oscilaron durante el día y cerraron la jornada con un cambio respecto al rublo algo inferior al del miércoles, pero superior al del martes y los días precedentes.

Las frases de Putin

  • “No hay duda de que [a los enemigos de Rusia] les habría encantado ver el escenario de colapso y desmembramiento de Yugoslavia” en los 90”. “No sucedió. No lo permitimos”.
  • “La anexión de Crimea, en marzo pasado, fue un acontecimiento “histórico” y “sagrado”. Y aunque no se hubiese producido la crisis ucrania, las sanciones occidentales se hubiesen impuesto “con cualquier razón para contener las capacidades de crecimiento de Rusia”.
  • El Ejército ruso “es moderno (...) educado, pero temible”. “Nadie podrá lograr la superioridad militar sobre Rusia”.
  • “Pido al Banco de Rusia y al Gobierno que pongan en marcha acciones duras y coordinadas para aplacar las ganas de los llamados especuladores de aprovecharse de las oscilaciones del rublo”. “Sabemos quiénes están especulando con el rublo”.
  • “Defenderemos la diversidad del mundo. Llevaremos la verdad a los extranjeros. Y lo haremos incluso cuando algunos Gobiernos intentan construir un nuevo telón de acero alrededor de Rusia”.

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