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Roma pide a Bruselas política europea para los refugiados en el Mediterráneo

En lo que va de año la Marina Militar italiana ha rescatado a casi 68.000 personas

Inmigrantes desembarcan el lunes en Pozzallo (Sicilia) Ampliar foto
Inmigrantes desembarcan el lunes en Pozzallo (Sicilia) reuters

Las imágenes grabadas con un móvil por uno de los 400 inmigrantes que, el pasado fin de semana, fueron rescatados por la Marina Militar en el Canal de Sicilia reflejan a la perfección qué pasaría si el Gobierno de Italia decidiera suspender, por falta de ayuda europea, la operación Mare Nostrum. La barcaza, de 30 metros de eslora y tan abarrotada que 35 de los africanos murieron asfixiados, apenas se mantenía a flote cuando en el horizonte apareció un barco de guerra italiano que los rescató y, aprovechando la grabación del móvil, identificó y detuvo a los patrones contratados por las mafias que operan desde el norte de Libia. Ante José Manuel Durão Barroso, Matteo Renzi volvió a insistir este viernes en Roma en que “el Mediterráneo no es el mar de Italia, sino la frontera europea y por eso hace falta una política europea”.

Pero solo obtuvo, una vez más, buenos propósitos ante una situación de emergencia absoluta. “Ni la Comisión Europea ni las instituciones tienen naves”, dijo Barroso, “pero se puede ayudar mucho poniendo en común nuestros recursos”. En lo que va de año, la Marina Militar italiana ha rescatado a casi 68.000 personas, unas 5.000 solo durante el pasado fin de semana. Según explicó Renzi, uno de los principales problemas es la situación de desgobierno que reina en Libia: “De allí proviene el 96% de los inmigrantes. En muchos casos se trata de refugiados políticos que vienen del cuerno de África o de Siria. Nuestro objetivo es que el nuevo Gobierno de Libia pueda garantizar el trabajo de Acnur (Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados) sobre el terreno”. Pero, por el momento, la única autoridad que rige allí es la de las mafias. Según relataron supervivientes de los últimos naufragios, “las mafias llenan los barcos al máximo y, cuando alguien se queja, le apuntan con una pistola y le golpean”.

Matteo Renzi dejó claro, como ya hizo el miércoles en Estrasburgo, que Italia no va a abandonar nunca a los inmigrantes a su suerte. “No creo que sea aceptable”, dijo, “que en 2014, con las nuevas tecnologías de que disponemos, se permita naufragar una nave llena de niños porque no sepamos de quién son las competencias para salvarlos”. Renzi recordó que Barroso visitó la isla de Lampedusa junto al entonces primer ministro italiano, Enrico Letta, unos días después del gran naufragio del pasado octubre y pudo ver los centenares de ataúdes, muchos de ellos blancos, alineados en el hangar del aeropuerto.

El jefe del Gobierno italiano pidió a la Unión Europea (UE) que destine más fondos para reforzar la Agencia Europea para la Gestión de las Fronteras Exteriores (Frontex). Hace unos días, tras conocer la muerte por asfixia de los 35 inmigrantes en el Canal de Sicilia, la comisaria de Interior, Cecilia Malmström, anunció que la Comisión ayudará a Italia con cuatro millones de euros para afrontar esta emergencia, y prometió que seguirá buscando el modo de aumentar la contribución.