Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

España y Europa pagan rescates por los secuestros pero no lo reconocen

Madrid nunca ha negado haber desembolsado una recompensa económica a terroristas

El periodista Steven Sotloff, secuestrado por el Estado Islámico, en Libia en 2011. Los terroristas amenazan con ejecutarlo. Ampliar foto
El periodista Steven Sotloff, secuestrado por el Estado Islámico, en Libia en 2011. Los terroristas amenazan con ejecutarlo.

Cuando los dos últimos españoles secuestrados por terroristas yihadistas, los periodistas Javier Espinosa y Ricardo García Vilanova, fueron puestos en libertad, el pasado 29 de marzo, nadie hizo preguntas públicamente sobre los detalles de su rescate. Ni el Gobierno dio explicaciones ni la oposición le interpeló.

El Ejecutivo español nunca ha reconocido haber pagado el rescate de un español secuestrado por terroristas yihadistas. Pero tampoco lo ha desmentido. Según una reciente investigación de The New York Times, Madrid ha desembolsado a Al Qaeda y a sus filiales 8,19 millones de euros desde 2008 —en total, los Gobiernos europeos habrían pagado 94 millones de euros—.

Sin embargo, la cifra española podría ser más alta. El rescate de los cooperantes Enric Gonyalons y Ainhoa Fernández, secuestrados en los campamentos saharauis de Tinduf (Argelia) en octubre de 2011 junto a la italiana Rosella Urru, habría costado 7,5 millones de euros, según aseguró entonces el Movimiento por la Unidad y la Yihad en África Occidental (MUYAO). Italia pagó otros 7,5 millones. Un desembolso similar al que costó el regreso de los cooperantes catalanes Roque Pascual, Albert Vilalta y Alicia Gámez, secuestrados en Mauritania en 2009 por Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI).

El Gobierno español sí ha negado, en cambio, cualquier retribución a los piratas somalíes. Sin embargo, una sentencia de la Audiencia Nacional constata que el Ejecutivo pagó por la liberación del buque Alakrana —los investigadores calculan 2,7 millones—, secuestrado en el Índico en 2009. Para el Playa de Bakio, apresado en 2008, el armador abonó unos 750.000 euros.

Tampoco costeó España la operación de rescate de dos cooperantes de Médicos Sin Fronteras, raptadas en Kenia, que corrió a cargo de la ONG.

Pero España e Italia no son los únicos países que han optado por traer con vida a sus ciudadanos mediante una recompensa. Aunque Francia siempre ha negado haber pagado rescates, la prensa gala publicó que la liberación de cuatro franceses secuestrados en Níger por Al Qaeda en 2010 costó 20 millones de euros. También Suiza y Austria habrían optado por esta opción. Según The New York Times, estos países han gastado al menos 9,23 millones y 2,38 respectivamente parar liberar a sus compatriotas.

Más información