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Palestina lanza un órdago al decidir unirse a 15 agencias de la ONU

El Departamento de Estado anuncia la cancelación del viaje de Kerry a Ramala para reunirse con Abbas, pero éste deja en el aire la posibilidad de ir

Kerry visita Israel para impulsar el proceso de paz. Reuters Live!

El presidente Mahmud Abbas ha iniciado esta tarde el proceso para que Palestina se adhiera a 15 organismos y convenciones de Naciones Unidas, a lo que tiene derecho como estado observador que es desde noviembre de 2012. Hasta ahora, la administración palestina no había dado este paso por petición de Estados Unidos y países europeos como Reino Unido, que se lo reclamaban como un gesto de buena voluntad con el proceso negociador con Israel. La firma simbólica de estos documentos, que ahora hay que registrar, ha sido la manera con la que Abbas ha reaccionado a la decisión de su adversario de no liberar a 29 presos palestinos, cuya excarcelación estaba prevista para el sábado pasado. Este grupo, cuarto de un total de 104 reclusos condenados antes de 1993 que Israel está liberando desde verano, no está hoy fuera porque, según la ministra de Justicia israelí y máxima negociadora, Tzipi Livni, su país no estaba “obligado” a ello, pues la decisión dependía de cómo avanzase el diálogo, hoy bloqueado.

Xavier Abu Eid, portavoz de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), que lleva las riendas del diálogo con Israel, insiste en que la decisión de Abbas no tiene “relación” con el proceso de paz, sino que es una “respuesta” al “incumplimiento” del compromiso con los presos por parte de Israel, una materia especialmente sensible para la población palestina. “Ellos han violado un acuerdo y nosotros nos sentimos libres de ejercer ahora nuestro derecho, después de haber esperado nueve meses como se nos pidió”, indica.

Tras conocerse esta maniobra, unida al anuncio de nuevas viviendas en colonias judías, el Departamento de Esatdo ha informado sobre la cancelación del viaje del secretario de Esatdo, John Kerry, a Ramala para entrevistarse con Abbas. No obstante, durante la rueda de prensa ofrecida tras la reunión de ministros de Asuntos Exteriores de la OTAN, Kerry ha dejado en el aire la posibiilidad de volar a Palestina, tal y como estaba previsto. El jefe de la Diplomacia estdaounidense se ha negado a dar por terminadas las negociaciones. "Es muy prematuro", ha advertido tras insistir en que ambas partes se habían comprometico a seguir el diáologo la noche anterior.

Para seguir adelante con el proceso, la administración palestina exige la liberación de más presos

Kerry, el principal promotor de esta nueva ronda de conversaciones para lograr la paz en la región, ha tratado de restar importancia al proceso inciado por Abbas esta misma mañana. "Ninguna de las agencias a las que ha solicitado su incorporación Abbas implica a la ONU. Él me ha dadu su palabra de que no va a iniciar ningún proceso hasta finales de abril", ha sostenido. El secretario de Estado ha insistido en la necesidad de avanzar en el proceso, aunque se ha cubierto las espaldas antes un posible fracaso. "Esta es una decisión que le corresponde a las partes, EE UU aquí sólo ha desempeñado un papel de intermediario, pero son las partes quienes deben acordar si quieren seguir adelante o no", informa Eva Saiz.

Fuentes palestinas añaden además que Abbas ha desvelado su apuesta en una reunión con los principales líderes palestinos, en la que ha pedido su apoyo para acudir a la ONU. El voto a favor ha sido unánime. Por ahora no se ha hablado de retomar el reconocimiento de Palestina como estado de pleno derecho en la Asamblea General, el 194, y tampoco de ratificar el Estatuto de Roma, con el que se reconoce a la Corte Penal Internacional, ante la que podrían denunciar a Israel. En cambio, en este grupo de 15 sí se encuentran la IV Convención de Ginebra sobre protección de civiles en tiempo de guerra, las de los derechos de la mujer y del niño, la de Viena sobre relaciones diplomáticas, la que condena la tortura y la discriminación racial y el Pacto Internacional por los Derechos Políticos y Civiles, entre otros.

El puñetazo en la mesa de Abbas se producía a la vez que la Autoridad de Tierras de Israel sacaba a licitación otras 708 casas en Gilo, un barrio del sur de Jerusalén que se encuentra más allá de la Línea Verde del armisticio de 1949, es decir, en zona internacionalmente considerada como ocupada, a menos de cinco minutos en coche de Belén (Cisjordania). La autorización se produce horas después de que Benjamín Netanyahu y John Kerry se reunieran esta mañana en Jerusalén, en ese intento de insuflar oxígeno al moribundo proceso de paz con los palestinos. En esa reunión, según está confirmando el entorno de Netanyahu, Israel se habría comprometido a aplicar una congelación en los asentamientos, al menos hasta final de año, precisamente para mantener vivo el diálogo.

