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Estados Unidos evacúa a su personal de su Embajada en Libia

Traslada a Túnez a sus trabajadores diplomáticos y de seguridad por la creciente inestabilidad

Una columna de humo, el jueves en Trípoli, por los choques armados.
Una columna de humo, el jueves en Trípoli, por los choques armados. AFP

Estados Unidos evacuó este sábado fuera de Libia a todo el personal diplomático y de seguridad de su Embajada en Trípoli ante los crecientes choques violentos entre milicias en la capital del país árabe. El personal fue trasladado por carretera, bajo una amplia protección de aviones de combate y militares estadounidenses, al vecino Túnez y desde allí fueron reposicionados a otros lugares, según informó el Departamento de Estado. La evacuación se realizó “sin incidentes” y duró aproximadamente cinco horas, según el Pentágono.

El cierre de la embajada pone de manifiesto los temores de la Administración de Barack Obama ante la inestabilidad en Libia cuando se acerca el segundo aniversario del violento asalto a su consulado en Bengasi, al este del país, que causó la muerte de cuatro estadounidenses, entre ellos el embajador en Trípoli.

El incidente de Bengasi -que tuvo lugar un año después de la deposición del régimen de Muamar el Gadafi tras una intervención aérea impulsada inicialmente por EE UU, Francia y Reino Unido- desató una intensa ofensiva del Partido Republicano, que aún trata de mantener, contra el Gobierno del demócrata Obama por si debería haber tomado más medidas de prevención y por su gestión del fatídico asalto. El mes pasado EE UU detuvo en Libia a un sospechoso de participar en el ataque, que fue trasladado a Washington para ser juzgado y que se declaró no culpable.

El creciente deterioro de la situación en Trípoli, por los choques entre algunas de las milicias que en 2011 lucharon juntas contra las fuerzas de Gadafi, también ha llevado en los últimos días a Turquía y a las Naciones Unidas a sacar del país a su personal diplomático. “La seguridad tiene que ser lo primero. Lamentablemente, tuvimos que tomar este paso porque la embajada está localizada muy cerca de una zona de lucha intensa y continua violencia entre facciones armadas”, señaló la portavoz del Departamento de Estado, Marie Harf, en un comunicado.

El personal fue trasladado por carretera, bajo una amplia protección de aviones de combate y militares estadounidenses, al vecino Túnez y desde allí fueron reposicionados a otros lugares

Desde París, donde se encuentra de visita, el secretario de Estado, John Kerry, tildó de “violencia sin control” el panorama en Trípoli y subrayó que suponía un riesgo real para el personal estadounidense, informa la agencia Reuters. “Estamos comprometidos en dar apoyo al pueblo libio en estos momentos de desafío, y estamos explorando opciones para un retorno permanente a Trípoli en cuanto mejore la seguridad sobre el terreno”, agregó la nota de la portavoz.

Los diplomáticos estadounidenses trabajarán temporalmente desde Washington y otras legaciones en el norte de África. Se trata de la segunda vez en poco más de tres años que EE UU cierra su Embajada en Trípoli. En febrero de 2011 dejó de operar por el desarrollo de las protestas opositoras contra Gadafi y reabrió sus puertas en septiembre de ese año después de que en julio se hubiese formado un gobierno de transición en el país. El consulado en Bengasi, por su parte, permanece cerrado desde el asalto de 2012.

En los últimos meses la Embajada de EE UU en Trípoli ha ido reduciendo su personal dada la volatilidad en el país, cuyo control se disputan el Gobierno y distintos grupos armados. La situación en Trípoli se ha deteriorado drásticamente en las últimas dos semanas con un intenso intercambio de disparos y misiles entre milicias en el sur de la ciudad, cerca del complejo diplomático estadounidense. Los choques han causado al menos 50 muertes y han provocado la cancelación de la mayoría de vuelos internacionales.

El empeoramiento de la situación en Libia puede suponer otro quebradero de cabeza más para Obama, al que se le acumulan varias crisis internacionales, principalmente el conflicto en Gaza, el auge del yihadismo en Irak y la inestabilidad en el este de Ucrania ante el creciente apoyo militar ruso a los separatistas contrarios al Gobierno prooccidental de Kiev.

De momento, la evacuación del personal diplomático en Trípoli tardó muy poco en saltar a la arena política. El congresista republicano Ed Royce, presidente del comité de exteriores de la Cámara de Representantes, afirmó este sábado en la cadena CNN que la Administración necesita “involucrarse más sobre el terreno” con las facciones libias para tratar de frenar la espiral violenta.

En su comunicado, la portavoz del Departamento de Estado reiteró la petición de Washington de que cesen las hostilidades en Libia y se inicien negociaciones entre las distintas partes para resolver sus “agravios”. En paralelo, el departamento revisó sus recomendaciones de viaje a Libia, pidiendo a los estadounidenses que no viajen al país y que si se encuentran allí que lo abandonen inmediatamente. “El Gobierno libio no ha sido capaz de construir adecuadamente sus fuerzas policiales y militares, y mejorar la seguridad”, sentencia.