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Cuba acusa a EE UU de provocarle pérdidas multimillonarias con el embargo

Cuba calcula el saldo negativo del bloqueo, iniciado en la década de los sesenta, en más de 100.000 millones de dólares

Una calle de La Habana.
Una calle de La Habana. EFE

El Gobierno de La Habana ha acusado al de Washington de causarle pérdidas multimillonarias a su economía a través de las leyes del embargo comercial económico aprobadas por Estados Unidos a partir de la década de 1960 y extendidas ahora un año más por la administración del presidente Barack Obama. Por esta causa, Cuba estima que ha dejado de percibir unos 116.880 millones de dólares desde 1962. Los datos fueron citados el martes en la isla por el viceministro de Relaciones Exteriores, Abelardo Moreno, como parte del informe que acompaña el proyecto de resolución que será llevado por la delegación cubana a la próxima Asamblea General de Naciones Unidas para pedir, una vez más, el levantamiento de estas sanciones.

“El bloqueo se ha convertido en una guerra y una persecución financiera contra Cuba”, ha dicho el viceministro Moreno durante una conferencia de prensa en la capital cubana, donde calificó el bloqueo como “un acto genocida y vil” que ha cobrado dimensiones extraterritoriales, que han afectado sin remedio el comercio exterior cubano con terceros países y la promoción de inversiones foráneas dentro de la isla. “No hay un solo ámbito en la vida diaria de los cubanos que esté exento de la acción destructora y desestabilizadora del bloqueo”, ha agregado,

Según los datos aportados por el viceministro de Relaciones Exteriores, el veto de las exportaciones cubanas a Estados Unidos le ha costado a Cuba 3.900 millones de dólares en ingresos no percibidos. Cuba estima que si le fuese permitido colocar en territorio estadounidenses su café y tabaco, el presupuesto nacional dispondría de más de 205 millones de dólares adicionales; y si los ciudadanos estadounidenses pudiesen viajar libremente a la isla, los ingresos del sector turismo sumarían otros 2.000 millones de dólares más. Además de no poder enviar allí sus productos, Moreno recordó que la isla no puede establecer operaciones en dólares, ni acceder a ciertos créditos, ni entablar relaciones con empresas aún establecidas en terceros países que tengan capital estadounidense.

La comunidad cubano-americana pide también el fin del bloqueo 

Moreno también recordó que entre 2009 y 2014, la administración del presidente Barack Obama ha castigado con severas multas a 37 empresas estadounidenses y extranjeras acusadas de violar las leyes del embargo. “Desde 2004, las multas impuestas por Estados Unidos a entidades que operan con Cuba ascienden a 11.500 millones de dólares, cantidad que supera el PIB de muchos países”, señaló el funcionario. Entre ellas, mencionó la sanción por 8.970 millones de dólares impuesta por Washington contra el banco francés BNP Paribas.

La propuesta de resolución presentada por Moreno y que será debatida el próximo 28 de octubre en Naciones Unidas, toma en cuenta también las consecuencias económicas del embargo sobre la prestación de servicios básicos gratuitos en las áreas de salud, educación y comunicaciones dentro de la isla. Cada año, desde 1982, Cuba ha llevado informes similares para pedir el fin del embargo, que han sido aprobados cada vez por la asamblea general de la ONU con el voto en contra de Estados Unidos.

Pese a la tímida cooperación que han establecido Washington y La Habana durante los últimos años en áreas concretas como la emigración, el viceministro Moreno ha criticado durante su intervención al presidente Barack Obama por “recrudecer el embargo”, al renovar el pasado 6 de septiembre los efectos sobre Cuba de la Ley contra el Comercio con el Enemigo. Esta norma, vigente en Estados Unidos desde 1917, le prohíbe a las empresas estadounidenses establecer vínculos comerciales con “países hostiles” y forma parte del conjunto de leyes que comprende el embargo. En paralelo, un creciente sector de la comunidad cubano-americana pide el levantamiento de este conjunto de leyes, por considerar que durante los últimos cincuenta años han fortalecido políticamente al castrismo lejos de debilitarlo.

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