Las nuevas residencias habían sido sacadas a licitación en el pasado, en noviembre de 2013 y enero de este año, pero no se concretaron ofertas ya que los contratistas que querían pelear el concurso estimaban que el precio de partida era muy elevado. Ahora se ha rebajado y es cuando se avanza en su construcción, según ha adelantado el diario Haaretz y ha corroborado el gabinete de prensa del Ayuntamiento de Jerusalén. Gilo, un barrio con población mayoritariamente emigrada de Rusia en los años 90, ya se benefició en agosto pasado de otra ampliación notable, con 890 unidades.

Aquella tanda fue previa a la liberación de los primeros 26 presos palestinos, los que ahora han provocado la réplica de Abbas. Las liberaciones de reclusos, desde el verano, han venido precedidas o sucedidas de más ladrillo para los asentamientos, en lo que se entendía como un guiño a los socios de ultraderecha del gabinete –Casa Judía, especialmente, tercer socio en importancia, con 12 escaños-, contrarios a la salida de reclusos.

La Organización para la Liberación de Palestina (OLP) emitió a mediados de marzo un informe que indicaba que, desde que en julio se retomó el proceso de paz, se habían comenzado a levantar 10.509 nuevas viviendas en colonias de Cisjordania y Jerusalén Oriental, dondeNaciones Unidas dice que ya residen más de medio millón de personas. Luego, en el último mes, se han anunciado cuatro bloques más de permisos (de 734, 184, 200 y 2.372 casas). En todo 2013 se duplicaron las residencias nuevas en asentamientos respecto a 2012, indica la central de estadísticas de Israel.

La supuesta congelación acatada durante la mañana del martes por Netanyahu ante Kerry sólo se aplicaría en Cisjordania, no en Jerusalén Este, y no afectaría a las infraestructuras públicas que el Ejecutivo israelí desee acometer. La congelación total, que exigían las autoridades palestinas, ha sido descartada. El presidente Mahmud Abbas, usando palabras de Estados Unidos y la Unión Europea, define habitualmente las colonias como “uno de los mayores obstáculos para la paz”.

Más allá de estas obras, altos funcionarios de Israel insisten en que el primer ministro se ha comprometido ante el secretario norteamericano a prorrogar las negociaciones hasta 2015. Sin fecha, se compromete a liberar a los 26 presos que faltan para completar esa tanda de 104 prisioneros encarcelados antes de los Acuerdos de Oslo e incluso a soltar a otros 400, en este caso ya no con delitos de sangre a sus espaldas, sino de “bajo perfil”. A cambio, reclaman a Abbas que no busque un reconocimiento mayor para Palestina y que paralice su adhesión a más organismos internacionales. A Estados Unidos podría haberle arañado también una importante contrapartida: la liberación de Jonathan Pollard, norteamericano de origen e israelí nacionalizado, condenado a cadena perpetua en EEUU por espiar a favor de Israel cuando era funcionario en la Inteligencia Naval estadounidense. Durante años, los servicios secretos de Washington se han opuesto a su excarcelación por la sensibilidad de la información que manejó. Hasta el presidente Barack Obama, cuando hace un año visitó Israel, remarcó que Pollard había cometido un delito muy grave y necesitaba “cumplir su tiempo”. La familia del espía explica que en la oficina de Netanyahu les dan “garantías” de que podrán tenerlo en casa antes de la pascua judía, el 14 de abril.

Ni siquiera la posible vuelta de un símbolo nacional como es Pollard convence, no obstante, a los socios más radicales del primer ministro. Casa Judía ha dicho públicamente que al menos siete de sus 12 miembros en la Knesset (Parlamento israelí) dejarían la coalición si de nuevo Israel libera a más presos palestinos. Este partido siempre se ha opuesto a cualquier tipo de negociación con los palestinos y ha amagado con marcharse, sin hacerlo, en otras ocasiones. Los laboristas, con 15 escaños y dispuestos a hablar con el contrario, podrían llenar su hueco con 15 escaños.

Kerry, tras tener que abandonar la zona esta mañana por compromisos en Europa, regresará mañana para entrevistarse con Netanyahu y con Abbas, a quien ya no pudo ver hoy, pero con quien se entrevistó la pasada semana en Jordania. Estos deben ser encuentros definitivos para aclarar si se prorrogan las negociaciones, si las partes ceden y, a continuación, si se adhieren al acuerdo marco que Kerry les quiere presentar como base de una paz definitiva, del que han trascendido pocos detalles, más allá de que no gusta a ninguna de las partes.

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