EE UU afronta la crisis del ébola con resultados desiguales

Tres repatriados han superado el virus, pero hubo errores en la atención de la primera infección en el país

Una ambulancia traslada al quinto estadounidense repatriado tras contraer ébola.
Una ambulancia traslada al quinto estadounidense repatriado tras contraer ébola. AP

La gestión por parte de Estados Unidos de las infecciones del virus del ébola está llena de contrastes. Por un lado, las autoridades han logrado que, de momento, tres de los cinco ciudadanos estadounidenses repatriados desde África tras contraer ébola hayan superado la enfermedad. Pero del otro, los equipos médicos cometieron errores significativos en el diagnóstico inicial del primer enfermo del virus detectado en el país, el liberiano Thomas Eric Duncan.

EE UU anunció el 30 de septiembre que Duncan había contraído ébola, varios días después de que empezara a sentirse mal. A pesar de presentar ya algunos síntomas, como fiebre, los médicos que lo trataron en su primera visita al Hospital Presbiteriano de Dallas (Texas) le dieron el alta tras recetarle antibióticos, por lo que durante las siguientes 48 horas, hasta que finalmente fue ingresado el día 28, pudo contagiar a hasta un centenar de personas, que ahora están bajo seguimiento para ver si desarrollan la enfermedad. Además, pese a que su diagnóstico fue confirmado el 29, pasaron días hasta que equipos especializados retiraron en contenedores sellados la ropa de cama, toallas y otros posibles materiales con los que estuvo en contacto Ducan en la vivienda en la que residía cuando empezó a desarrollar los síntomas.

En cambio, por lo que ha trascendido hasta ahora, las precauciones fueron máximas en el caso de los tres ciudadanos repatriados que han superado el ébola en EE UU tras contraerlo en Liberia. Dos de ellos, Kent Brantly y Nancy Writebol, superaron la enfermedad en un hospital de Atlanta (Georgia). Fueron atendidos únicamente por personal especializado en una sala de aislamiento, en la que el hospital Emory había practicado simulaciones en los últimos 12 años y donde ya había sido tratado un paciente con gripe aviar. Todo el tratamiento fue supervisado por el Centro de Control de Enfermedades estadounidense (CDC).

El tercer ciudadano que superó el virus, Rick Sacra, fue atendido en un centro médico en el estado de Nebraska, que empleó sofisticadas técnicas de esterilización y contó con la colaboración del Emory y la CDC. Otra persona, empleada de la Organización Mundial de la Salud y sin identificar aún, está siendo tratada en el mismo centro de Atlanta y se desconoce su estado actual ni dónde contrajo el virus. Y una quinta -el cámara de la cadena de televisión NBC Ashoka Mukpo que fue infectado en Liberia- llegó el lunes al mismo hospital de Nebraska. En ambos casos, el CDC está supervisando su tratamiento.

Desde que empezó a repatriar a compatriotas de África, donde el número de muertos por el virus ya supera los 3.000, la Administración de Barack Obama ha tratado de evitar que cunda el alarmismo entre la población estadounidense. Pero el caso de Duncan, el primer enfermo de ébola detectado en EE UU, ha obligado al Gobierno a redoblar sus esfuerzos. El presidente dijo el lunes que el control de la epidemia es una "alta prioridad de seguridad nacional", admitió que su Administración está estudiando cómo mejorar los controles sanitarios en los aeropuertos estadounidenses para los pasajeros procedentes de vuelos de los países africanos más afectados por el ébola pero subrayó que la probabilidad de que se produzca un brote en EE UU es "extremadamente baja".

Durante una rueda de prensa en Atlanta sobre la respuesta de EE UU a la crisis del ébola, al director del CDC, Thomas Frieden, dijo este martes, sin entrar en detalles, que en los próximos días se anunciaran nuevas medidas para tratar de localizar posibles infecciones.

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El viernes el Pentágono había anunciado que ampliaba en 600, hasta un total de 3.600, el número de militares que viajarán a África Occidental para impedir el avance de la epidemia. El despliegue fue encargado por Obama en las últimas semanas para ayudar a Liberia, Sierra Leona y Guinea, los tres países donde el virus del ébola ha impactado con más fuerza.

El CDC tras el caso español: "Hace falta prestar una atención meticulosa al detalle"

Durante una rueda de prensa en Atlanta sobre la respuesta de EE UU a la crisis del ébola, al director del Centro de Control de Enfermedades estadounidense (CDC), Thomas Frieden, le hicieron este martes varias preguntas sobre el caso de la sanitaria española infectada por el virus. Frieden respondió con reflexiones genéricas sobre cómo controlar la enfermedad sin querer entrar a valorar directamente el caso español. "Sabemos cómo frenar el ébola pero es difícil, hace falta prestar una atención meticulosa al detalle", afirmó. El director se mostró dispuesto a prestar ayuda a las autoridades españolas en caso de que la soliciten.

En cuanto a si los perros pueden transmitir ébola, por la decisión de la Comunidad de Madrid de sacrificar al perro de la auxiliar de enfermería contagiada de ébola y su marido, Frieden se mostró ambivalente. Señaló que es algo que aún no se ha determinado, que la CDC quiere analizar "todas las posibilidades" y que en África ha habido casos de infecciones a mamíferos, pero que no cree que los perros sean un "medio de transmisión".

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