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EE UU, Arabia Saudí y Emiratos Árabes bombardean refinerías del EI en Siria

Washington investiga la posible muerte del líder de un grupo ligado a Al Qaeda

Lanzamiento el martes de un misil Tomahawk desde un navío de EE UU dirigido a posiciones de Jorasan en Siria.
Lanzamiento el martes de un misil Tomahawk desde un navío de EE UU dirigido a posiciones de Jorasan en Siria. AFP

Las fuerzas aéreas de Estados Unidos, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudí intensificaron este miércoles sus bombardeos contra posiciones del grupo yihadista Estado Islámico (EI) en Siria y golpearon una de sus principales vías de financiación: la venta de petróleo. Los tres países efectuaron 13 ataques contra un vehículo del EI y 12 refinerías modulares controladas por los insurgentes en el este de Siria, según informó el Mando Central del Ejército de EE UU (Centcom), que dijo que los primeros indicios apuntaban a unos bombardeos “exitosos”.

El Centcom considera que estas refinerías pueden llegar a generarle al EI ingresos diarios de dos millones de dólares. “La destrucción y degradación de estos objetivos limita la habilidad del EI de liderar, controlar y llevar a cabo operaciones”, señaló. Hasta estas nuevas incursiones, EE UU había llevado a cabo un total de 20 bombardeos en Siria desde el inicio de su ofensiva en la madrugada del martes.

Pese a los ataques aéreos, los yihadistas seguían avanzando este miércoles hacia un área de control kurdo en el norte de Siria. La primera ronda de ataques norteamericanos el martes acabó con la vida de al menos 120 insurgentes, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos. El Pentágono no ha informado de víctimas mortales.

El número de ataques aéreos contra el Estado Islámico en Siria asciende a un total de 20, en Irak a 198

Las incursiones de la aviación estadounidense también continuaron el martes y el miércoles contra posiciones del EI en Irak. Desde que empezaron el pasado 8 de agosto, la cifra total de bombardeos en ese país asciende a 198.

Poco antes de iniciar, en la madrugada del martes, su ofensiva contra posiciones de milicianos del EI en Siria, el Pentágono atacó instalaciones del grupo Jorasan, vinculado a Al Qaeda, en el noroeste de ese país porque el grupo estaba, según información de inteligencia, “cerca de la fase de ejecución” de un atentado en Europa o EE UU. 

Al detallar el martes el inicio de los bombardeos de Estados Unidos contra posiciones yihadistas en Siria, el Pentágono avanzó que habían sido “muy exitosos”. Un día después, todo apuntaba que había logrado un objetivo de calado. Un cargo de la Administración de Barack Obama dijo este miércoles a la agencia Reuters que EE UU “cree” que el líder de Jorasan, el kuwaití Mohsin al Fadhli, falleció en los bombardeos contra esa organización.

Un portavoz del Departamento de Defensa afirmó al cabo de unas horas que aún estaba investigando el alcance de los ataques y que, por la ausencia de personal estadounidense sobre el terreno, no podía todavía confirmar si Al Fadhli, de 33 años, había fallecido. Sin embargo, varias cuentas de Twitter de entornos yihadistas, analizadas por la organización independiente SITE Intelligence Group, daban por hecho el fallecimiento. Una de ellas afirmaba que al matar al que fuera confidente del exlíder de Al Qaeda Osama bin Laden, EE UU le había concedido el “regalo más honorable” como mártir.

Jorasan está integrado por veteranos de Al Qaeda y, según Washington, disponía de un santuario seguro en Siria desde el que planeaba ataques externos, construía y probaba artefactos explosivos, y reclutaba a terroristas occidentales.

La Administración dijo el martes que llevaba tiempo analizando los movimientos de Jorasan, desvinculó la operación de la lucha contra el EI pero admitió que el inicio, en la madrugada del martes, de los bombardeos en Siria contra el EI era una “oportunidad” para golpear también a Jorasan. Desde hace dos años, Washington ofrece 7 millones de dólares (5,5 millones de euros) por pistas sobre la localización de Al Fadhli.

La irrupción del peligro de Jorasan, hasta ahora desconocido por el gran público en EE UU, evidencia la amalgama de milicias extremistas presentes en Siria, entre ellas el Frente al Nusra, la filial oficial de Al Qaeda en ese país.