El frenazo económico en Latinoamérica pone en riesgo el alza de la clase media

La agencia Moody's sostiene que la falta de confianza de inversores ha afectado el crecimiento

Un grupo de agricultores argentinos, que sufrieron pérdidas por las tempestades en el país, en una asamblea el 10 septiembre.
Un grupo de agricultores argentinos, que sufrieron pérdidas por las tempestades en el país, en una asamblea el 10 septiembre.reuters

La mayoría de los latinoamericanos que han entrado en la clase media en la última década siguen siendo vulnerables. Según el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), aunque 56 millones de latinoamericanos han salido de la pobreza entre 2000 y 2012, unos 200 millones, un tercio de la población total, podrían volver a ser pobres en caso de crisis. A la ONU, que facilitó esos datos en agosto, se ha sumado ahora el mundo financiero, que prevé que el crecimiento de la clase media en América Latina se frene por la desaceleración económica, según un estudio de Moody’s divulgado esta semana. El informe explica que la ascensión social fue resultado, sobre todo, del aumento de poder adquisitivo (más créditos y mejores salarios), sin que estuviera acompañado de un cambio estructural.

El estudio de la agencia de riesgo explica que el crecimiento económico de los últimos 10 años se reflejó directamente en la caída del desempleo y en el aumento de la renta. “Ahora es al revés. Lo que está sucediendo, por varias razones, es una desaceleración económica en la región, lo que estancará el crecimiento de la clase media”, sostiene Gersan Zurita, vicepresidente sénior de Moody’s y coautor del informe. El banco BBVA prevé que el crecimiento de la región aumentará del 1,6% en 2014 al 2,5% en 2015. Esta mejora estaría impulsada por la Alianza del Pacífico (Colombia, Perú, México y Chile) que tiene previsto crecer el 4% en 2015.

Entre las razones mencionadas, Zurita destaca la lenta recuperación de EE UU y Europa, pero, sobre todo, la desaceleración económica de China. El boom de su economía en la última década favoreció las exportaciones de bienes agrícolas y minerales provenientes de Latinoamérica, aumentando la dependencia económica hacia Pekín. “Pero ahora China ya no está comprando como antes. Y con una menor demanda global, los precios caen”.

Pese a ello, Zurita sostiene que las políticas domésticas, que han afectado la confianza tanto de consumidores como de inversores, han tenido una mayor influencia en el bajo crecimiento económico. En el caso de Brasil, que tiene previsto crecer solo el 0,9% este año, el estudio sostiene que el modelo de crecimiento basado en el consumo se ha agotado debido a las altas tasas de interés y el endeudamiento privado. “Hay una mezcla preocupante de inflación y poco crecimiento. Una inflación del 6% al año es normal para un país emergente, pero no cuando el crecimiento es solo del 1%”, explica Zurita. Aún así, el estudio mantiene una perspectiva positiva sobre los logros sociales de la última década.

La agencia es más pesimista con Argentina, debido a su “incontrolable inflación, elevadas tasas de interés y difícil situación de recesión”. Además, cree que las reformas estructurales llevadas a cabo por México y Colombia tendrán efectos positivos en el crecimiento económico a largo plazo.

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Sobre la firma

Felipe Betim

Nacido en Río de Janeiro, ha desarrollado su carrera en EL PAÍS. Escribe sobre política, temas sociales y derechos humanos entre otros asuntos. Es licenciado en Relaciones Internacionales por la PUC-Río y Máster de periodismo de EL PAÍS/Universidad Autónoma de Madrid.

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