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Mujica se reunirá con Obama dispuesto a señalarle los “errores” de Estados Unidos

El encuentro en Washington tendrá lugar el 12 de mayo

Uruguay aceptó en marzo recibir presos de Guantánamo

José Mujica, el pasado 12 de marzo.
José Mujica, el pasado 12 de marzo. REUTERS

La reunión del presidente de Uruguay, José Mujica, con el presidente de la primera potencia mundial, Barack Obama, tendrá lugar en la Casa Blanca el próximo 12 de mayo. Será el encuentro de dos dirigentes carismáticos pero procedentes de culturas políticas totalmente diferentes.

Recientemente, Uruguay accedió a recibir presos de Guantánamo en su territorio a petición del Gobierno de Obama, una medida que generó fuertes críticas en el país pero que cuenta con el respaldo personal del presidente. Se espera que el traslado de los seis presos se concrete durante el encuentro previsto en Washington.

Obama está “deseoso” de recibir al exguerrillero tupamaro, que pasó 15 años encarcelado en condiciones inhumanas durante la dictadura uruguaya (1973-1984) respaldada en aquel entonces por Estados Unidos. Entre la militancia de la izquierda uruguaya, el rencor por aquellos años oscuros no ha desaparecido del todo, pero lo cierto es que el mandato del presidente Mujica ha representado una “edad de oro” para las relaciones bilaterales.

Mucho tiene que ver la llegada en 2012 de Julissa Reynoso al puesto de embajadora de Estados Unidos en Uruguay. A sus 39 años, la accesible y simpática Reynoso se encuentra en las antípodas de otros embajadores estadounidenses, siempre recibidos con desconfianza por la izquierda latinoamericana. En estos años, la embajadora más joven de Estados Unidos ha tenido gestos de cercanía de todo tipo. Por ejemplo, en febrero de 2013 logró meterse en el bolsillo a medio Uruguay al ponerse un traje de un modisto local, Marcelo Roggio, durante la gala de los Oscar.

Y Mujica aprecia a Julissa Reynoso hasta el punto de haber confesado públicamente que aceptó la invitación de Obama en pleno año electoral, algo siempre arriesgado para la izquierda, por “no dejarla mal a ella”.

"Tenemos una embajadora que se rompe [se esfuerza] y que nos ha conseguido cosas. Estuvimos 18 años peleando para poder vender naranjas a Estados Unidos y ahora lo hacemos porque vino esta señora. A los otros embajadores ni en fotos los veíamos. Si no hubiéramos tenido embajadores habría sido lo mismo" dijo el presidente.

Este buen momento de las relaciones de la izquierda gobernante en Uruguay y Estados Unidos está lejos de constituir una alianza en los foros internacionales. Muy al contrario, el Gobierno de Montevideo aparece alineado con los presidentes de la izquierda latinoamericana actuales y fue un sólido defensor del fallecido Hugo Chávez.

Al frente de un país de poco más de 3 millones de habitantes, Mujica ha dejado claro que aprovechará la ocasión para criticar la política exterior estadounidense. "Humildemente voy a marcar los errores muy gruesos que el mundo rico, empezando por Estados Unidos, comete con nosotros", afirmó el presidente uruguayo a una televisión local. “La democracia no se puede exportar a palos y no se puede imponer lo que piensa cada país", dijo.

Mujica y Obama ya cenaron juntos durante la Cumbre de las Américas celebrada en Colombia en 2012. En la mesa estaban también otros tres presidentes latinoamericanos. Según fuentes diplomáticas, el uruguayo destacó “la fineza de pensamiento de su homólogo” y el mandatario estadounidense recalcó los valores de Mujica porque “vive de acuerdo a lo que piensa”.