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Los fallos en el metro del DF causan una pelea interna en la izquierda

La suspensión de la línea más moderna de subterráneo de la capital de México lleva la polémica al PRD

Una línea ha marcado esta semana a la izquierda mexicana. Una línea de metro, para ser exactos. Las fallas detectadas en la línea 12 del metro de la Ciudad de México (que transporta a medio millón de personas todos los días) han puesto en entredicho el legado del popular exalcalde capitalino, Marcelo Ebrard, que presumía de la obra como uno de los grandes logros de su administración y aviva la contienda por el liderazgo del Partido de la Revolución Democrática (PRD), la mayor fuerza de izquierdas del país.

La línea 12, una moderna vía que une al este con el oeste por el sur de la gigantesca metrópoli (una de las más grandes del mundo), fue prácticamente cerrada por las autoridades esta semana después de que advirtieran de que corría el riesgo de descarrilamiento. De acuerdo con informaciones del periódico Reforma publicadas este viernes, el Gobierno sabía desde hace cuatro meses que los vagones trabajaban en situación de riesgo.

La oposición ha exigido que Ebrard rinda explicaciones. Las senadoras Mariana Gómez del Campo y Pilar Ortega (del conservador Partido Acción Nacional, PAN) han presentado formalmente una petición a la Fiscalía mexicana para que se investiguen las condiciones que permitieron que se inaugurase una línea de metro que no estaba en condiciones de servir.

Pero la polémica de la semana en la capital mexicana ha estado protagonizada estrictamente por perredistas acusando a perredistas.

Ebrard es uno de los principales baluartes del Partido de la Revolución Democrática (PRD, la mayor fuerza política de izquierdas del país) y la línea 12 del metro, la más moderna, era uno de los proyectos estrella de su actuación como jefe del Gobierno de la capital mexicana. La polémica ha puesto en entredicho su legado como alcalde de la Ciudad de México, el mayor bastión del PRD en el país: la formación ha gobernado sin interrupción la capital mexicana desde 1997. Su popularidad empujó a su sucesor, Miguel Ángel Mancera, a ganar con el mejor resultado electoral de un jefe de Gobierno del DF en la historia con un 63,5%.

El exalcalde ha descartado en público que la línea fuese puesta en funciones sin contar con los estándares correspondientes (lo que contradice lo declarado con el director del metro capitalino, Joel Ortega, que ha reconocido a medios locales que todas las estaciones tienen fallos). Once de las 20 estaciones del metro permanecen cerradas para intentar resolver los fallos, y la suspensión del servicio ha aumentado el caos vial en el de por sí caótico tráfico capitalino.

Para más INRI, el senador Pablo Escudero Morales (del Partido Verde) ha dicho esta semana la Auditoría Superior de la Federación detectó en 2011 posibles desvíos de recursos federales para la construcción de la línea.

La obra tuvo un sobrecoste de un 50%: de un presupuesto inicial de 17.000 millones de pesos (1.287 millones de dólares), el gasto final se elevó a los 26.274 millones de pesos (1.980 millones de dólares).

Ortega y Ebrard son viejos conocidos. El ahora director del metro ocupó la jefatura de la policía capitalina durante el Gobierno del segundo. Salió de la administración después de que un operativo fallido en una discoteca, la News Divine, se saldara con la muerte de nueve jóvenes y tres policías. Los agentes habían bloqueado las entradas. A raíz de eso, Ebrard destituyó a Ortega, hasta entonces un hombre de su confianza.

El sucesor de Ebrard en el Gobierno del Distrito Federal, Miguel Ángel Mancera, ha dicho que su administración dejará en funcionamiento la línea del metro. Ebrard ha asegurado que está dispuesto a comparecer ante el Congreso de ser necesario. El PRD capitalino ha propuesto formar una comisión que investigue lo ocurrido.

La línea 12 del metro, “la dorada” para los capitalinos, fue inaugurada en 2012 por Ebrard, a sólo un mes de abandonar el cargo. El exalcalde busca la dirigencia del PRD: compite con Carlos Navarrete y Carlos Sotelo, pero ha declarado que declinaría en favor del fundador del partido, Cuauhtémoc Cárdenas, si este decide presentarse.